• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Paralización de importaciones en 2014 acentuará la escasez

El índice de escasez nacional también se disparó hasta 21,2% / Leonardo Bobbio

El índice de escasez nacional también se disparó hasta 21,2% / Leonardo Bobbio

El abastecimiento mejorará en tres o seis meses si empiezan a fluir las divisas. Los cambios necesarios para frenar el desabastecimiento implicarían una revisión de los controles de cambio y de precios, lo que significaría revertir la política económica del gobierno en los últimos años. Expertos aseguran que aún con las recientes medidas el problema solo empeorará, mientras que representantes de varios sectores esperan decisiones para reactivar el aparato productivo y empezar a surtir los anaqueles con productos nacionales

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Los controles de cambio y de precios prolongados han creado distorsiones en el mercado que generan, a juicio de expertos, el problema más serio que afronta la economía: desabastecimiento y escasez. “Lo más grave es que la solución no es a corto plazo. Lo peor está por venir”, afirmó el director de la firma Datanálisis, Luis Vicente León.

Debido a la severa sequía de dólares durante el primer trimestre del año no se hicieron las importaciones necesarias para mantener el mercado surtido en los próximos meses, y la mercancía que hoy está en los anaqueles fue adquirida con anterioridad, señaló.

“En lo que se agoten los productos que quedan en los establecimientos, el problema se acentuará significativamente. Calculo que los niveles de desabastecimiento y de escasez comenzarán a bajar entre tres y seis meses si las divisas comienzas a fluir con más regularidad”, expresó.

León indicó que el gobierno surtirá el mercado en el marco de una economía de guerra. Harán importaciones masivas de alimentos y medicamentos (los rubros más prioritarios). “Se primitivarizarán los procesos para que los artículos no falten; es decir, harán ventas populares en las calles, por ejemplo. Y venderán a precios bajos aunque signifique pérdidas”, pronosticó.

Recientemente el gobierno aprobó el equivalente a 4,3 millardos de dólares para importar alimentos básicos de Argentina, Brasil, Nicaragua, Uruguay, Guyana y República Dominicana, entre otros, pagados con la factura petrolera y convenios internacionales, lo que forma parte de su Plan Extraordinario de Abastecimiento. Además, autorizó 336 millones de dólares para la compra de medicamentos, materiales médicos y reactivos para la red de salud pública.

“El gobierno preferirá importar directamente antes que cancelar un pasivo, pero ¿qué garantiza que esas importaciones públicas no se estén haciendo a costa de las privadas?”, manifestó el economista Ángel García Banchs.

¿La solución?  Sobre el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad I) y el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (Sicad II) el presidente de Datanálisis dijo que eran mecanismos positivos que oxigenan la economía y el mercado.

Indicó, sin embargo, que el volumen de dólares por estas vías aún no es suficiente para atender la demanda. “El Sicad II resuelve la actualidad del problema, pero no las causas. Mientras el gobierno no se aboque a corregir las raíces estaremos en lo mismo, y al cabo de unos seis meses será necesario elevar la tasa, lo que se convertirá en una nueva devaluación”.

García Banchs señaló que la flexibilización de los controles de cambio y precios debe venir con medidas monetarias que permitan reducir la liquidez. “Si flexibilizas un poco el control de precios, bien sea informalmente, pero no entregas dólares quedamos igual. Lo que haces es que el poco inventario que hay se consuma más lento”, expresó. Agregó que el Sicad II, además, solo atiende alrededor de 10% del mercado, a aquellos productos que no son esenciales.

El economista Luis Oliveros apuntó que este esquema no va a mejorar el asunto de la escasez porque está orientado a demanda insatisfecha en otro mercado. “La escasez que hay es en productos regulados que no van a ir al Sicad II. Volveremos a ver productos lujosos que no llegaban desde hace tiempo, pero seguiremos sin conseguir leche o harina”, dijo.