• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Oferta de autos se reducirá más en el segundo semestre

 45% de los ingresos de los concesionarios provienen del servicio posventa | Foto: Leonardo Guzmán

Prevén que al cierre de 2014 el ensamblaje caiga ente 60% y 86% | Foto: Leonardo Guzmán

Las automotrices no han recibido dólares del Cencoex y del Sicad I, lo que les impide hacer pedidos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Los dólares que el gobierno adjudicó a la industria automotriz a través de las subastas números 11 y 12 del Sistema Complementario de Administración de Divisas, Sicad I, que convocó el 9 y el 16 de mayo de 2014, respectivamente, aún no han sido entregados a las ensambladoras, confirmaron fuentes del sector. “No nos han dado divisas ni por el Sicad I ni por el Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex, antiguo Cadivi)”, agregaron.

Esta falta de asignación impide a las automotrices hacer nuevos pedidos de mercancía a sus proveedores internacionales, lo que compromete las operaciones de la industria para lo que queda de año, y reduce más la oferta de vehículos para el segundo semestre. 

“Si no liquidan, por cualquiera de las vías, habrá empresas que agotarán sus inventarios y no tendrán con que arrancar nuevamente”, dijo una de las fuentes. Estadísticas de la Cámara Automotriz de Venezuela indican que entre enero y mayo de 2014 el ensamblaje de vehículos cayó 83,20% con respecto al mismo período del año pasado; pasó de 31.153 unidades armadas a 5.233 carros.

Una de las fuentes aseguró que si el gobierno no comienza a entregar divisas al sector, el segundo semestre de 2014 será peor que el primero. Sobre las perspectivas al cierre del año, las proyecciones están divididas. Una las fuentes cree que la fabricación de vehículos no pasará de 28.000 unidades, lo que se traduciría en una severa caída de 60% con respecto a 2013 cuando se armaron 71.753, según Cavenez.

El otro vocero consultado prevé que el resultado será más drástico. Considera que al cierre de 2014 la industria ensamblará aproximadamente 10.000 carros, lo que representaría un descenso de 86%.


Estiran la cuerda. Para evitar suspender la producción, las ensambladoras racionan el inventario lo más posible, operando muy por debajo de su capacidad instalada. Algunas empresas solo están trabajando tres días a la semana, y fabrican pocos vehículos diarios.

Una de las fuentes dijo que, pese a que la compañía que representa aún cuenta con algo de inventario, inevitablemente entre agosto y septiembre deberá detener las operaciones porque todavía no han podido solicitar nueva mercancía.

“Ya los tiempos no nos dan, ni que nos den los dólares hoy. Desde que hacemos el pedido hasta que lo recibimos y nacionalizamos transcurren mínimo cuatro meses”.

Toyota, que suspendió el ensamblaje el 14 de febrero de 2014, lo reanudó el 9 de junio. La paralización se debió a los retrasos en la nacionalización de un pedido hecho en 2013. Sin embargo, igual que las demás ensambladoras, optimiza al máximo el inventario.

Por no contar con asignaciones de divisas, la empresa no ha podido hacer más solicitudes de mercancía. El nivel de ensamblaje diario lo bajará progresivamente para tratar de que los insumos le alcancen hasta que reciban más materiales; de lo contrario, se verán obligados a detener otra vez las operaciones.


La caída de La Venezolana
El pasado 17 de mayo el gobierno intervino la empresa importadora de automóviles La Venezolana por la presunta estafa de casi 6.000 personas. Según las denuncias de los afectados, pagaron 30% de inicial por vehículos, y después de más de 9 meses aún siguen esperando los carros.

Ayer, cuando se cumplió un mes de la intervención de la empresa, un grupo de los compradores acudió al Ministerio de Comercio para exigir respuesta a sus casos. Aseguran aún las autoridades no les han devuelto el dinero ni le dan garantías de entregarles los vehículos.

También entregaron un documento con las posibles soluciones, entre ellas destaca optar por vehículos de Venezuela Productiva, Suvinca o de los concesionarios tradicionales.