• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Venezuela obligada a revisar acuerdos por caída del crudo  

El precio global del petróleo cerró el jueves a 84,47 dólares por barril, 27% menos que su nivel más alto del año / AFP

En 2013, un total de 12 países recibieron crudo y productos derivados a través del Acuerdo de Cooperación Enrgética Petrocaribe | Foto: AFP

El convenio de Petrocaribe establece que si el precio del barril se mantiene entre 50 y 99 dólares se financiará 40% de los envíos de crudo 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Si anteriormente la situación financiera de Venezuela hacía necesaria la revisión de los acuerdos de cooperación energética, ahora lo es aún más. El precio del barril ha venido bajando de manera sostenida en las últimas semanas y los especialistas, dentro y fuera del país, afirman que la tendencia no se revertirá. Ante este escenario, la evaluación de las condiciones de financiamiento más que importante, es indispensable, señalan expertos consultados.

La última modificación del Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe establece un financiamiento de hasta 60% de la factura petrolera si los precios igualan o superan 100 dólares el barril. Si estos descienden hasta 50 dólares se mantendrá el pago a crédito del equivalente a 40% de lo enviado, lo que implica que aunque la cotización caiga el beneficio sigue siendo bastante favorable para las naciones receptoras.

Bien sea a 100 o 50 dólares el barril, el resto de las condiciones prevalece: “Cuando el precio exceda 40 dólares el período de pago se prolongará a 25 años, incluido los 2 años de gracia referidos y reducirá el interés a 1%”.  Parte del pago diferido puede cancelarse con bienes y servicios, como alimentos. No es de sorprender que estos términos hayan resultado atractivos para las islas del Caribe, para las que el costo de la energía es muy alto.

El analista petrolero José Toro Hardy considera que mantener estos beneficios es inviable. “Con la caída de los precios y de la producción, estamos enfrentados a un déficit fiscal inmanejable”, dijo. Coincide con otros analistas en que Venezuela requiere de un precio promedio de 120 dólares el barril para equilibrar sus cuentas fiscales. “Ya no es viable, no hay que esperar a que caiga más el precio. La inflación es resultado de que Pdvsa tiene problemas de caja y el Banco Central de Venezuela tiene que emitir dinero inorgánico para financiar a la petrolera”, señaló.

Añadió que ninguno de los países beneficiados tiene un déficit de la magnitud de Venezuela. “No estamos en condiciones de seguir ayudando, estamos en condiciones de que ellos hagan sacrificios”, sostuvo.

La realidad, sin embargo, es que las ayudas se han venido recortando. El informe de contadores públicos independientes de Pdvsa, correspondiente a 2013, señala que desde 2011 el suministro de crudo a través de los distintos acuerdos de cooperación (ACEP, Convenio Integral de Cooperación Cuba Venezuela, Acuerdo de Cooperación Energética de Caracas y el Tratado de Comercio de los Pueblos del Alba) ha descendido 19%, al pasar de 463.000 a 377.000 barriles diarios.

Los únicos países que recibieron el año pasado lo correspondiente a su cuota fueron Cuba y Haití, con un promedio de 99.300 barriles y 14.000 barriles diarios, respectivamente, dice el informe de gestión de Pdvsa. Otros Estados como Nicaragua, Jamaica y Granada alcanzaron cantidades muy cercanas a lo convenido. En total, 16 países fueron beneficiados con crudo venezolano a través de las condiciones preferenciales de los acuerdos de cooperación.

 

 

Las alternativas. El economista José Luis Saboin indicó que la situación de los precios aumenta las probabilidades de que los convenios de suministro se revisen. Considera que una de las opciones que tiene el gobierno es tratar de monetizar la deuda mediante una titularización. “Los países tienen una deuda con Venezuela por el financiamiento de Petrocaribe. Esta deuda es a largo plazo, por ende lo que se amortiza es muy poco. Para tratar de obtener recursos, el compromiso puede ser vendido a un banco a descuento. Entonces, Venezuela obtiene recursos y las naciones beneficiadas terminan pagándole al banco”, señaló.

Tampoco descarta que se reduzcan los envíos en casos particulares. “Esto se haría con el principio de que el costo de la energía se estaría haciendo más barato”. Sin embargo, es más probable que se intenten reducir estas cuentas por cobrar, las cuales, según el informe de gestión de Pdvsa de 2013, pasan de 6 millardos de dólares, añadió.

Dado que cada país signatario de Petrocaribe tiene acuerdos individuales, el gobierno ya ha intentado cambiar las condiciones de financiamiento con algunos de los miembros. Por ejemplo, el año pasado Honduras denunció que Venezuela le había propuesto elevar la tasa de interés de 1% a 2% con el objetivo de reanudar los despachos. Esta afirmación fue negada en febrero de 2014 por el entonces presidente de Pdvsa y ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez: “No hubo ninguna modificación, lo que pasa es que estamos migrando hacia un esquema de crear un fondo que sostenga la deuda a largo plazo”.

Toro Hardy agregó que el hecho de que el gobierno busque la manera de mantener estos acuerdos denota irresponsabilidad. “En este momento la prioridad es resolver la grave situación de Venezuela, no la solidaridad con otros países”, aseveró.

Debido a que Venezuela requiere de precios más altos para poder sostener sus finanzas, el canciller Rafael Ramírez emprendió una gira por los países árabes para, entre otros objetivos, “defender” la cotización del crudo.  Sin embargo, especialistas creen que el escenario de bajos precios puede mantenerse durante los próximos tres y cinco años, ya que responde a una situación de mercado: una gran oferta proveniente de productores no tradicionales y una demanda energética que tiende a estabilizarse o estancarse.

“Ya la Organización de Países Exportadores de Petróleo no está interesada en recortar producción, así que este mecanismo de mantener los precios dejará de operar. Quienes resultan especialmente perdedores en este contexto son Irán y Venezuela”, afirmó Toro Hardy.