• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Control cambiario: cronología de una devaluación anunciada

Jorge Giordani y Nelson Merentes / AVN

Jorge Giordani y Nelson Merentes / AVN

Un total de 10 ajustes en los tipos de cambio ha realizado el gobierno desde 2003. Para la fecha, los venezolanos cuentan con dos tasas cambiarias y pueden conseguir dólares preferenciales hasta en 200 bolívares

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En febrero de 2016 Venezuela cumplió 13 años de control cambiario, la apuesta económica del ex presidente Hugo Chávez y el legado que continua actualmente Nicolás Maduro. Este año los resultados son evidentes: aquel dólar a 1,6 bolívares (1.600 de los viejos) que se podía comprar a principios de 2003 hoy se consigue oficialmente hasta en Bs. 200, 125 veces más que su valor inicial: una devaluación sin precedentes en el país.

Una devaluación es la “reducción del valor de la moneda nacional respecto del valor de las monedas extranjeras. Se manifiesta como un aumento en el tipo de cambio nominal, es decir: se requiere mayor cantidad de unidades monetarias nacionales para adquirir una misma cantidad de moneda extranjera”, explica el Banco Central de Venezuela (BCV).

Fue el 5 de febrero de 2003 cuando inició esta historia de restricciones, que afectó a los venezolanos que estaban acostumbrados a obtener dólares libremente en las casas de cambio. Aquella fecha, el gobierno nacional creó la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) y estableció una tasa de Bs. 1,60 por cada dólar estadounidense. Esta fue la jugada maestra de la presidencia de Chávez para enfrentar la “fuga de capitales” luego del paro petrolero de 2002.

Tuvo que pasar un año para que la experiencia cambiara sufriera su primera devaluación: el dólar aumentó a Bs. 1,92 en febrero de 2004, y en marzo del año siguiente la moneda extranjera llegó a Bs. 2,15.

El 8 de enero de 2010, el gobierno anunció un cambio doble. El mercado oficial de divisas se empezó a manejar con dos tasas: Bs. 2,60 para los “sectores prioritarios” (como alimentación, salud y educación) y Bs. 4,30 para el denominado “dólar petrolero”, que incluía los otros sectores. Chávez aseguró que la nueva medida buscaba “fortalecer la economía venezolana, frenar importaciones que no son estrictamente necesarias y también estimular la política exportadora”.

Ese mismo año, otro  ingrediente entró en la escena del control cambiario. El 9 de junio se creó el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), donde los venezolanos podían adquirir dólares limitados a Bs. 5,30 para importaciones no prioritarias (como viajes, estudios y remesas en el exterior).

Antes de cerrar 2010, el Ejecutivo Nacional decidió suprimir la doble tasa (Bs. 2,6 y Bs. 4,3) y la unificó a Bs. 4,30. Así los venezolanos empezaron 2011 con un nuevo cambio, a casi el triple del valor registrado en 2003.

El 8 de febrero de 2013, el presidente del BCV, Nelson Merentes, y el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, dieron un nuevo giro al control cambiario: la tasa única de 4,30 pasó a Bs. 6,30, una devaluación de 46,51%. Además, el Sitme llegó a su final porque ya “cumplió sus expectativas”, como aseguró en aquel entonces el titular del BCV.

Salió el Sitme pero llegó Sicad I. Este nuevo sistema cambiario que fue decretado el 30 de marzo de 2013 funcionó como una subasta en la cual los ciudadanos podían participar y adquirir divisas para sectores denominados “no esenciales”. La prioridad siguió siendo para alimentos y medicamentos, que permanecieron a Bs. 6,30, el único cambio oficial que reconoce el gobierno hasta hoy.

Por esta razón, los Bs. 12 con los que empezó a venderse cada dólar mediante Sicad no fueron considerados por el Estado como una devaluación. El gobierno presidido por Maduro alegó en esa oportunidad que la Ley de Ilícitos Cambiarios prohibía divulgar un tipo de cambio diferente al oficial. Sin embargo, la diferencia con respecto a la tasa oficial fue un incremento de casi 91%.

Un año después llegó el hermano menor de Sicad y con él un tercer tipo de cambio. Sicad II fue anunciado el 20 de febrero de 2014. También fue una subasta pero podían participar más sectores económicos y hasta personas naturales.

La llegada de esta nueva tasa, que se ubicó en Bs. 50 por moneda estadounidense, pretendía, como lo dijo el presidente de Pdvsa por aquellas fechas, Rafael Ramírez, “pulverizar el dólar paralelo”. Ese billete verde que se conseguía por más de 80 bolívares en el también llamado “mercado negro” empezaba a convertirse en el principal enemigo del gobierno venezolano.


Sin embargo, Sicad II dejó su lugar un año después al Sistema Marginal de Divisas (Simadi). El ministro de Economía y Finanzas del año pasado, Rodolfo Marco Torres, anunció en enero de 2015 esta nueva subasta dirigida a personas naturales y que representaba apenas entre 5% y 10% de los dólares que manejaba el Estado.

Simadi funcionó como un “sistema de bolsas”, en el cual el precio del dólar se fijaba por la oferta y la demanda que se registraban diariamente. La primera cotización del nuevo sistema se ubicó en Bs. 170,03, 106 veces más que el primer valor del control cambiario (Bs. 1,6).

Este miércoles, 17 de febrero de 2016, Maduro anunció nuevas medidas dentro de su denominada "Agenda Económica Bolivariana". El aumento del precio de la gasolina y una nueva devaluación de la moneda nacional fueron las noticias más destacadas de su discurso. El dólar protegido por el gobierno nacional, destinado a sectores prioritarios de importación de alimentos y medicinas, pasó oficialmente de 6,30 a 10 bolívares, valor que asumirá Sicad. Por otro lado, Simadi se transformó en un "sistema complementario flotante" que iniciará con su precio actual, Bs. 202,94. “La derecha no tiene propuestas sobre este tema”, aseguró el presidente, quien también prometió que explicará su nuevo plan los próximo días.

El nuevo sistema de cambio presentado por el mandatario nacional es la última jugada para vencer el dólar paralelo. Ante el hermetismo en el acceso de dólares preferenciales, los venezolanos hoy siguen adquiriendo cada billete verde lejos de las restricciones del gobierno a más de Bs. 1.000. Así, 13 años después y con dos tipos de cambios vigentes, los venezolanos tienen que pagar hasta 12.500% más por cada dólar estadounidense que controla el Estado.