Pdvsa regatea indemnización de viviendas dañadas en Amuay
Amuay a un mes de la explosión / Raúl Romero/El Nacional
El Gobierno asignó 280 casas a familias que perdieron sus inmuebles o debían reubicarse
24 de septiembre 2012 - 12:01 am
A casi un mes de la explosión en la refinería de Amuay, ocurrida el 25 de agosto, la indemnización de las casas que resultaron dañadas se maneja desde dos aristas. Por un lado, hay celeridad en la asignación de nuevas viviendas sobre todo para quienes la perdieron o sus condiciones impiden la habitabilidad; y por el otro lado están las familias de condiciones socioeconómicas medias que participan en un proceso de negociación para determinar el precio que les reconocerá Petróleos de Venezuela por esos inmuebles. Al frente de esta tarea, la empresa designó al abogado Edwin Guadalupe, representante legal de la petrolera en Paraguaná.
“Nos dijeron que iban a pagarnos la vivienda para poder comprar una similar, luego nos hablaron de un precio base como si fuera una subasta o como si quisieran regatear”, dijo uno de los propietarios afectados, que se resguarda en el anonimato por encontrarse en las negociaciones con los representantes de la empresa.
Pdvsa presentó una oferta que implica una indemnización de 5.140 bolívares por metro cuadrado de terreno y 6.930 bolívares por metro cuadrado de construcción. Los montos no satisfacen a los propietarios.
Personas identificadas con carnet de Pdvsa comenzaron, a los cinco días del accidente, a visitar las casas para determinar los daños y evaluar si las que estaban en pie cumplían con las condiciones de seguridad o por el contrario deberían derrumbarse.
“Hasta 9 veces recibimos funcionarios de Pdvsa que venían a efectuar una encuesta para evaluar los daños. En una de esas vino una persona con acento cubano y las preguntas no sólo eran referidas a las condiciones de la vivienda, sino también sobre el número de personas que viven en la casa o las condiciones económicas”, contó Julius Castro, ingeniero que forma parte de los afectados.
En el caso de los comerciantes tampoco existen avances en la indemnización. También pasarán a formar parte de las negociaciones con el equipo que coordina el abogado Guadalupe, aunque la empresa anunció que estaba asumiendo el costo de 101 trabajadores que laboran para los establecimientos que operan en la zona.
Una solución, un problema
La situación en la urbanización Alí Primera es distinta porque buena parte de la atención a las personas afectadas se centraliza en el museo donde está la casa en la que vivió el cantante. En esta zona hay interés en derrumbar rápidamente las viviendas que fueron afectadas o que no cumplen con la distancia de seguridad de por lo menos 1.000 metros de la planta.
“Se han entregado 200 viviendas que se hicieron en Ciudad Federación y Bicentenaria. La semana pasada se entregaron otras 80, lo que nos da 280 viviendas hasta el momento”, señaló Franlimar Carrillo, funcionaria de la Alcaldía de Los Taques que coordina los equipos de atención en el Museo Alí Primera.
“Algunas de las familias que se habían registrado en la Gran Misión Vivienda y que iban a recibir las viviendas tendrán que esperar porque la prioridad la tienen los afectados de Amuay”, afirmó.
En la urbanización también es activa la presencia de brigadistas de la Misión Ribas –destaca la presencia de mujeres- en la reconstrucción del centro de atención integral, el principal punto de atención médica y que se encuentra en el límite para la zona de seguridad.
Sin embargo, las cuadrillas de Pdvsa afrontan el problema de las familias que no quieren salirse de sus casas porque donde serán reubicados no les facilita sus condiciones de trabajo. Está el caso de un pregonero que bautizaron como “Nuevo Día” porque es vendedor de la zona de este periódico falconiano y tiene su base de clientes en la urbanización Alí Primera. También está el herrero Cecilio, que tiene un taller en el patio trasero. “Yo no quiero pelear con Pdvsa, si pueden que me paguen los vidrios de las ventanas y me dejen mi casa para seguir trabajando”, dijo.
Voló el techo de la casa de Alí Primera
Entre los inmuebles que sufrieron daños con la explosión fue la casa de Alí Primera, donde se estableció el museo que rinde homenaje al cantautor y desde el cual se puede ver y se siente el sonido de los dos mechurrios de la refinería.
El techo voló, las paredes resultaron dañadas y varios de los enseres que pertenecieron al artista cayeron al suelo. Uno de sus hermanos emprende las reparaciones junto con brigadistas de la Misión Ribas. No está previsto que el inmueble se derrumbe, pero sí que parte de las actividades educativas y artísticas sean trasladadas a otro edificio, que deberá construirse. Sin embargo, se trata de obras a cargo de la Gobernación de Falcón y la Alcaldía de Los Taques que se realizarán a mediano plazo.

