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Policías y GNB vigilan a consumidores que hacen cola por escasez

Los fiscales de la Sundde eran los encargados de despachar la harina a los clientes | Foto: Raúl Romero

Los fiscales de la Sundde eran los encargados de despachar la harina a los clientes | Foto: Raúl Romero

Ayer llegó a supermercados privados varios productos que presentan fallas de abastecimiento y los clientes pasaron horas para comprar 

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Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana y de la Guardia Nacional Bolivariana vigilaban ayer las colas de consumidores que se formaban en supermercados y farmacias en el centro y este de Caracas, donde llegaron productos que llevan meses presentando fallas de abastecimiento.

En una farmacia en el Unicentro El Marqués estaban vendiendo champú, pañales para bebés talla XG y desodorante. La fila de personas le daba la vuelta al estacionamiento y para poder entrar cada cliente debía presentar un papel con un sello del negocio y un número que les entregaban un polinacional y el gerente de la farmacia.

“El hampa robando en la calle y los policías aquí poniendo números”, se quejó una de las personas que se encontraba en la cola. Sus vecinos refirieron que la presencia policial los ayudaba a mantener cierto orden.

Los reclamos también estaban referidos a la lentitud para comprar. Asly Villegas, una de las clientas, llegó a las 8:00 am y a mediodía aún seguía sin poder entrar. “No nos vamos porque necesitamos los pañales, desde que comenzó el año lo estamos buscando y aquí solo nos venden un paquete por persona”, dijo.

En un supermercado en Santa Eduvigis llegó detergente, harina de maíz, café y leche líquida y en polvo. Todos los productos tenían restricciones para la venta y eran custodiados por guardias nacionales.

En el lugar había fiscales de la Sundde que, como parte del operativo Eficiencia Mata Cola, eran los encargados de despachar la mercancía a los clientes por el estacionamiento del comercio. Pero pese a la campaña, la cola se extendía a los alrededores del mercado.

Lucía Reyes, que compró harina, llevaba bolsas con afeitadoras que había adquirido más temprano en una farmacia en Altamira. “Aquí lo que hay que hacer es madrugar para conseguir una que otra cosa porque los negocios están vacíos”, afirmó.

Representantes del gobierno han negado recientemente el desabastecimiento en el país. Entre las últimas medidas que han tomado está la creación del Centro Nacional de Balance de Alimentos, oficializada ayer en la Gaceta Oficial Nº 40574.

El instituto servirá para “establecer los mecanismos de información real y actualizada de los índices de abastecimiento de alimentos del país”, según el texto.

Santamarías abajo. La red de distribución de alimentos del Estado no es una opción para comprar en estos días. Mercal y abastos Bicentenario tienen las santamarías abajo y algunos trabajadores  informaron que será el sábado cuando abran.

Un empleado del Mercal de Puente Baloa indicó que esa sede va a tardar más en abrir. “Aquí robaron en dos ocasiones en diciembre cuando estábamos en operativos de calle. Ahora no tenemos máquinas registradoras y lo más probable es que tarde varios meses”, detalló.

Pdval si comenzó a trabajar, pero ahora tiene otra modalidad de venta que comenzó a operar esta semana. “Se participa a nuestra distinguida clientela la nueva normativa de atención al cliente. De acuerdo con su terminal de número de cédula”, se lee en un papel pegado en el comercio de Los Cortijos.

En el lugar vendían dos pollos por persona, un paquete de carne roja, dos de azúcar y leche.