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Ricardo López Murphy: La brecha cambiaria actúa como un inmenso impuesto contra la inversión

El economista Ricardo López Murphy / Omar Veliz/El Nacional

El economista Ricardo López Murphy / Omar Veliz/El Nacional

El economista advierte que los controles de cambio desalientan la entrada de capital porque las transnacionales no quieren desembolsar un dólar al tipo de cambio oficial. “El problema está en que cuando un gobierno comienza a corregir los desequilibrios se empieza a hablar del paquetazo”, dice

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El economista Ricardo López Murphy narra la historia de un país suramericano rico en recursos naturales –esos que en inglés llaman commodities- cuyo gobierno impuso un control cambiario, no logra reducir la inflación a un dígito y se obnubiló por los ingresos que percibió gracias a los altos precios justamente de los commodities. ¿Se preguntó si es el caso de Venezuela? Falso. Se trata de Argentina, donde se siguió una política cuyo parecido con la de otra nación de América Latina no es mera coincidencia.

“El dilema que tiene Argentina está entre el paquetazo, para adoptar medidas que corrijan los desequilibrios, o la inviabilidad de una política”, dice López Murphy, que conoce bien el caso venezolano pero prefiere remitirse a contar la experiencia argentina y dejar a la imaginación si hay semejanzas con el modelo económico que dejó el presidente Hugo Chávez.

Señala que a América Latina se le plantean desafíos que son atendidos de manera diferente. Por un lado, están los países del bloque del Pacífico y, por el otro, los del Atlántico. Más que una simple clasificación geográfica que responda a cuál océano mira cada país, la división también caracteriza estilos bien diferenciados de gestión económica.

“América Latina tiene actualmente una situación mejor que en el pasado, pero a partir de ahora los países van a tener que crecer con otros mecanismos porque a lo mejor los precios de los commmodites no caen. Sin embargo, no creo que logren un impulso adicional al que tuvieron en la década pasada”, agrega. “De allí la importancia de cuán competitivo es el tipo de cambio o el sector que no está asociado a los commodities. Uno de los problemas que tienen algunos países es el gran atraso cambiario y eso les ha hecho perder competitividad. Es muy notorio en Brasil o Colombia. No se nota en el caso de México, de los países de Centroamérica y Perú”.

—¿En América Latina hay dos modelos de hacer las cosas en materia económica?

—Tenemos el modelo del Pacífico con México, Colombia, Perú y Chile, que han estado aprovechando extraordinariamente el aumento en los precios de los commodities. Fíjense la transformación de México, que está creciendo el doble que Brasil. Estos países están viendo muchísimo el crecimiento de Asia y allí el cambio es muy grande.

—Pero en lo energético México tiene un esquema legal altamente estatista.

—Sí, pero se nota una actitud en México muy abierta a tratar de aprovechar la oportunidad que el mundo brinda.

—¿En el lado contrario están todos los países del Atlántico?

—En ese bloque distinguiría dos situaciones. Una está formada por Brasil y Uruguay que tienen políticas moderadas, quizás no agresivas como las del Pacífico en términos de integrarse al mundo. Sus políticas son razonablemente abiertas, pero los brasileños han tenido dificultad para incorporar capital y creo que en gran medida por la fuerte revaluación de su moneda. El otro caso es el de Argentina y Venezuela, donde hay controles de cambio que desalientan mucho la inversión.

Recuerdo que hace muchos años Venezuela era muy barata, pero ahora es cara si tomamos en cuenta el dólar oficial. Igual ocurre en Argentina que se ha hecho cara al dólar oficial, pero no tanto al cambio del dólar del mercado marginal. Sin embargo, sólo voy a hablarle sobre el caso argentino, donde se tiene un tipo de cambio oficial a 5 y el paralelo a 8,50. ¿Qué ocurre? El que desee invertir no quiere vender a 5 unos dólares que valen 8,50. La brecha cambiaria actúa como un inmenso impuesto contra la inversión y por eso todo el mundo quiere salir de Argentina cuando lo que necesitamos es que quieran entrar para crear empleos y generar modernización.

—¿Una decisión clave para captar inversión es eliminar el control cambiario?

—Eliminarlo o buscar un mecanismo que facilite la inversión porque de lo contrario es una traba. Se le tendría que preguntar a los ejecutivos de la empresa brasileña Vale Do Rio Doce por qué suspendieron una inversión de 10 millardos de dólares para un proyecto destinado a la extracción de potasio en Argentina, en el que ya habían gastado 2 millardos de dólares, es decir, no suspendieron algo que estaba en la maqueta sino en ejecución.

—¿Fue debido a la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo?

—El control de cambio creó una gran inviabilidad hacia el futuro y la brecha cambiaria se convirtió en un impuesto muy grande. ¿Por qué existe la brecha cambiaria? Porque hemos perdido competitividad, los costos han subido mucho, el gasto público aumentó enormemente. Ahora el Estado está en déficit y por eso estamos emitiendo mucho dinero para cubrir las cuentas fiscales. Tenemos una inflación cercana a 30%. Se ha construido una mochila que agobia el peso del aparato productivo del país hasta un punto que hace inviable la inversión. En mi país no se ven posibilidades de acumulación de capital como la economía demanda. Argentina para mantener los niveles de producción tiene que invertir mucho más de lo que está haciendo, ¿De dónde vamos a sacar el dinero para crear el capital para resolver los problemas energéticos o de transporte como los que tenemos? En Argentina uno de los problemas es el colapso de la inversión.

—¿Es factible que el gobierno de Cristina Kirchner adopte un correctivo?

—El problema está que cuando un gobierno comienza a corregir los desequilibrios se empieza a hablar del paquetazo. Supongamos que se quiera corregir el desajuste y lo hacen gradualmente, entonces eso sería como si lo fueran a inyectar y le ponen la aguja poco a poco. ¿Usted se imagina lo que significa que le pongan la aguja de a poquito? Es difícil. Cuando se han acumulado desequilibrios tan grandes, es un problema corregirlos pero también es un problema dejarlos.

—¿Los países del Pacífico han sido más ordenados?

—Han sido más prudentes como lo vimos en Chile con los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, en Perú con Alejandro Toledo, Alan García y ahora Ollanta Humala; y los de México han sido increíblemente prudentes. Si un país es prudente no tiene inviabilidad, tampoco tendrá un paquetazo.

—¿Cómo queda Brasil en todo esto?

—A mi me da la impresión de que Brasil tiene un problema fiscal y uno externo, porque el déficit en cuenta corriente es muy grande. Eso tendrán que corregirlo.

—¿Qué sentido tuvo que el gobierno de Cristina Kirchner estatizará la empresa YPF?

—Eso lo que hizo fue bloquear la inversión en petróleo y ahora nadie quiere invertir. Si se toman ese tipo de medidas, se confisca, se expropia la empresa sin pagarle a su antiguo propietario, lo que hacen todas las demás empresas es no invertir. Parte de la discusión en este momento es cómo arreglar el lío con Repsol. Si no se hubiera armado el lío tendríamos un problema menos. Nuestras economías necesitan mucha inversión, en lugar de dedicar la plata a comprar lo que hay, hay que hacer cosas que no hay.

Crisis de Fukushima empujó alza en el precio del petróleo

A López Murphy no le parece factible que los precios del petróleo caigan  Sin embargo, advierte que marcarán una tendencia a la estabilidad debido a los cambios tecnológicos que hay en materia energética con el desarrollo del shale gas y shale oil, es decir, el gas natural y el petróleo de esquitos. Indica que en otros commodities como el cobre, la soya, el maíz y los metales también se detectan variaciones.

Refiriéndose al caso argentino, menciona el ejemplo del yacimiento petrolero de Vaca Muerta. “El problema que tiene el proyecto es la inversión enorme por unidad de producción, es decir, todos estos sustitutos del petróleo de Arabia Saudita o Venezuela son muy costosos”, dice el experto. “Vaca Muerta tiene unos requerimientos de inversión como nunca ha tenido Argentina. ¿De dónde vamos a sacar ese capital?”, se pregunta.

También se refiere a la suspensión de plantas atómicas en Japón y luego en Alemania, que terminó por generar un repunte en los precios de los hidrocarburos. “La crisis con la planta nuclear de Fukushima ayudó mucho al alza en el precio del petróleo, porque llegó a eliminar a un sustituto”, afirma López Murphy.
    
Ricardo López Murphy

Economista argentino, egresado de la Universidad de La Plata y doctorado de la Universidad de Chicago. Actualmente es presidente de la Red Liberal de América Latina Relial

Es profesor de Economía de la Universidad de Buenos Aires y otras instituciones de educación superior en su país. Fue ministro de Defensa y Economía, candidato a la Presidencia de Argentina en 2003 y 2007. Preside la Fundación Cívico Republicana, plataforma que trabaja para fortalecer las instituciones y el sistema democrático y liberal. Su página de Internet es www.rlopezmurphy.blogspot.com.