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Europa discute un título solidario

Bandera de la Unión Europea | AP

Bandera de la Unión Europea | AP

Los bonos colectivos podrían resolver la crisis, pero también agravar la deuda de los países en emergencia

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Eurobonos: últimamente no hay otra palabra que genere tanto debate entre economistas y políticos europeos. La idea detrás de estos títulos es que los países de la Eurozona no solamente compartan una moneda, sino también su deuda.

Para eso tendrían que emitir empréstitos juntos en lugar de los Buoni del Tesoro de Italia, los Titres d’Ëtat de Francia o los Bundesanleihen de Alemania usados hoy.

Los partidarios de los eurobonos consideran que serian una solución sencilla para la crisis del euro, caracterizada por una pérdida de confianza en los países del sur del continente que se manifiesta en los intereses. Mientras Alemania ahora paga poco más de 1% para prestarse dinero por 10 años, España e Italia pagan 4 y Portugal casi 6. Si Grecia, apoyada por un fondo de rescate, volviera al mercado financiero tendría que cancelar 10%.

Con los eurobonos las diferencias serían eliminadas. Los inversionistas tienen más confianza en países como Finlandia, Alemania o Austria y por eso estarían más dispuestos a comprar bonos que estén garantizados por esas naciones junto con las del sur. Como consecuencia, las tasas de interés bajarían. "Sería como despertar de una pesadilla", dice George Soros, uno de los partidarios más conocidos de los eurobonos.

Pero para mucha gente en el norte la pesadilla serían los eurobonos. Indican que los intereses bajos ya eran una de las causas principales de la crisis.

Grecia, por ejemplo, tenía que pagar más de 20% para vender sus empréstitos en los años noventa. Cuando se implementó el euro en 2002, la tasa había bajado hasta 5% porque los inversionistas suponían que los otros miembros de la Unión Europea monetaria iban a ayudar los griegos en caso de emergencia. Esto llevó al país a acumular una deuda enorme que requirió del rescate de los vecinos.

¿Y después de todo esto, más dinero fácil, más deuda? Así responden los críticos de los eurobonos ­entre ellos la canciller de Alemania, Angela Merkel. El apoyo de la economía más grande del continente será imprescindible para el proyecto. Pero mientras Francia está en favor, Alemania teme perder sus ventajas en el mercado financiero.

Un estudio del Instituto Económico Ifo en Münich indica que los eurobonos significarían un costo adicional de 47 millardos de euros al año para Alemania. "No va a funcionar", dijo Kai Carstensen, jefe de coyuntura económica en el Ifo. "Con los eurobonos, la decisión sobre deuda nueva le correspondería a los países de manera individual, pero la responsabilidad en caso de incumplimiento es de la comunidad de Estados". Este miedo también ayuda a la Alternativa para Alemania, un partido formado en febrero que rechaza el euro y quiere presentar su candidatura en las elecciones nacionales en septiembre.

Un tipo de eurobono La Eurozona reconoce que su crisis no se ha acabado. Chipre fue el último país que pidió ayuda, Eslovenia podría ser el próximo. España y Grecia permanecen en una recesión grave, con más de un cuarto de la población sin empleo. Y los rescates hasta ahora funcionaban solamente por afianzamientos: En Chipre, por primera vez, los ahorristas con más 100.000 euros van a perder parte de sus depósitos.

Chipre, con un sector bancario inflado por impuestos más bajos que en otros países europeos, también demuestra que la Eurozona carece de una política fiscal compartida. Si existiera, Alemania también podría aprobar los eurobonos, indicó el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble.

Además, Europa ya dispone de un tipo de eurobonos: El fondo de rescate European Stability Mechanism está emitiendo empréstitos y entrega el dinero a países en emergencia. Los bonos, garantizados por todos los países del euro, son bastante populares. Incluso, algunas veces, los inversionistas han pagado un tipo de interés negativo para ellos.

Finalmente, un argumento para convencer a los escépticos podrían ser límites para la deuda que comparten los países del euro. Según un concepto del think-tank Bruegel, en Bruselas los eurobonos se podrían usar solamente para una deuda de hasta 60% del producto interno bruto de un país, un límite que también establecen los tratados europeos. Para créditos superiores, los países tendrían que prestar dinero individualmente como ahora.

Los expertos de Bruegel esperan que por su seguridad y liquidez los eurobonos fueran tan populares como los Treasuries de Estados Unidos y podrían venderse por un interés aun menor a los de Alemania ahora.

Pero como nadie puede garantizar la reacción de los mercados, una decisión a favor de los eurobonos siempre será a favor de la solidaridad europea. Hasta ahora los políticos han hablado mucho sobre las ventajas de la Unión Europea y casi nunca de los costos, pero está cambiando lentamente. "Por supuesto, los alemanes tienen que pagar", declaró recientemente Peer Steinbrück, candidato principal de los socialdemócratas alemanes, a la revista Der Spiegel. En septiembre se verá si la opinión tiene apoyo en las urnas.

La Eurozona está en recesión
Los países del euro siguen combatiendo la recesión. En 2013, el producto interno bruto combinado se reducirá 0,4%, según la previsión más reciente de la Comisión Europea. De las 17 economías de la Eurozona solamente 8 van a crecer.

El crecimiento más alto lo tendrá Estonia con 3%. La peor perspectiva la tiene Chipre, donde los expertos pronostican una caída de 8,7%. También está previsto un descenso de la economía de Italia, España, Grecia, Portugal y Eslovenia.

El pronóstico para Francia ha desmejorado: mientras que en febrero la comisión preveía un crecimiento, ahora proyecta una caída de 0,1%. Francia y España tampoco cumplen los acuerdos de Maastricht en cuanto a sus déficits. La comisión está dispuesta a darles más tiempo para lograr las normas, pero exige como compensación más reformas, por ejemplo, en el mercado laboral. El desempleo en el sur de Europa sigue aumentando, sobre todo para los jóvenes. En Grecia dos terceras partes de los menores de 24 años de edad no tienen trabajo.