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Menos automóviles nuevos y autopartes habrá en 2015

La oferta gubernamental se ha quedado corta | Foto: Omar Véliz

La oferta gubernamental se ha quedado corta | Foto: Omar Véliz

Representantes del sector indicaron que el retraso en la liquidación de divisas no les permite cancelar la deuda pendiente e importar los insumos necesarios para operar  

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En 2007 la industria automotriz venezolana rompió récord al ensamblar 172.418 carros. Desde entonces la producción ha ido en picada. En 2008 entró en vigencia la política automotriz gubernamental, con la que el Estado limitó las licencias de importación de materias primas y vehículos ensamblados para impulsar la producción nacional, pero lejos de alcanzar el objetivo, la contrajo.  

Las perspectivas del sector para este año no son alentadoras. “Nada hace ver que 2015 será mejor para la industria. Los problemas que afrontamos desde hace ocho años persisten y están más acentuados”, señaló una fuente de las ensambladoras.

Representantes de las automotrices y del sector autopartes coinciden en que el problema empeoró porque no se canceló la deuda pendiente y las divisas para importaciones nuevas se redujeron y retrasaron.

El presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores, Omar Bautista, dijo que al cierre de 2014 el gobierno debía al sector alrededor de 200 millones de dólares. En lo que se refiere a las piezas importadas, el déficit de divisas llegó a 88%, según la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes.

El Centro Nacional de Comercio Exterior no liquidó dólares a las automotrices en 2014. Las empresas tuvieron que acudir al Sistema Complementario de Administración de Divisas, pero los montos subastados fueron insuficientes.

Las escasas entregas de divisas obligaron el año pasado a interrumpir las operaciones de las plantas en varias oportunidades. También hicieron que el inicio en 2015 fuera más tardío. Tradicionalmente las empresas toman vacaciones colectivas en diciembre y se reincorporan a mediados de enero. Este año la maquinaria estará más tiempo apagada. 

Está previsto que a finales de enero comience a trabajar la planta de Chrysler y la de General Motors, indicó Stalin Pérez, asesor de la Federación Unitaria de Trabajadores Automotrices, Autopartistas y Conexos. Sin embargo, a los empleados de Ford les informaron que las operaciones empezarían en marzo porque no disponen de suficientes insumos.

Sin frutos. La incursión que hizo el gobierno en la industria automotriz no ha sido eficiente. En junio pasado Vladimir Calatayud, presidente de Venezuela Productiva Automotriz, declaró que en lo que iba de año el programa había vendido 7.000 carros. En una entrevista en el diario Correo del Orinoco reconoció que la oferta no era suficiente para la demanda y pidió paciencia a los clientes.

En Venezuela hay plantas ensambladoras de Chery y Venirauto. No obstante, varias fuentes del sector afirmaron que los niveles de producción son casi inexistentes y que la mayoría de los carros que circulan en el país de estas marcas son importados.

Plantas operan a 8% de su capacidad

Las ensambladoras privadas que trabajan en el país produjeron 19.579 carros en 2014, según la Cámara Automotriz de Venezuela. La cifra muestra la fuerte caída de la industria si se compara con las siguientes referencias: es 72,4% menos de los carros ensamblados en 2013, demuestra que las empresas operan aproximadamente a 8% de su capacidad instalada (alrededor de 250.000 carros anuales) y no es ni la mitad de lo fabricado en 2003 –año del paro– cuando se armaron 46.884 automóviles. 

El sector de autopartes, productor e importador, no cerró el año con mejores indicadores. La producción de piezas para carros nuevos descendió con respecto a 2013, al mismo nivel que el ensamblaje de autos y 10% la fabricación para el mercado de reposición. 

“En vista de que no se produjeron muchos carros la demanda de repuestos para atender el parque automotor existente subió, incremento que no pudimos cubrir”, dijo el presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores, Omar Bautista.

Las autopartes importadas presentaron un desabastecimiento en 2014 de 70%. De más de un millardo de dólares que requiere el sector para operar normalmente en un año, el año pasado se entregaron aproximadamente 125 millones de dólares, de acuerdo con los registros de la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes. Las proyecciones para este año es que las fallas se acentuarán. 

Mercancía llega intermitente 

Las dificultades para la importación de materia prima y productos terminados del sector automotor se ven reflejadas en los concesionarios y comercios de autopartes.

Comerciantes indicaron que el último año en el que hubo un despacho regular de mercancía fue en 2012. Añadieron que la situación se agudizó el año pasado y en lo que va de 2015 no han visto cambios.

“El último lote de carros que recibimos llegó en diciembre de 2012. Desde entonces no hemos podido vender porque no nos han otorgado las licencias de importación necesarias para traer los vehículos”, afirmó Carol Montilva, gerente de ventas de un concesionario en La  Urbina que comercializa carros que no ensamblan en el país.

El desabastecimiento se repite en los concesionarios de marcas con plantas nacionales. “Eso era antes que había clientes a la espera de que llegara un carro, desde hace mucho dejamos de recibir solicitudes porque no las podemos atender ante la escasez”, agregó el gerente de un concesionario en El Marqués.

Conseguir un repuesto también se ha convertido en una tarea compleja. Si lo que se busca es una correa de tiempo, una batería o un caucho hay que destinar mucho tiempo para visitar varios negocios.

Comerciantes afirmaron que los despachos no han dejado de hacerse, aunque no llegan con la regularidad de antes. “El último pedido lo recibimos a finales de diciembre, pero solo trajeron 190 cauchos que no nos duraron ni tres días, la gente apenas vio el camión comenzó a hacer cola para llevárselos”, refirió Carlos Pájaro, encargado de una cauchera en La Urbina.