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Problemas laborales y más desabastecimiento puede provocar decisión de la OPEP

“En una economía contraída, el grueso del ingreso fiscal lo aporta el petróleo, y si cae su precio entonces aumentará el déficit fiscal”, afirma @victoralvarezr |Foto vía finanzasdigital

“En una economía contraída, el grueso del ingreso fiscal lo aporta el petróleo, y si cae su precio entonces aumentará el déficit fiscal”, afirma @victoralvarezr |Foto vía finanzasdigital

No recortar la producción como grupo petrolero puede conllevar a una profundización de la escasez y disminución de actividades de la empresa privada en el país debido a la pérdida de ingresos por cerca de $ 13 millardos, afirman analistas. El desempeño económico, aunque es preocupante, puede empeorar

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La negativa de los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a reducir la producción global de crudo del bloque, que se mantendrá en 30 millones de barriles por día, representa más que un duro traspié para Venezuela.

Los ingresos provenientes del principal producto de exportación del país quedarían recortados en cerca de 13 millardos de dólares por mes, con la constante caída del precio del hidrocarburo, afirma el economista Asdrúbal Oliveros.

Para él, con la consideración de que la perspectiva en el mercado internacional es que los precios continúen con tendencia a la baja, el panorama para la economía del país puede tornarse aún más grave de la actual.

El economista prevé que el gobierno nacional concentre sus esfuerzos en destinar los fondos disponibles en la adquisición e importación de productos básicos como alimentos y medicinas,  y materias primas para la elaboración de artículos de cuidado personal e higiene, de los que ya existe un déficit en el mercado.

Esa tendencia al uso de divisas para cubrir necesidades fundamentales conllevaría, a su vez, a la disminución en las asignaciones de recursos para sectores que no son considerados clave. Por tal motivo, la situación de la conectividad aérea del país con otras naciones puede empeorar, al no contar el Estado con liquidez para cancelar las deudas existentes con líneas aéreas. La existencia de esa mora provocaría que haya menos asientos disponibles y rutas, siempre a discreción de las propias empresas aeronáuticas.


Escasez y conflictos

Oliveros afirma que la merma en los ingresos lleva a una menor capacidad del Estado para proporcionar divisas a la empresa privada, lo que haría aún más difíciles las operaciones de producción y agravaría el desabastecimiento y la escasez.

La reducción en la disponibilidad de capital para inyectar al mercado nacional llevaría además a conflictos laborales, ante la incapacidad de las industrias de mantener su producción y cancelar las obligaciones para con los trabajadores.


Disyuntiva y alternativas

El economista afirma que, pese a la gravedad de las consecuencias derivadas de la decisión de la OPEP, el gobierno nacional aún tendría dos vías para intentar esquivar consecuencias peores en medio de una crisis que ya existe.

Para él, la primera opción sería optar por medidas drásticas, como una devaluación profunda de la moneda, mayor disciplina fiscal o un análisis más importante de la posibilidad de un aumento en el precio de la gasolina o la flexibilización de medidas vinculadas con el control de precios. Sin embargo, asegura que el costo político de tales acciones, incluida la reducción de la capacidad adquisitiva de los venezolanos en un país con una alta presión inflacionaria, hacen que sea poco probable que el Ejecutivo tome ese camino.

Otra posibilidad sería intentar “correr la arruga” y ganar tiempo para suavizar las consecuencias de la situación económica, mediante la renegociación de condiciones con países del bloque Petrocaribe, o de la deuda con naciones como China y Rusia con el fin de obtener liquidez.

Existe además la opción de acudir a la venta de activos (refinerías, empresas extranjeras propiedad del Estado) para obtener ingresos adicionales.

“Venezuela está en una difícil posición para acceder a créditos en el mercado financiero internacional y las opciones, con la perspectiva descendente prevista para el precio del crudo, se reducen. El gobierno además afronta el próximo año una campaña electoral que, en principio, pasaría a segundo plano”, expresa Oliveros.