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Una economía estancada espera por auxilio

En un supermercado ubicado en San Antonio, estado Táchira, se observan anaqueles vacíos

En un supermercado ubicado en San Antonio, estado Táchira, se observan anaqueles vacíos

El alza imparable de los precios y los anaqueles vacíos ante la falta de alimentos y productos de primera necesidad se han convertido en una fuerte carga para los venezolanos. El nuevo Presidente de la República enfrenta el reto de reactivar el aparato productivo para hacer de Venezuela un país menos dependiente de las importaciones y con mayores posibilidades de satisfacer las exigencias de los ciudadanos. 

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1. Se acentúa la escasez

Los 10 años de regulación de precios, sin un sistema claro que permita la revisión y ajuste de los montos de acuerdo con los costos de producción, hizo que se acentuara la escasez y falla de alimentos básicos. Según el Banco Central de Venezuela, la escasez general en marzo fue de 20% y la de alimentos más de 17%. Hay productos que tienen 25 meses sin revisión de precios, mientras que la materia prima nacional e importada, además de envases, mano de obra y otros gastos se han incrementado.

Las empresas afirman que producen a máxima capacidad, pero no cuentan con suficientes divisas para comprar más materia prima importada. La producción agrícola nacional es deficitaria y tampoco pueden distribuir los alimentos con libertad. Recuerdan que hay guías de movilización emitidas por el Ministerio de Alimentación que redireccionan el envío de los productos a determinadas ciudades y regiones, dejando otras con poco o casi nada de inventarios.

“Hay muchas bodegas y clientes en la frontera que no pueden ser abastecidos porque no dan permiso para llevar mercancía a esas zonas en las cantidades que el consumidor necesita”, señala el presidente de Cavidea, Pablo Baraybar.

Al incremento de la escasez se suma la pérdida de variedad en el mercado. Un estudio de Datanálisis muestra que de 10 marcas, por ejemplo, de leche en polvo que había en el mercado ahora sólo se consiguen 3. Igual sucede con la crema dental que no se encuentra en algunas zonas del país.

2. Inflación, el impuesto al bolsillo
Los precios de los bienes y servicios en Venezuela varían mes a mes. Los controles sobre alimentos, medicamentos, artículos de aseo personal y bienes de construcción no han podido contenerlos. El Banco Central de Venezuela informó que el índice nacional de precios al consumidor cerró en 25,1% entre marzo 2012 y marzo 2013, y en los primeros tres meses del año acumula 7,9% de inflación.

El BCV señala que en marzo la inflación llegó a 2,8% impulsada por el alza en los precios al consumidor en restaurantes y hoteles que se ubicó en 3,7%, seguido de esparcimiento y cultura, en la que fue de 3,3% y en alimentos 3,3%. También se aceleró en el sector salud con un índice de precios de 3%. La inflación afecta a los habitantes de todas las ciudades, pero donde más impactó en marzo fue en Maturín, con 3,9%; Ciudad Guayana, 3,6%; Maracaibo, 3,5%; Valencia, 3,5% y Maracay, 3,3%.

La meta inflacionaria para este año, prevista en el presupuesto fiscal 2013, era de entre 14% y 16%, sin embargo, analistas como Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, señalan que podría estar por encima de 30%, en lo que coinciden Asdrúbal Oliveros, de la firma Ecoanalítica, y Fedecámaras.

El economista José Manuel Puente reiteró que la inflación es un impuesto perverso que pagan los consumidores y la población de menos recursos es una de las más afectadas.

3. Reservas en picada
En lo que va de año las reservas internacionales han pasado de 29,7 millardos a 26 millardos de dólares, de acuerdo con la más reciente data del Banco Central de Venezuela. Esto implica una caída de 3,7 millardos de dólares en un poco más de 4 meses.

Los 3,4 millardos de dólares registrados en reservas operativas se encuentran “en niveles muy bajos”, destacó la semana pasada la consultora Jefferies. De esa cantidad la mayor parte se encuentra ilíquida en oro monetario. Ante la situación, la firma advierte sobre un recorte en las importaciones, tomando en cuenta que los recursos son los aprobados en la Comisión de Administración de Divisas.

El año 2012 cerró con las reservas operativas más bajas, según números del BCV, al situarse en 2,1 millardos de dólares. Para resolver el déficit, el Gobierno autorizó la modificación de la Ley de Contribución Especial de Precios Extraordinarios y Exorbitantes del Mercado Internacional de Hidrocarburos, que reduce los aportes de Petróleos de Venezuela al Fonden e incrementar el flujo de divisas del BCV, para poder financiar las importaciones.

Los cálculos de la petrolera reflejan que la medida implica que los aportes al Fonden se reducirán en 2,9 millardos de dólares, mientras que el traslado de divisas al BCV aumentará 2,4 millardos de dólares, y la contribución a su Tesorería en 1,4 millardos de dólares.

4. Prevalece la informalidad
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística muestran que a pesar del crecimiento de la tasa de ocupación de 40,8% en los últimos 12 años, al variar de 8,9 millones de personas en febrero de 2001 a 12,5 millones a febrero de este año, la informalidad prevalece y se ha mantenido en los últimos 2 sexenios como la forma de obtener ingresos para más de 40% de la población ocupada.

En el país existen 21,3 millones de personas en edad de trabajar, pero al término de febrero solo lo hacían 12,5 millones de ciudadanos. 1,2 millones de personas declararon que están desempleados porque perdieron su empleo. El resto no laboraba porque no ha encontrado empleo o está dedicado a otras actividades como estudiar, quehaceres del hogar, o incapacitados, indican los datos del INE.

Del total de ocupados, 7,4 millones, que representan 59,1%, son personas que se desempeñan en el sector formal. De ellas, 2,4 millones corresponden al sector público. El resto de la población ocupada, 5,1 millones de individuos que equivalen a 40,9% forman parte del sector informal. De ese grupo, 3,5 millones son trabajadores por cuenta propia.

Actualmente hay 5,1 millones de venezolanos en la informalidad trabajando como servicio doméstico o realizando tareas por cuenta propia no profesional, tales como vendedores, artesanos, conductores, pintores, carpinteros, buhoneros, electricistas, peluqueras, mototaxistas y ayudantes o auxiliares.

5. Manufactura y agro disminuidos
Durante los últimos 14 años la manufactura ha perdido progresivamente el dinamismo. Estadísticas del Banco Central de Venezuela señalan que en 1998, cuando asumió la Presidencia de la República Hugo Chávez, el sector representaba 17,3% del producto interno bruto; y ahora 13,9%.

Las expropiaciones, la inseguridad jurídica, los controles cambiario y de precios y las dificultades para importar materias primas e insumos, han sido las principales razones del descenso. Según Conindustria, entre 1998 y 2007 (no hay estadísticas más recientes) el parque industrial venezolano se redujo 36%: pasó de 11.117 empresas a 7.093.

La producción agrícola no se ha recuperado para cubrir la totalidad del consumo de la población. Venezuela importó el año pasado 5,36 millardos de dólares en rubros vegetales y animales, y más 2,75 millardos de dólares en alimentos y otros rubros básicos, según el Instituto Nacional de Estadística.

En la Memoria y Cuenta 2012, el Ministerio de Agricultura y Tierras indica que en el rubro de cereales la producción creció 12,93%, específicamente en maíz, 16,14%, y se cosecharon 2.459.513 toneladas entre maíz blanco y amarillo; en arroz 924.686 toneladas y en sorgo 506.222 toneladas. Sin embargo, Fedeagro sostiene que la producción fue menor y se elevó la dependencia de las importaciones. El gremio apunta que en 2012 se importó 48% de los requerimientos de arroz, 66% de maíz y casi la mitad del azúcar cruda. También aumentó la compra externa de leche en polvo, quesos y carne de res, según Fedenaga.

6. El bolívar vale menos
Cuando el presidente Hugo Chávez asumió el poder en 1999 el tipo de cambio era de 0,57 bolívares por dólar. Hoy, 14 años después, la tasa de cambio se sitúa en 6,30 bolívares por dólar. Su última modificación fue en febrero de 2013. La paridad ha sido ajustada en 995,6% en el gobierno de Chávez.

La primera vez que el presidente devaluó el bolívar fue en 2001, al pasar de un sistema de bandas al de subasta de divisas. Después de decretado el control de cambio en 2003, se registraron 5 devaluaciones de la tasa de 1,60 bolívares por dólar.

La más reciente llevó el tipo de cambio de 4,30 a 6,30 bolívares por dólar. Además, se eliminó el Sitme, un mecanismo de bonos que permitía obtener divisas a un tipo de cambio de 5,30 bolívares por dólar.

El Sitme representaba 20% de las operaciones cambiarias. Ante la urgencia de atender el vacío, el Gobierno creó el Sistema Complementario de Administración de Divisas, sistema de subastas que otorga a los participantes cartas de crédito con las cuales realizarán sus operaciones. Hasta la fecha solo se ha realizado una subasta, de la que no se conocen resultados oficiales.

La banca de inversión internacional informó que el resultado de la cotización fue de 10,3 bolívares por dólar y sólo se adjudicaron divisas a 383 empresas. Esto implicó una nueva devaluación de más de 60%. La firma Ecoanalítica calcula que la devaluación ponderada de 2013 ha sido de 71%, la más alta en 14 años.

7. Dependiente de las importaciones
El deterioro que experimentó el aparato productivo nacional en los últimos 14 años impulsó significativamente las importaciones. Estadísticas del Banco Central de Venezuela señalan que en 1998 el país compró en otros mercados 16,7 millardos de dólares en bienes y servicios, mientras que el año pasado adquirió 59,3 millardos de dólares, lo que se traduce en un incremento de 254%.

En reiteradas oportunidades voceros de Conindustria y Fedecámaras han afirmado que los volúmenes de importaciones de todos los rubros, aumentan año a año. Datos del Instituto Nacional de Estadísticas lo corroboran. Refieren que en 2012 las compras en el exterior de alimentos llegaron a 2 millardos de dólares, 26,2% más que el año anterior, cuando estuvieron en 1,6 millardos de dólares.

De productos de las industrias químicas y conexas (principalmente insumos para las operaciones industriales), el país importó el año pasado 8,5 millardos de dólares, 18% más que en 2011. El repunte en el segmento confirma la elevada dependencia que tiene la industria manufacturera venezolana, y por ende el mercado de las importaciones.

El rubro que Venezuela más importó, según el INE, fue “máquinas y aparatos, material eléctrico y sus partes”, del que adquirió 15,1 millardos de dólares, 39,2% más que en 2011 cuando compró 10,8 millardos de dólares.

Los niveles de compras en el exterior colocan actualmente a Venezuela en el segundo mayor importador de Latinoamérica, después de Chile.