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Ollanta Humala le debe su éxito al mejor ministro de Finanzas de América Latina

A Luis Miguel Castilla se le critica la poca flexibilidad que muestra para atender los programas sociales / Reuters

A Luis Miguel Castilla se le critica la poca flexibilidad que muestra para atender los programas sociales / Reuters

Luis Miguel Castilla “tiene claro hacia dónde avanzar”, según el informe de América Economía

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El economista peruano Luis Miguel Castilla, que forma parte del equipo que acompaña al presidente Ollanta Humala desde finales de julio de 2011, cuando el mandatario asumió el poder, pasó a ocupar la primera posición en la edición 2012 del ranking de ministros de Finanzas de América Latina, que desde hace cinco años lleva a cabo la unidad de inteligencia de la revista América Economía.
“Las encuestas de su país lo denominan la tercera persona más poderosa de Perú, tras el presidente y la primera dama”, señala el reporte que acompaña el ranking al referirse al funcionario. “Castilla conoce de primera mano el desarrollo de su país en el último lustro y tiene claro hacia dónde avanzar”, agrega el reporte de América Economía.
Castilla nació en Lima el 31 de octubre de 1968, cursó la carrera de Economía en la Universidad McGill en Montreal, Canadá. Realizó una maestría en Crisis Global y Reforma Financiera en la Universidad de Baltimore, para luego emprender el doctorado de Economía en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.
Fue consultor del Banco Mundial e incluso estuvo un tiempo en Caracas como asesor de la Presidencia de la Corporación Andina de Fomento, pero a principios de 2010 acepta establecerse en Lima al recibir el ofrecimiento de ser viceministro de la cartera que actualmente ocupa, durante el segundo gobierno de Alan García.
Los riesgos de fracaso eran mínimos para el economista si se toma en cuenta que la segunda gestión de García, a diferencia de su primera gestión entre 1985 y 1990, se caracterizó por un manejo responsable de las cuentas fiscales, políticas dirigidas a captar inversión extranjera, respeto a la propiedad privada y ningún vestigio de medidas que pudieran generar elevadas tasas de inflación como las que tuvo Perú hasta principios de la década de los noventa.
Castilla también aceptó uno de los puestos del directorio del Banco Central del Perú, y actualmente –al igual que le ha ocurrido a sus colegas de Chile- es invitado permanente a foros internacionales, en la región y en Europa, para impartir lecciones de cómo se debe conducir la economía de un país.
“La clave de éxito es la credibilidad en las medidas de política”, dijo en una intervención que tuvo en Londres con inversionistas financieros el año pasado y la frase se convirtió en título del periódico limeño Gestión, especializado en temas económicos. “La independencia y autonomía de nuestro banco central ha sido muy importante. Es necesario ganar credibilidad en las instituciones fiscales para que no sean impulsadas por las presiones políticas”, expresó.
El reconocimiento que se le hace a Luis Miguel Castilla, al ser considerado como el mejor ministro de Finanzas de la región, también coloca a Perú como el país que en dos oportunidades ha ocupado esta posición si se toma en cuenta que en la primera edición del ranking el puesto número uno fue para el economista Luis Carranza, que fue la cabeza del equipo económico de Alan García en dos oportunidades: entre julio de 2006 y julio de 2008, y luego durante todo 2009.
El brasileño Guido Mantega fue el mejor ministro de Finanzas en la edición de 2009, el chileno Felipe Larraín en 2009 y el colombiano Juan Carlos Echeverry en 2011.
El economista chileno Andrés Velasco, ministro durante el gobierno de Michelle Bachelet y actual precandidato presidencial en su país, no logró ocupar el primer lugar, pero en varias oportunidades estuvo en el segundo.

El tema social
Una de las preguntas que se hacen muchos de los inversionistas es por qué un técnico que fue funcionario del gobierno de García logró incorporarse al equipo de Humala, sobre todo por las dudas que generó el nuevo mandatario durante la campaña electoral debido a la cercanía que tuvo con el presidente Hugo Chávez, sus políticas y el proyecto del socialismo del siglo XXI.
“Castilla tuvo un buen desempeño técnico y Humala necesitaba dar el mensaje de no ‘izquierdizar’ la economía, por tanto se le consideró como esa suerte de ‘candado’ de una política macroeconómica más centrada”, expresa Eduardo Lastra, presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial en Lima. “Al ministro Castilla se le considera un buen técnico, más ortodoxo que heterodoxo, explica con solvencia sus ideas y cuenta con una suerte de respaldo de los gremios empresariales de cúpula”, agrega.
Castilla se ha encargado de hacer una distinción entre su gestión como viceministro de García y su desempeño en el Gabinete de Humala. “La diferencia puntual con el gobierno anterior es que hoy tenemos un claro énfasis en mejorar la eficacia de las instalaciones públicas y en reducir las asimetrías entre sectores urbanos y rurales”, declaró el ministro a América Economía.
Los logros no ensombrecen los cuestionamientos que en reiteradas oportunidades le hacen. “Se le critica que es poco flexible para atender con más fuerza los programas sociales”, afirma Lastra.

Los venezolanos son los peores
Giordani no sube del penúltmo lugar
En las ediciones del ranking de ministros de Finanzas que realiza la revista América Economía, los funcionarios venezolanos han ocupado las dos últimas posiciones. El primero que se dio a conocer, correspondiente a 2008, marcó el debut de Rafael Isea como el peor ministro de la región, en 2009 ese mismo lugar fue ocupado por Alí Rodríguez Araque.
En el estudio de 2010 apareció Jorge Giordani en el ranking tras su designación como jefe de las finanzas públicas, pero en esta oportunidad en la penúltima posición, superando al hondureño William Chong. Sin embargo, en 2011 Giordani pasó a ser el peor ministro de la región y en el ranking de 2012 vuelve a subir al penúltimo puesto, y supera al argentino Hernán Lorenzino.
En general hay coincidencias entre las críticas que se le hicieron a Isea, Rodríguez Araque y Giordani: la elevada tasa de inflación, la volatilidad en el comportamiento de la economía, la persistencia de los controles de precios y de cambio, y la adopción de medidas que ahuyenta la inversión privada y restringen la actividad al sector privado como las expropiaciones y estatizaciones.
 
El Dato
Metodología
América Economía explica que para elaborar el ranking, a través de su unidad de inteligencia, toma en cuenta la valoración que destacados economistas de la región y sus lectores responden en encuestas. Toman en cuenta la fortaleza institucional del ministerio, promoción de políticas, reformas que fomenten el desarrollo, manejo de la política monetaria, control de la inflación, manejo de la deuda externa, administración del gasto fiscal, preocupación por la sostenibilidad del crecimiento y mantenimiento de la estabilidad macroeconómica del país.