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Retardo administrativo afecta gestión de Corpoelec

En abril y octubre la Corporación Eléctrica Nacional fue intervenida mediante dos decretos | Foto: María Iguarán

En abril y octubre la Corporación Eléctrica Nacional fue intervenida mediante dos decretos | Foto: María Iguarán

Las soluciones para el deteriorado sistema eléctrico se dificultan por los problemas institucionales de la empresa eléctrica estatal

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El retraso en la consolidación de la fusión de las 14 empresas de energía del país en la Corporación Eléctrica Nacional, así como los frecuentes cambios de los comisionados de sus tres áreas vitales –generación, transmisión y distribución y comercialización–, han perjudicado la gestión operativa del sistema eléctrico, según documentos de la compañía y testimonios de trabajadores.

El apagón ocurrido el 2 de diciembre fue atribuido a acciones de sabotaje sobre un componente de un conductor (cable) de la subestación San Gerónimo, indicó Jesse Chacón, ministro de Energía Eléctrica y presidente de Corpoelec. Personal de la empresa difiere de la afirmación y señala que la ausencia de una estructura estable en la dirección de la empresa y la escasa armonización de sus procesos internos están en el fondo de las fallas que ha tenido el sistema eléctrico nacional en los últimos años.

La Memoria y Cuenta del Ministerio de Energía Eléctrica de 2012 dice que “aun logrando la consolidación de las empresas eléctricas en una sola corporación, persiste la falta de estandarización de procesos, afectando la estructura de costo y la operatividad”.

Los trabajadores se enfrentan a diario con la situación y sus consecuencias. “La reestructuración que siguió a la fusión de las empresas no ha terminado de materializarse”, dijo Alexander Arcia, presidente del Sintraedelca, Sindicato de Trabajadores de Edelca. Ángel Nava, presidente de la Federación de Trabajadores Eléctricos coincide. “Hay mucho de las estructuras viejas y poco de lo que debe ser la nueva. Esto genera desorden porque los objetivos de la nueva empresa no se pueden acometer”. En su opinión, la compañía presenta “falta de gobernabilidad”.

Poco después de su creación en 2007 empezó la reestructuración de Corpoelec para homologar las dinámicas laborales y operativas de las 14 compañías por fusionar. Se fijó un periodo de 3 años para lograrlo y uno de gracia. El proceso debió estar listo en diciembre de 2012, con lo cual tiene un año de mora. Antes de Chacón, tres presidentes han tenido la responsabilidad de liderar la reorganización: Ángel Rodríguez, Alí Rodríguez y Argenis Chávez. El nombramiento de los dos últimos se tradujo en cambios de comisionados clave, lo que ha afectado el cumplimiento de proyectos. Desde 2010 hasta febrero de este año han sido designados cuatro comisionados de generación, igual número de comisionados de transmisión y 3 de distribución y comercialización.

Los vaivenes inciden aguas abajo. “Se genera una alta rotación en las subcomisionadurías”, señaló Arcia. “Entran gerentes con escasa experiencia en el sector y sus designaciones dependen mucho del factor político. No ha entrado la gente mejor calificada para dirigir los procesos y, además, hay mucha fuga de talento”.

Trabajadores expresaron que la falta de estabilidad incide en las labores de mantenimiento –predictivo, preventivo y correctivo– que deben hacerse a los sistemas de transmisión, por ejemplo, cuyos componentes se acercan a 30 años de instalados. Es el caso de las líneas de transmisión de 765 kV, que se extienden desde Guri hasta Yaracuy y constituyen el sistema vertebral del suministro eléctrico del país. “No se hace mantenimiento exhaustivo de los tres tipos previstos: predictivo, preventivo y correctivo, porque no existen los recursos ni se toman las decisiones adecuadas”, añadió Arcia.
 
Sin plantilla única. Adicionalmente, luego de seis años de creada, Corpoelec carece de una plantilla única de personal, pues persisten las de las empresas fusionadas. Tampoco existe un manual para uniformes –necesario para acudir a licitaciones– ni manual descriptivo de cargos a escala nacional. “Con la unificación de los contratos colectivos eso se arregló provisionalmente. Pero no se elaboró uno de manera científica que incluyera evaluación por desempeño”.

La Memoria y Cuenta de 2012 recoge la preocupación. “El proceso de transitoriedad y los constantes cambios que atraviesa Corpoelec ocasionan retardos en la obtención de información necesaria, para poder llevar a cabo una eficiente gestión del seguimiento y control de la operadora y sus filiales”.

La demora en la fusión administrativa impidió, según el documento, la implantación de varios programas de seguimiento clave en las áreas de operación del sistema interconectado nacional; la gestión de órganos adscritos al ministerio; la fiscalización general y el diseño de una plataforma automatizada para evaluar y controlar el servicio eléctrico nacional. También se afirma que no hay un marco normativo que homologue la calidad y procesos de la compañía, en generación y transmisión. “Esto ha producido que se tenga que debatir ampliamente sobre los temas técnicos y legales debido a la carencia del marco normativo, diluyendo en algunos casos la solución del hecho fiscalizado”, se lee en la Memoria y Cuenta.

En febrero del año pasado, un informe de la auditoría interna de Corpoelec alertó a la junta directiva y al presidente del organismo en ese momento, Argenis Chávez, sobre la falta de manuales y procedimientos. Tres documentos de importancia no habían sido elaborados para la fecha: plan estratégico institucional, plan operativo anual y reglamento interno para definir la estructura, organización y funcionamiento de Corpoelec.

Un año de intervención
El presidente Nicolás Maduro anunció medidas para el sector eléctrico el 11 de abril. “Voy a voltear como una media a Corpoelec. Vamos a construir una nueva corporación”. Unos días después decretó su intervención por seis meses con el fin de “fortalecer la prestación del servicio eléctrico”. En octubre, un día antes de que finalizara el lapso previsto y un día después de que el TSJ admitió un recurso de nulidad contra el primer decreto –intentado por trabajadores eléctricos– el gobierno prorrogó la intervención por seis meses adicionales.

En el nuevo decreto se establece: “La demanda de energía eléctrica ha experimentado en los últimos años un crecimiento excesivo muy superior a los requerimientos reales de energía eléctrica, acentuándose aún más en el presente año ante el sabotaje desmedido de los servicios eléctricos, lo que trae como consecuencia que existan razones que justifiquen la intervención de Corpoelec”.

La empresa fue creada en 2007 con la misión de integrar las 14 empresas de electricidad del país, entre ellas: Enerven, Enagen, Cadafe, Edelca, Enelco, Enelbar y Seneca.