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Pablo Baraybar: “La impunidad laboral afecta la producción de alimentos”

El presidente de Cavidea señala que hay paralizaciones ilegales en las empresas procesadoras que ponen en riesgo el abastecimiento. Solicita medidas que garanticen la continuidad de las operaciones en el sector agroindustrial y se flexibilice la LOT

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La producción de alimentos básicos se ha visto afectada por paralización y huelgas ilegales en empresas del sector, afirmó Pablo Barael presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos, Pablo Baraybar.

Señaló que pese a que se han realizado las denuncias de ausentismo laboral y sabotaje a la producción, las autoridades del Ministerio del Trabajo no han actuado y existe una especie de impunidad laboral que atenta contra la producción de alimentos.

Baraybar señaló que proponen que se flexibilice la aplicación de la Ley Orgánica del Trabajo y se incluya una norma en el reglamento para evitar la paralización de operaciones en plantas de alimentos.

-¿Cómo les afectó la aplicación de la Ley Orgánica de Trabajo?

-Con la nueva Ley no se trabajan los sábados o se consideran feriados. La Ley establece que tiene que haber dos días de descanso seguido. Efectivamente antes se trabajaba los sábados y se despachada productos ese día. Ahora tenemos un problema enorme de restricción para la operatividad de las empresas. Y eso es lo que ha hecho la nueva Ley: ha causado un impacto inmediato. Hemos tenido que dejar de trabajar los sábados, sobre todo, en el área de despacho y distribución.

-Pero no hay turnos de trabajo y guardias de fin de semana en las agroindustrias?

-Si en el área de procesamiento si se esta trabajando sábado y domingo porque se opera en turnos corridos, tenemos 4 turnos en las plantas que están a full capacidad. Pero la restricción en este caso es que se trabaja 4 turnos de 12 por 12, es decir los trabajadores operan cada 12 horas cada día, por 4 días y descansan 4 días corridos. Como ahora el Gobierno nos ordena retirar cuatro horas a la semana, los turnos ya no serán de 12 por 12, sino de 11 horas y se pierden esas 4 horas de trabajo. La realidad de esto es que hay una pérdida neta de la producción.

-¿Están aplicando la reducción de la jornada laboral?

-La Ley dice que se tiene hasta mayo para aplicar algunas normas, pero si en algunas empresas se está discutiendo el contrato colectivo se deben aplicar ya las normas, como el cambio de horarios y los días feriados. Estamos haciendo lo que dice la Ley. Esto ha implicado una reducción de hasta 4 horas de trabajo y es un beneficio para los trabajadores, pero cómo es posible que haya sindicatos que exigen que se les paguen bonos y bonificaciones extraordinaria por reducir el horario. El problema que estamos teniendo al aplicar la Ley es que si el sindicato no firma, entonces la empresa incumple.

–¿Qué decisión están tomando entonces?

–No se va a pagar ninguna bonificación y algunas empresas tendrán que esperar hasta mayo para ver qué acciones toma la autoridad del trabajo para que se aplique la Ley. Pero lo que no puede ser es que haya una especie de chantaje para firmar algo que esta en la Ley y que al fin y al cabo lo que busca es el beneficio del trabajador.

-¿Cómo ha impactado en el abastecimiento de alimentos?

-Las empresas estamos trabajando a full capacidad, pero tenemos un impacto por falta de materia prima pero también por la situación laboral que está haciendo que seamos menos productivos. Ya tenemos problemas porque trabajamos a full capacidad, pero cualquier pérdida de producción afecta el suministro y la atención a los mercados. Hay paros ilegales en las áreas de producción, y además hay un aumento del ausentismo laboral hasta de 12%

-¿Antes de la reforma legal en cuánto estaba ese ausentismo en las agroindustrias?

-Venezuela a pesar de todos los problemas mantenía 3% de ausentismo en promedio. Pero en los últimos meses comenzó a subir de forma importante hasta llegar en algunas empresas a 46% y eso es grave para la producción. Pero el promedio en todo el sector de alimentos está en 12%.

-¿Cómo determinan ustedes el ausentismo o cuáles son los motivos por los que se causa?

-Esto se presenta de varias maneras, primero porque el trabajador no acude a la empresa y la Ley establece que cuando hay una falta repetida 3 o 4 veces, hay calificación de despido pero eso no está ocurriendo. Actualmente hay calificación de despido para muchas cosas que están sucediendo en las empresas de alimentos. Las discusiones de las contrataciones tienen un plazo establecido por la Ley, un período que se llama conciliatorio para que los trabajadores, los sindicatos y las empresas lleguen a acuerdos, y una vez vencido ese plazo que puede durar unos 3 meses. La Ley también establece mecanismos de manifestación como la huelga, pero esa huelga tiene un procedimiento y debe estar autorizada por el ministerio. Además se establecen los servicios mínimos y una forma adecuada para realizar la manifestación. En la práctica lo que está sucediendo es que comienza la discusión de la convención colectiva y de una vez realizan paralizaciones. No se está esperando ni la conciliación. Se está haciendo operación morrocoy y esto está bajando la producción. También se hace faltar a la gente, en grupos para que se afecten las líneas de producción de alimentos y productos. El sindicato está dando instrucciones a los trabajadores de no operar ciertas líneas. También paralizan las operaciones para tener reuniones en las áreas de las plantas cuando deberían realizarse fuera de la planta para no interrumpir las operaciones. Incluso hay sabotajes como el que ocurrió en la planta de Pepsi en Cagua, donde se cortaron los cables de la luz. Hay acciones que son criminales.

-¿Qué están haciendo las empresas frente a esto?

-Estamos trabajando para probar lo que está sucediendo. Llevamos un control de las asistencias de los trabajadores que faltan. Incluso se procede a un descuento porque es lógico si no vienen a trabajar, pero hay decisiones del Ministerio del Trabajo que obliga a pagar. Hay trabajadores que también están presentando certificados médicos falsos para faltar al trabajo. Todo esto se está denunciando al Ministerio del Trabajo pero no se toman acciones. Hay una especie de impunidad laboral que afecta a las empresas de alimentos. Existe una impunidad laboral, no hay ningún caso donde se haya calificado de despido por falta grave contra la producción de alimentos. Hay una ley como la Orgánica de Seguridad y Soberanía Alimentaria que prohíbe que se atente contra la alimentación.

-¿Qué planteamientos ha hecho la industria para flexibilizar la Lot?

-Estamos planteando que se incluya en el reglamento de la Ley Orgánica del Trabajo, que en el caso de las empresas de alimentos se de un trato preferencial para garantizar la producción continua. Estamos pidiendo que si el Ministerio del trabajo no autoriza una paralización, debe impedirse que se paralice. Detener las operaciones de las plantas procesadoras de alimentos en un momento, en el que estamos trabajando a full capacidad para atender el consumo, es un daño enorme para el país, porque lo que ocurre es que cae la producción de alimentos.

Plantas en manos del Estado están improductivas

El presidente de Cavidea, Pablo Baraybar, señaló que mientras se acusa a las empresas privadas de acaparadoras, las plantas procesadoras de alimentos en manos del Estado están improductivas y muchas tienen una capacidad ociosa muy elevada como las que eran del grupo Fernández Barrueco que producían harina precocida y arroz.

“La capacidad instalada de Alimentos Polar en el caso de la harina precocida es de 44%, pero 56% está en manos de pequeñas empresas privadas y la mayoría en manos de empresas del Estado. Las empresas que eran del grupo de Fernández Barrueco producían 18.000 toneladas mensuales de harina precocida, y hoy, en manos del Gobierno, no llegan a esa cantidad y están ociosas”, dijo.

Sostuvo que no se puede pretender que una sola empresa pueda atender todo el mercado nacional, por lo que exhortó a poner a producir las plantas estatales.

Señaló que en enero Polar aumentó el procesamiento de harina de maíz regulada. “Hemos producido 90% de productos regulados y sólo 10% no regulado. Esa decisión se tomó para poder a la disposición de los consumidores más productos. En enero llegamos a producir 53,5 millones de kilos de harina precocida de maíz, cuando la producción normal es de 47 millones”, dijo Baraybar, quien es directivo de la empresa.

Reiteró que las empresas manejan un limite de inventario de alimentos, por lo que es falso que acaparen. “El ministerio de Alimentación sabe cuánto producimos, y es el que autoriza a cuánto despachar y a dónde llevar los productos a través de las guías de movilización”.

Perfil

Pablo Baraybar realizó estudios en la Universidad de Ingeniería del Perú y en la Universidad Garcilaso de la Vega y es egresado de Ingeniería Industrial.  Es especialista en Mercadeo y Ventas. Inició su carrera en Procter & Gamble del Perú. Ingresó a Empresas Polar en 1993 y en 1996 ocupó la Presidencia de Savoy Brands Venezuela. Desde 1998 ocupa el cargo de Director General del Negocio Alimentos de Empresas Polar. Fue presidente de Venmaíz y director de Cavecol y Conindustria. Actualmente es presidente de Cavidea.