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Los chinos en Venezuela no conocen de escasez

El Ministerio de Agricultora y Tierras hará seguimiento a los proyectos agrícolas del país / Cortesía AsoPortuguesa

Producción agrícola / Cortesía AsoPortuguesa

Las hortalizas de Asia se siembran en la región central del país sin trabas ni controles gubernamentales. Ferias dominicales de Valencia y Caracas abastecen a familias y restaurantes

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A criterio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), como se conoce por sus siglas en inglés, el arroz, la soya y sus derivados, y la harina de trigo representan la fuente principal de calorías de la población china, alcanzando proporciones, que dependiendo de la provincia, están entre 54% y 78% de la ingesta de cada persona. A esto agrega que la canasta básica de una familia en China está compuesta por hortalizas o productos agroindustriales, que aportan entre 63% y 81% de las proteínas y grasas que consume esa población.

En Venezuela se cumplen esas mismas proporciones para los cerca de 120.000 chinos o descendientes que viven en el país. No hay señales de escasez en los productos que integran su dieta básica, e incluso han logrado en la región central –en tierras de los estados Aragua, Guárico, Miranda, Carabobo y Yaracuy– sembrar hortalizas, verduras y frutas que se utilizan como ingredientes en muchos de sus platos como el col chino, flores de ajo y mostaza, jengibre y el cumquat o naranjo enano. Se agregan productos comunes en ambos países como cebollín, cilantro, pepino, mandarina o toronja. Factor importante para el impulso de esta producción: no hay controles por parte del Ministerio de Agricultura y Tierras, según los propios productores agrícolas.

Los dos principales mercados para la distribución de estos rubros están en Caracas y Valencia, sin que sobre ellos pese tampoco el control de precios o las fiscalizaciones de algunos organismos del Estado. El primero funciona desde hace más de 20 años en el Club Social Chino, localizado en la urbanización El Bosque, que ha pasado a convertirse en una especie de Chinatown caraqueño porque cerca se han abierto varios restaurantes, supermercados y hasta una feria de ornamentos propios de ese país.

El de Valencia supera en tamaño al de la capital y funge como centro de acopio del país para los chinos, de ahí que no resulte extraño que concurran ciudadanos asiáticos repartidos en toda Venezuela. Funciona en el centro comercial Avenida Bolívar, cuyas antiguas tiendas se convirtieron en quincallas chinas y al igual que en Caracas ofrece su feria agrícola dominical.

En la capital carabobeña también resulta común hablar del Chinatown valenciano y de las variedades de productos que se consiguen. Hay negocios de alimentos, ropa, adornos, carteras, zapatos, juguetes y papelería, entre otros.

En uno de los establecimientos, José y Emilio –por sus nombres en español–

aguardaban por sus provisiones. Viven en San Juan de los Morros, estado Guárico, pero trabajan en una empresa de cemento en San Sebastián de los Reyes en Aragua. Una vez al mes viajan a Valencia a comprar especies, productos y enlatados que utiliza el chef del grupo para preparar su comida. “Hoy vinimos a comprar los ingredientes tradicionales para la Fiesta de Primavera en China”, relata José con tres meses en Venezuela y trabaja como traductor de sus coterráneos en la fábrica.

En los negocios ofrecen una variedad de tés, en latas o sobres con hojas; galletas de distintos tipos, fideos chinos, caramelos de jengibre, panes para preparar en vaporeras, salsas para aderezos y hasta mentoles medicinales.

Rito semanal

Cada domingo, desde las 6:00 am hasta el mediodía en Caracas, o desde las 8:00 am hasta las 4:00 pm en Valencia, se instalan los mercados libres con una variedad de productos agrícolas propios no solo de la gastronomía china sino también de la asiática.

Mujeres y hombres de todas las edades acuden con sus bolsas o carritos y se abastecen de vegetales frescos, tofu o queso de soya recién hecho, botellones de uno o dos litros de leche y suero de soya, cerdo crudo y cocido, pescados, mariscos, gallinas.

Lo que expenden proviene de suelo venezolano, está anunciado en su mayor parte en idioma chino y la forma de pago es principalmente en efectivo. “Se trajeron las semillas, se hizo la siembra y se demostró que en la tierra venezolana se da de todo”, comenta en perfecto español una de las comerciantes chinas del mercado caraqueño.

Antonio Lee Ng, presidente de la Federación de Asociaciones Chinas de Venezuela, acude a comprar al de Valencia. Refiere que el mercado ha funcionado por más de 20 años.

“Aquí venden los vegetales principales y otros ingredientes para facilitar a los paisanos, aunque también vienen ahora muchos venezolanos, lo que necesitan para preparar la comida china que es muy saludable”, dice Lee Ng. “Ahora hay más gente que sabe cómo preparar nuestra comida china”, señala.

Este comerciante asegura que la colonia china en el país crece cada día, además de los hijos de asiáticos que nacen aquí y que también heredan el gusto por los sabores de sus antepasados. “Tengo 45 años en Venezuela y no puedo cambiar mi dieta china, aunque ocasionalmente como algo criollo”, añade. Señala que algunos de sus coterráneos compraron fincas en Venezuela y se mantuvieron dedicados a la siembra como hacían en China.

Carolina Ortega, una venezolana que vende junto a Víctor (nombre adaptado del chino al español) en Valencia, dice que compra el lechón en una granja en Tocuyito y luego lo venden horneado en un dispositivo que inventó su padre. “Lo que se ve en este mercado viene de Bejuma y Miranda en Carabobo. También de Nirgua y Chirgua. Se trasladan aquí solamente los domingos”, dice Ortega.

Datos

90%

de los productos agrícolas que se venden en Valencia proviene de poblados de Carabobo y Yaracuy

30%

o más de descuento tienen los precios de productos de Asia en las ferias dominicales chinas en comparación con supermercados

43,2%

crecieron las exportaciones de China hacia Venezuela durante 2012, según cifras de la oficina de aduanas de la nación asiática

8,8%

cayeron las exportaciones no petroleras venezolanas hacia China entre enero y noviembre de 2012 en comparación con el mismo lapso de 2011

15,4%

de los montos desembolsados por Venezuela por importaciones se dirigió a comprar productos chinos el año pasado

0,18%

de las importaciones hechas por Venezuela se destinó para comprar productos chinos en 1998, un año antes de que el presidente Hugo Chávez llegara al poder

Un salto comercial en 14 años

Importaciones crecieron 34.894%

Las cifras de la Administración General de Aduanas de China indican que al cierre de 2012 las importaciones venezolanas procedentes de ese país arrojaron un récord anual de 9,3 millardos de dólares, un crecimiento de 34.894% en 14 años cuando se compara el dato de apenas 26,7 millones de dólares que registró ese mismo indicador en 1998, un año antes de que el presidente Hugo Chávez llegara al poder.

Durante los primeros años se intensificaron las compras a esa nación, cruzando la barrera de 1 millardo de dólares en 2005, pero fue a partir de 2007, con la búsqueda de préstamos en esa nación –que permitieron la creación del llamado Fondo Chino– cuando se intensificaron las compras en ese país colocándose por encima de 4 millardos de dólares.

Las cifras del Ministerio de Planificación y Finanzas indican que parte de los préstamos otorgados por el Banco de Desarrollo de China se han comprometido para 201 proyectos, para totalizar 23,8 millardos de dólares, y cerca de 8% de ese monto (1,9 millardos de dólares) se ha utilizado en planes agrícolas.

El dato

Los principales inmigrantes chinos establecidos en Venezuela llegaron a finales de los años cuarenta del siglo pasado de la provincia de Canton. Por eso la mayoría de los restaurantes establecidos en el país ofrecen platos de la gastronomía cantonesa. La búsqueda de mejoras económicas fue la razón para emigrar. También hay descendientes de Taiwán y Hong Kong.

Ajinomoto

En los mercados chinos de Valencia y Caracas no falta el ajinomoto o sal china –como se le conoce al glutamato monosódico– que se utiliza en buena parte de los platos asiáticos y que ha pasado a considerarse como el quinto gusto.

Precios asequibles

En el mercado al aire libre los precios son asequibles. Por ejemplo, una bolsa de frijoles germinados chinos cuesta 35 bolívares, una botella de salsa de soya tradicional de 16,9 onzas cuesta 65 bolívares y la salsa de ostras de 18 onzas se vende a 75 bolívares.

Pato pekinés

Uno de los platos típicos de la gastronomía china es el pato pekinés o laqueado. Una bandeja de esta ave ya cocida y picada lista para comerse cuesta 90 dólares en el mercado que funciona en el Club Social de El Bosque en Caracas.