• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

“El Sicad II no es una subasta”

Ricardo IV Montilla, presidente de la Asociación Nacional de Operadores de Valores, señaló que el sector aún se encuentra en fase de prueba del nuevo mecanismo cambiario. “El Estado tiene la forma de llevar el dólar a niveles de 20 o 22 bolívares por dólar”, dijo.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El Sistema Cambiario Alternativo de Divisas, Sicad II, ha permitido casi el renacimiento de la actividad de las casas de bolsa, ahora llamadas operadores de títulos valores por la legislación vigente desde 2010. Si bien no todas estas empresas cerraron con la embestida que emprendió el Ejecutivo para clausurarlas junto con el cierre de las operaciones de permuta con bonos de la deuda, ahora vuelve a plantearse su crecimiento y generación de empleos.

En la actualidad estas compañías bursátiles, un total de 23, están agrupadas en la Asociación Nacional de Operadores de Valores que tiene planteado entre sus objetivos no solo la plena incorporación en las operaciones del Sicad II, sino que también se retomen iniciativas como la democratización del capital y se les permita nuevamente la posibilidad de participar en las transacciones con bonos de la deuda pública.

“Estamos pidiendo que se haga una modificación de la Ley de Mercado de Valores para que se nos vuelva a dar un espacio en la economía y específicamente en el artículo 2 que prohíbe enajenar o gravar deuda pública nacional”, señaló Ricardo IV Montilla, presidente de esta asociación y representante de Mercosur, una de las operadoras de valores  de este sector.

En lo que respecta al desarrollo que ha tenido el Sicad II, lo considera positivo. Sin embargo, hay demora en la plena incorporación. Aún se encuentran en la fase de ensayo y esperan las normas que deben dictar el Ministerio de Economía, Finanzas y Banca Pública y la Superintendencia de Valores.

 ―¿Cuáles han sido las dudas que la gente ha planteado del sistema?
—Venimos de cuatro años sin un mercado alternativo libre y en el que los únicos canales para hacer cambio, sacar o meter divisas al país era Cavidi, convertido ahora en el Cencoex. En este momento hay desconocimiento, muchos mitos, cuentos y leyendas, y estamos en Venezuela donde se tejen muchas historias como la de si se tiene que mandar el dinero a una cuenta local y que si no van a permitir sacarla después, pero eso es absolutamente falso.

―¿Qué están haciendo en este momento los operadores de valores?
—Nosotros, en el pasado, manejamos una cartera bastante importante. Todos los antiguos clientes nos están llamando por teléfono, tanto corporativos como naturales, porque el servicio de los operadores de valores es más directo y de contacto con la persona, más ágil y quizás más eficiente. Esa es una cartera de clientes que eventualmente acudirá al mercado de valores en vez de cualquier otra institución que sea más rígida o complicada por su naturaleza o estructura.

―¿Hay restricciones en el monto de divisas que quiera comprar una persona natural?
—El Sicad II es un sistema abierto sin ningún tipo de restricción. El convenio cambiario es bastante amplio. No pone limitación ni de monto y más bien invita al público a utilizar este mecanismo y está llamando a la inversión extranjera a que entre al país a un tipo de cambio que se corresponde con el mercado y garantiza una repatriación por ese mecanismo con una fluctuación natural. De esa manera se busca que el mercado alternativo vuelva a ser lo que fue entre 2003 y 2010 cuando se tuvo un mercado suplido en 95% por el sector privado.

―¿No hubo participación de Pdvsa en esta oportunidad?
—Los organismos del Estado, en ocasiones puntuales, intervinieron por la vía de emisión de endeudamiento por un tema de política cambiaria, pero el mercado mayoritariamente era suplido por el sector privado.

―¿Cuántos operadores de valores estarán activos para el Sicad II?
—En una etapa inicial el número de operadores de valores que será autorizado es de 23. Eso aún no es oficial. Fuimos convocados a una reunión con Rodolfo Marco Torres, ministro de Economía, Finanzas y Banca Pública, y con Gustavo Hernández, superintendente de Valores. Se nos dijo que íbamos a iniciar la etapa de prueba del Sicad II con el mercado de valores. Entiendo y estoy seguro de que las autoridades están dispuestas a continuar con la inclusión de otros operadores de valores que cumplan con los requisitos de funcionamiento, tengan sus deberes formales cubiertos y una infraestructura necesaria para llevar a cabo un servicio transparente.

―¿Existían esos 23 antes del cierre en 2010 o son nuevos?
—No hay ninguna licencia nueva de operador de valores otorgada después de la crisis de 2010.

―¿Pueden otorgarse nuevas licencias?
—Hay mucho apetito por todo el mercado de valores, que no solo es el cambiario, sino que va más allá porque hemos sido una palanca importante en la búsqueda de financiamiento para la pequeña y mediana industria a través de la emisión de obligaciones y papeles comerciales. Hemos sido un canal importante de distribución en la atomización de la deuda pública nacional; también hemos servido como canal de pago y de administración de los vebonos con los cuales se pagaron los pasivos laborales en el sector universitario. El mercado de valores ha cubierto muchos flancos, ha tenido muchos roles y un papel fundamental de lo que ha sido la economía en 14 años.

―¿Los tomó desprevenidos el anuncio del Sicad II?
—Hace unos 10 meses el presidente Nicolás Maduro abrió un diálogo y la asociación envió varios comunicados a los diferentes despachos de los ministros, pero no para pedir sino a ofrecer las herramientas que tenemos en nuestro portafolio para canalizar esa cantidad de liquidez que existe en el sistema en este momento y llevarla a la inversión y a la producción. Cuando se habla de reducir la liquidez se piensa en el encaje, aumento en las tasas de interés o en sistemas de absorción por parte del Banco Central de Venezuela, pero esas son medidas que van en contra de incentivar políticas que estimulen la inversión y la producción. Por eso nosotros planteamos que no se suba el encaje ni las tasas, y que se agarre esa cantidad de dinero y se dirija hacia el mercado de valores y se lleve a la producción. La gente habla de si hay suficientes dólares para suplir el mercado y ningún país tiene suficientes dólares para suplir el mercado si toda la población lo demanda. Más bien deberíamos preguntarnos si hay suficientes activos en el país para invertir y por eso consideramos al mercado de valores como un fabricante de activos financieros que, por un lado, son instrumentos de ahorro y, por el otro, son instrumentos de financiamiento para la pequeña y mediana industria.

―¿Cuentan con el personal para atender la demanda del Sicad II?
—Antes de la crisis de 2010, el sector tenía entre 3.500 y 4.000 empleos directos, y eso se redujo por debajo de 150 personas. La operadora que yo presido tiene 14 personas y estamos en proceso de reclutar a antiguos compañeros de trabajo y gente nueva porque entre los jóvenes hay mucho interés de ingresar a este negocio. Es un punto importante la generación de empleos que puede darse en este sector.

―¿Cambia en algo que a las casas de bolsa ahora se les llame operadores de valores?
—La licencia que antes otorgaba la Comisión Nacional de Valores, hoy llamada Superintendencia de Valores, era la de sociedad de corretaje de valores y si se era socio o accionista de una bolsa se tenía la oportunidad de llamarse casa de bolsa. Después de 2010 estos términos desaparecen y ahora se habla de operador de valor, que es un término más justo.

―En el caso del Sicad, ¿solo actua la Bolsa Pública de Valores?
—La Bolsa Pública es un operador de valor que ha cumplido un rol y ha hecho un trabajo destacado porque se ha convertido en una mesa de distribución  importante. Tiene el monopolio de las cajas de ahorro del sector público con una capacidad de inversión muy grande, y son canales de distribución y de colocación de deuda pública y privada fortísima. Hay confusión de que invitaron a la Bolsa Pública y no a la Bolsa de Valores de Caracas, pero solo se refiere a que las transacciones no se van a dar en la plataforma de la Bolsa de Valores de Caracas sino en la que tiene el Banco Central. Los socios de la Bolsa de Caracas si fueron invitados a participar en el Sicad II.

―¿Han operado correctamente las transacciones en el Banco Central?
—Esa plataforma está a disposición de todo el mercado. Nosotros, como sector, tenemos tres semanas trabajando con el Banco Central, no ha habido restricción, se nos ha suministrado las claves y hemos utilizado la plataforma en el ambiente de prueba.

―¿El Sicad II es una subasta?
—El Sicad II no es una subasta. El Sicad II es un mercado en el que se encuentran oferentes y demandantes con sus divisas o bolívares; cada quien con una expectativa de precio. Eso es un mercado bastante similar al que hubo entre 2003 y 2010, pero con la diferencia que está en un ambiente supervisado y administrado por un ente regulador que, en este caso, es el Banco Central de Venezuela. Aparte de eso, el Sicad II está diseñado con un sistema de inyección o intervención por parte del ente regulador tanto en la oferta como en la demanda. Mucha gente puede pensar que no hay suficientes dólares, pero quizás en algún momento no haya suficientes bolívares porque el BCV, como administrador de la política cambiaria, opera con un sistema de bandas que no tiene por qué ser público, pero funciona dentro de cálculos matemáticos y administrativos. Si ven que hay demasiada oferta, el Banco Central sale a intervenir.

―Alguien que tome como referencia el tipo de cambio del día anterior, ¿tiene probabilidad de comprar divisas?
—Después de una semana la tasa de cambio promedio varió de 50 a 51,86 bolívares, por lo que recomendaría que los clientes se metan en ese centro.

―¿Rige ese tipo de cambio para la venta y la compra?
—Lo desconozco. Las ofertas y las demandas son ciegas; es decir, estoy obligado a cargar todas las ofertas y las demandas de mis clientes. Yo sé las de ellos, pero cuando voy al sistema y veo el resto del mercado no sé cuáles son los precios de las otras organizaciones ni ellos ven cuáles son los precios de mis clientes.

―¿Qué diferencia tiene para una persona o empresa optar por un banco u operador de valores en el Sicad II?
—Al final se va a resumir en servicios porque las comisiones están reguladas.

―En el caso de los operadores de valores, ¿cómo queda lo de la cuenta en divisas que debe abrirse?
—Tanto a personas naturales como jurídicas les recomiendo que se vayan a la página del Banco Central, revisen el convenio cambiario y las resoluciones que han salido tanto para la banca como los que esperamos para los operadores de valores. Los requisitos no son muchos y resultan bastante sencillos. A eso se agrega lo que pide cada institución financiera. Para poder acceder al Sicad II se debe tener una cuenta en bolívares bien sea en un operador de valores o en un banco y otra en divisas. Si esa cuenta tiene que estar en Venezuela o fuera del país, recomiendo que revisen los papeles del BCV.

―¿Puede abrirse una cuenta con los operadores de valores?
—Nosotros tenemos un sistema de cuentas de corretaje bursátil. Cualquier persona puede acudir a un operador de valores, abre su cuenta y deposita el dinero, que después se debita para ir al Sicad II.

―¿Se están cumpliendo los plazos para obtener las divisas?
—No he escuchado nada diferente. Esos tiempos se corresponden a reglas internacionales.

―¿Hay mucha variación si la operación es con títulos de deuda pública o efectivo?
—En el pasado se hacían unas transferencias en bolívares y dólares que se documentaba a través de una permuta de títulos valores. En este sistema nuevo la permuta desaparece, surge la modalidad del efectivo y cuando se habla de títulos se refiere a que el privado ofrece papeles.

―¿No compra títulos de deuda la persona o la empresa que participa en Sicad II?
—No. Una persona natural o jurídica acude al operador de valores simplemente a demandar divisas o bolívares. Si el cliente está vendiendo divisas y tiene títulos valores, los puede ofrecer en el sistema para que sean adquiridos y cancelados en bolívares. Ahora si el cliente tiene bolívares y quiere adquirir divisas, no puede poner una orden por un título valor específico. El cliente al final nunca recibirá títulos, siempre recibirá divisas.

―¿Cuáles son los títulos que se están negociando?
—Al leer los convenios y las resoluciones, podemos ver que  inicialmente está autorizado lo que es deuda pública nacional emitida por la nación, los papeles colocados por Pdvsa y cualquier otro título que sea  presentado al ente administrador y sea aprobado.

―¿Hay alguna referencia de los títulos que se están ofreciendo en el sistema?
—No tengo mayor información sobre eso.

―¿Por qué se ha visto que la tasa de cambio en el Sicad II baja y en cambio la paridad del mercado paralelo sube?
—Nosotros no le hacemos caso a esas páginas y a esa información del mercado paralelo. Desconozco y nunca he visto una página de esas porque no es una referencia para el mercado profesional. Si vas a clientes profesionales o a las grandes corporaciones no les prestan atención a esas páginas.

―¿Hay mucha demanda y poca oferta?
—Eso es normal. Hay que esperar. Algunos bancos operaron solo a la mitad, otros no lo hicieron. Los operadores de valores no han entrado a su plenitud y las transnacionales, que van a ser grandes oferentes de dinero, también están estudiando cuáles son los mecanismos. Hay muchas dudas que se irán cubriendo en el camino y estoy seguro de que se van a superar.

―¿Seguirá bajando la tasa del Sicad II?
—Estoy absolutamente seguro de que el Estado tiene la forma de llevar el dólar a niveles de 20 o 22 bolívares por dólar.