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Pdvsa Agrícola sigue en deuda con los cañicultores

Los productores de Portuguesa se quejan por la demora en la fijación de los precios

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Hace más de tres años varios productores de Portuguesa decidieron dejar la siembra de maíz, arroz y otros rubros y apostar por la caña de azúcar con la promesa de que recibirían altos ingresos de Petróleos de Venezuela. La empresa creó Pdvsa Agrícola para ejecutar proyectos de producción de rubros alimenticios y cultivos como caña de azúcar y yuca para el desarrollo del programa de energías alternativas como el etanol.

El negocio estaba asegurado, la filial de la empresa entregó recursos a los productores y se inició la siembra, pero la falta de planificación de la industria y los retrasos en la construcción de los centrales para etanol hicieron que se perdieran grandes toneladas de caña en las últimas dos zafras.

Mientras los puertos están llenos de azúcar cruda que llega de Brasil para cubrir el déficit de producción nacional, la caña sembrada para los centrales de Pdvsa Agrícola se quedó en el campo sin poder ser cosechada ni procesada. Y sube la deuda de la empresa con los productores.

En la zona de Guanare se calcula que en la zafra que concluyó en mayo se quedaron sin cosechar 130.000 toneladas de caña diferida y en Ospino otras 150.000 toneladas, para un total de 280.000 toneladas perdidas. Esta cantidad de caña diferida significó que los cañicultores dejaron de percibir por parte de Pdvsa hasta 73,7 millones de bolívares, si se toma en cuenta que de las 280.000 toneladas se obtienen 23.800 toneladas de azúcar, que cuestan en promedio 3.100 bolívares cada una como pago al cañicultor.

En 2010 y 2011 se quedaron en el campo 300 hectáreas sembradas de caña. Calculan que esa superficie daba un total de 250.000 toneladas de caña de azúcar que se perdieron. Y alrededor de 17 productores no cobraron la cantidad de 57,37 millones de bolívares, porque de las 250.000 toneladas de caña se obtiene un aproximado de 21.250 toneladas de azúcar, que para el momento se pagaban 2.700 bolívares por tonelada.

En el contrato que firmó Pdvsa Agrícola con los productores hay una cláusula que los obliga a entregarles la totalidad de la producción. Se indica que en caso de que se traslade la cosecha sin su autorización el cañicultor tendría que indemnizar a la empresa por la cantidad del producto desviado o fugado, calculado en el doble del precio oficial. La empresa se reserva acciones penales si no se cumple con la venta de la cosecha.

“Es una situación difícil porque aunque se dice que debemos entregar la caña sólo a Pdvsa Agrícola, lo que ha ocurrido es que aún no existen los centrales de la empresa para arrimar la caña y los que hay, que son del Estado, muchas veces están copados o tienen problemas técnicos que impiden que se reciba cosecha o muelan más producto de lo que normalmente procesan”, dijo un productor que pidió no citar su nombre por temor a represalias.

En los últimos años, la filial ha convenido con los productores que arrimen la caña a centrales privados pero a nombre de la empresa, por lo que el pago que hace la industria procesadora no llega a manos de los cañicultores.

“Nos deberían cancelar a los 30 días de arrimada la caña, pero a muchos no nos pagan desde hace 11 meses o más”, afirmó un miembro de la Asociación de Cañicultores de Portuguesa. Pdvsa Agrícola recibe el dinero y no lo entrega a los productores, agregó.

Las deudas de Pdvsa Agrícola con los cañicultores data desde hace dos zafras comprendidas entre noviembre de 2010 y mayo de 2011. La primera y la segunda entre noviembre de 2011 y mayo de este año.

“Se ha buscado la mediación de la Corporación Venezolana del Azúcar y de la Gobernación de Portuguesa, pero al ser un problema de Pdvsa Agrícola no es mucho lo que se pueda solucionar, salvo que se garantice el arrime de la caña a otros centrales”, señaló un productor de Guanare.

Los cañicultores que lograron cortar y arrimar la caña a centrales alternativos como el Carora, La Pastora e incluso El Palmar, desde Portuguesa, tuvieron que acarrear costos elevados en la producción, de hasta 30%, debido al pago de flete de transporte. “El central Rio Turbio en la zafra pasada no pudo recibir caña adicional y eso generó que se trasladara la caña de Pdvsa Agrícola a centrales distantes en más de 280 kilómetros de la zona de cosecha”.

Para la nueva zafra 2012-2013, que comienza a mediados de este mes, los cañicultores con acuerdos con la empresa temen que se incrementen las deudas y siga quedando la caña de azúcar diferida en el campo. “Si la caña no se corta en el momento adecuado pierde sus propiedades de grados de azúcar y en la próxima cosecha no crece ni da el rendimiento indicado. Caña que queda en el campo caña que no se vuelve a recuperar, a menos que se siembre de nuevo y ya la hectárea de caña cuesta más de 30.000 y 35.000 bolívares, mientras que cuando se sembró para Pdvsa estaba en menos de 15.000 bolívares”, relató otro productor.

Sin precio

A la par de los problemas por la falta de pago de la filial agrícola de Petróleos de Venezuela, todos los productores de caña del país están en ascuas porque la cosecha empieza sin que se conozca el nuevo precio del rubro.

“Se comprometieron a fijar un precio del kilo de azúcar antes de que comenzara la zafra, pero ya el central Rio Turbio empezó a recibir caña y a finales de este mes otros arrancarán y se desconoce a cuánto pagarán el rubro”, dijo un representante de Fesoca. Al cierre de esta edición el Gobierno no había fijado el precio del azúcar para la zafra 2012-2013.

El último aumento se produjo en enero de 2012 cuando autorizaron que el kilo de azúcar se vendiera en 6,11 bolívares al consumidor. Cálculos de Fesoca indican que actualmente 35% del costo del rubro se va en proceso de cosecha, es decir, pago del corte de la caña, contratación de la maquinaria especializada y de los camiones para su traslado. El resto se destina a mano de obra, 30% adicional y cancelar insumos.

En la zafra pasada la producción llegó a 6,05 millones de toneladas, de las cuales se obtuvieron 490.000 toneladas de azúcar refinada. Pero el consumo del país promedia 1,2 millones de toneladas, con lo cual el déficit es de 59,17% que se tiene que cubrir con importaciones de al menos 710.000 toneladas.

Cañicultores esperan por plan para reactivar cultivo

El año pasado los cañicultores y el Gobierno a través del Ministerio de Agricultura y Tierras elaboraron un plan azucarero para elevar en 200.000 hectáreas adicionales la superficie sembrada de caña, y recuperar el cultivo.

El plan incluye inversiones de entre 1 y 1,5 millardos de bolívares anuales para recuperar el rubro. Y la meta del Gobierno es lograr que en la zafra 2012-2013 se refinen 700.000 toneladas de azúcar. Para que se concretara esta meta se debieron otorgar créditos en el primer trimestre del año y planificar nuevas hectáreas de siembra, además de concertar políticas de insumos y apoyo a los productores. Ni el financiamiento ni el plan se han ejecutado, por lo que está en riesgo la meta de elevar la producción de las 490.000 toneladas de azúcar de la zafra pasada a las 700.000 toneladas que aspira el Ejecutivo.