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Las empresas básicas no producen, importan

Empresas básicas

Aluminio, acero y bauxita que antes se producía en las industrias básicas ahora llegan a Guayana

En promedio operan a 30% de su capacidad instalada, alrededor de 20 puntos menos que en 2011

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En el sur del país el ensayo socialista se fractura. La consolidación del “nuevo modelo productivo” propuesto por el presidente Hugo Chávez presenta signos de retroceso: la industria básica del acero y aluminio ha aumentado su dependencia de la renta petrolera y, más recientemente, de las importaciones de productos primarios que antiguamente se fabricaban en la región.

Aluminio, acero y bauxita que antes se producían en las industrias básicas ahora llegan a los puertos de Guayana. La causa es el desplome de la producción de aluminio y acero, debido a desinversión, inestabilidad política, bajo inventario de insumos básicos y el recorte energético aplicado en el año 2009 por el Ejecutivo. En promedio operan a 30% de su capacidad instalada, alrededor de 20 puntos menos que al cierre de 2011.

Pese a los anuncios de inversión hechos por el Ministerio de Industrias el apalancamiento mayor no se ha concretado, lo que ha llevado a la industria del aluminio a niveles de operatividad mínimos y a la del acero a sus peores años de producción.

Este año se ha caracterizado por la masiva desincorporación de celdas (pequeñas unidades de producción de aluminio) en CVG Venezolana de Aluminio y CVG Aluminios del Caroní, crisis en el suministro de materia prima y hace poco una brusca caída de la producción de alúmina, uno de los tres principales insumos para la fabricación del metal.

Aunque hasta 2011 la realidad de la industria del acero y el aluminio era parcialmente diferente, este período ha llevado a la industria siderúrgica a niveles de operatividad parejos con resultados similares: importación de acero y aluminio.

La industria transformadora pública y privada ha tenido que importar insumos semielaborados para atender el déficit en el mercado nacional, productos que hasta 2009 Guayana estaba en capacidad de abastecer.

Hecho en…

En los patios de Alcasa decenas de toneladas de aluminio están apiladas en el mismo espacio donde, hasta hace 10 años, pasaban 170.000 toneladas de aluminio cocinadas en las líneas I, III y IV. La diferencia es que no tienen el sello de la pionera del aluminio sino que el caudal de producción viene de Canadá, de la tercera productora del metal en el mundo, Alcoa.

El presidente de CVG Alcasa, Ángel Marcano, afirma que la estrategia financiera le permite a la estatal ingresos de 46 millones de dólares adicionales sólo por la conversión de la tasa diferencial al precio del mercado.

De las 60.000 toneladas aprobadas por la Corporación Venezolana de Guayana en el primer trimestre de 2012, la reductora ha recibido 16.000 para el área de laminación. Agrega que en los próximos días esperan otro lote de 15.000 toneladas y en diciembre 29.000 más, que serán transformadas para cubrir las necesidades de la industria local, aunque no precisó en qué porcentaje logran satisfacer la demanda.

CVG Cabelum, productora de conductores eléctricos, ha recibido 1.600 toneladas de aluminio importado, lo que implica una mejora en el suministro. En 2010 la transformadora se paralizó por falta de insumos.

Alcasa sólo tiene 119 celdas operativas de las 396 en diseño de las líneas III y IV. La situación ha generado una disminución de la producción de aluminio primario. Está produciendo a 30% de la capacidad instalada, 10 puntos menos que las que tenía al cerrar el año pasado.

El secretario general del Sindicato de Trabajadores de Alcasa, Henry Arias, asegura que la intención del ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, es concretar el cierre de las líneas de producción y convertir la reductora en una “gran cooperativa” con una nómina súper abultada, que produce a pérdida.

En desventaja

Las empresas transformadoras privadas han tenido que cerrar las puertas. La Alianza Empresarial de Guayana, formada por varias cámaras industriales, calcula que más de 50% de las pequeñas empresas han cerrado por la morosidad de las estatales y el bajo suministro de insumos como aluminio primario. Uno de los casos cercanos es el de la transnacional Suramericana de Aluminio.

A raíz de la desincorporación masiva de celdas en 2009 y 2012 Venalum bajó a menos de la mitad de lo que producía en 2008, cerca de 30% de su capacidad. De ser la empresa que rompía récord de producción, con las mejores ventajas comparativas en el mercado internacional, ahora produce con 272 celdas de las 905 en diseño.

A raíz de la crisis, en abril, Sural pidió al Gobierno la importación de 60.000 toneladas para atender su demanda. La gerente general de ventas, Domenica Musci, indica que aún siguen en conversaciones y que, aunque han enviado comunicaciones al Ministerio de Industrias en las que solicitan la licencia de importación, aún no han recibido respuesta. Con el descenso en la producción, Sural requería de 5.000 toneladas mensuales para  cancelar sus gastos operativos y abastecer a sus clientes. Pero desde mayo sólo les han suministrado 15.00 toneladas, lo que le impide cumplir los compromisos laborales.

En 2008, añade Musci, Venalum les despachó hasta 8.000 toneladas de aluminio mensual. Parte de las dificultades ha estado en cumplir con el contrato colectivo firmado este año, se ha recortado más de la mitad de los beneficios laborales.

“Varios clientes nos han cancelado porque nosotros no hemos podido cumplir. Les mandamos las cartas que les hemos hecho llegar al Ministerio de Industrias Básicas y a la ministra del Trabajo, María Cristina Iglesias, para que comprendan nuestra situación”, apunta Musci.

Les preocupa el mercado que están dejando de abastecer y las reducidas posibilidades de competir en el Mercosur, así como proyectos en Falcón para el restablecimiento del tendido eléctrico dañado por la explosión de la refinería de  Amuay.

Sin materia prima

Las reductoras estatales están afectadas por la disminución en la producción de alúmina, uno de las tres materias primas para la fabricación del aluminio primario. Bauxilum trabaja con sólo una de las dos etapas de producción. Los niveles de transporte de Bauxita desde Los Pijiguaos, en el suroeste del estado Bolívar a Matanzas en Ciudad Guayana, han sido tan bajos que ya es un hecho que por cuarto año consecutivo recurra a la importación de bauxita, aun teniendo las mayores reservas del mineral en el mundo.

El acuerdo posiblemente sea con Glencore, con la que Bauxilum tiene contratos a futuro que incluyen el despacho mensual de alúmina hasta  2018. El director laboral de Bauxilum, Wilfredo Flores, señala que están aplicando un plan de contingencia que implica el mayor aprovechamiento de la bauxita para importar lo menos que sea posible.

El suministro de alúmina ha afectado el programa de reincorporación de celdas en Alcasa y Venalum, pues han estado recibiendo menos de la mitad de sus requerimientos diarios para cumplir con la recuperación de la industria.

El secretario de organización del Sindicato de Trabajadores de la Alúmina, José Luis Morocoima, cree que se trata de una estrategia con la que han aumentado la dependencia de las transnacionales. Denunció que éstas tienen oficinas en la sede de la CVG donde operan, prácticamente, privatizando las gerencias de finanzas y comercialización de la estatal.

El coordinador nacional de la Central Bolivariana de Trabajadores Socialistas, José Gil, José Gil, dice que han hecho varias propuestas al Ejecutivo para atender la crisis, pero pocas han sido atendidas. El planteamiento inicial es profundizar las líneas estratégicas del Plan Guayana Socialista 2009-2019.

Refuerzo internacional

El Ministerio de Industrias, en cambio, sí ha respondido a los empresarios de la industria metalmecánica, que se han visto perjudicados por la baja productiva de Sidor que para este año, calculan, no llegará a producir ni 50% de la capacidad instalada.

El presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos y de Minería de Venezuela, Jorge Roig, refiere que en lo que va de año han aprobado alrededor de 240.000 toneladas de acero, de las cuales 180.000 llegaron al país y 60.000 están por traerse en las próximas semanas. La última era una petición de este último trimestre, en vista del poco rendimiento de la industria.

“De no ser por la aprobación de la importación a dólar preferencial, estaríamos en colapso”, afirma Roig. Los principales problemas ahora están en la entrega de cartas de crédito para cubrir otras necesidades operativas.

Las pequeñas empresas han importado acero de China, Brasil y Ucrania con dólar preferencial. “Seguimos esperando a que mejore la situación de Sidor. Los precios suelen ser mejores y los trámites menos rigurosos”, añade.

Roig destaca que la Gran Misión Vivienda ha permitido dinamizar la economía en el ámbito de la construcción, especialmente de las empresas dedicadas al ramo.

No hay avances en las cláusulas económicas

En agosto, tras una protesta de los sidoristas, en cadena nacional el presidente Hugo Chávez autorizó la discusión de los contratos colectivos de las empresas básicas. Desde entonces todas las negociaciones se han centrado en la ratificación de las cláusulas sin avance en los beneficios socioeconómicos de las convenciones, que llevan entre dos y hasta cinco años vencidas.

El secretario general del Sindicato de Trabajadores de Carbonorca, Emilio Campos, aseguró que la intención del Ejecutivo es otorgar un bono compensatorio y un aumento lineal en sustitución del legítimo derecho de discusión de los 11 contratos colectivos que favorecen a más de 65.000 trabajadores en Guayana.

LAS CIFRAS

101 días de parada lleva Carbonorca, la productora de ánodos de carbón, por insuficiencia de materia prima.

2,5 millones de toneladas de acero son suficientes, según el empresario Jorge Roig, para abastecer el mercado nacional.