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Neoliberalismo chavista empobrece el país

Pobreza en el país

Pobreza en el país

El alza de los precios y la caída del poder adquisitivo son consecuencia de las medidas impuestas

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Hace catorce años Hugo Chávez Frías llegó a la Presidencia de la República prometiendo acabar con la pobreza, aumentar el empleo, la inversión, el salario y erradicar la corrupción. Su ataque al modelo neoliberal ­que tanto daño le hizo a los países de América Latina en la década de los ochenta y condujo al Caracazo- sembró la esperanza en una Venezuela afectada por la caída de los precios del petróleo y la crisis financiera.

En vísperas de una nueva elección presidencial, el balance de la política socio-económica muestra una de las mayores paradojas de la historia contemporánea: nunca antes el país había estado sometido a medidas macroeconómicas tan erosivas y dañinas para la movilidad social como las impulsadas por el actual gobierno, afirman economistas.

"El neoliberalismo chavista se basa en el monopolio de la propiedad estatal en los medios de producción de cualquier tipo. El Estado se reserva el control de los servicios básicos, la manufactura, la producción petrolera, acaba con la competitividad y afecta directamente al individuo al violar el derecho humano a la propiedad privada como lo establece el artículo 21 de la Convención Americana de Derechos Humanos", dice el economista José Guerra.

Uno de los llamados flagelos del neoliberalismo es el alza de los precios que surge a raíz de los paquetes impuestos, en vista de que deterioran la calidad de vida de los ciudadanos.

El Gobierno argumenta que en 1996 ­cuando se produjo la mayor crisis financiera que ha habido en el país- la inflación llegó a 103,2%, al año siguiente se redujo a 37,6%. Al cierre de 1998 la inflación anualizada terminó en 29,9% exactamente la misma que se registró al finalizar 2011, según el índice de precios al consumidor del área metropolitana del Banco Central de Venezuela.

Cuando se calcula el porcentaje en que han aumentado los precios en promedio en los últimos 14 años, el índice general se sitúa en 1.370% y sólo el de los alimentos y bebidas alcohólicas supera 1.500% en un país en el que la mayor parte de la población destina cerca de 35% de su ingreso a la compra de este rubro.

El Gobierno ha insistido en que el salario mínimo de los venezolanos es el más alto de América Latina al estar en 476 dólares (2.040 bolívares). No obstante, su poder de compra ha caído 11% en los últimos 14 años debido a la inflación.

La política de control de precios y normativas como la Ley de Costos y Precios Justos poco han contribuido para mejorar la calidad de vida de la gente, y los rezagos en los incrementos terminan por acabar con la producción de bienes o incidiendo en el poder adquisitivo.

El economista José Luis Saboín advierte que cuando se tienen precios controlados en alimentos y otros rubros se afecta la estructura de las empresas y produce escasez. Al final, el Gobierno se ve obligado a aumentar los precios y se genera una inflación que estaba represada y que incide en el ingreso de las familias. "Es injusto porque la inflación es el peor impuesto que puede haber".

El punto de quiebre A raíz del paro petrolero entre los años 2002 y 2003, el Ejecutivo debió decretar un control cambiario para evitar la caída de las reservas internacionales. En 1999 el precio del bolívar frente al dólar era 0,60 bolívares (606 bolívares de los antiguos). Al cierre de 2002 terminó en 1,40 bolívares hasta que en febrero de 2003 fue ordenada la primera devaluación de 14,2% al colocar el tipo de cambio en 1,6 bolívares.

Desde entonces han ocurrido otras tres devaluaciones.

En 2010 se establecen dos tipos de cambio según los rubros por importar: uno en 2,6 bolívares por dólar y otro en 4,30 bolívares. Ese año el Gobierno decide ilegalizar el mercado de permuta, dicta la Ley contra Ilícitos Cambiarios e instaura el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera a través del cual se subastan bonos de la República y de Petróleos de Venezuela que las empresas y personas naturales obtienen a un tipo de cambio promedio de 5,30 bolívares por dólar con un límite de 50 millones de dólares diarios.

La última devaluación fue hace pocas semanas: el Ministerio de Industrias Ligeras decidió excluir de Cadivi 1.000 aranceles de insumos para la elaboración de medicinas, y enviarlas al Sitme para que sean adquiridos a un tipo de cambio más alto.

Las cifras del BCV muestran que una de las perversiones del control de cambio ha sido la caída de la producción nacional en beneficio de las compras en el exterior. En el segundo trimestre de 1998 Venezuela importaba 27,5% del producto interno bruto. Al cierre del segundo trimestre de 2012 representan 50% del PIB.

En contraste, el instituto emisor reporta que en el segundo trimestre de 1998 el PIB de la manufactura era 18% del total y en el mismo período en 2012 es 14%.

Conindustria señaló que desde 2002 se han contado 1.168 intervenciones a empresas.

El gremio indicó que más de 80% se han producido desde 2009 y que 47% de los industriales ha registrado caídas en la producción.

Saboín explica que las expropiaciones de empresas como Cemex, Cantv, Agroisleña y Elecar han traído como consecuencia el aumento de la deuda de la nación. "En vez de invertir en hospitales, escuelas y viviendas, quieren mantener el monopolio de la economía".

Empleo precario La fuerte caída en el aparato industrial también tiene repercusiones en el empleo. El presidente del INE, Elìas Eljuri, afirmó que durante el paro petrolero se perdieron 2,5 millones puestos. Sin embargo, la firma ODH Grupo Consultor señala que entre 2001 y 2002 (antes del paro) 435.000 trabajadores quedaron cesantes y 228.000 entraron al sector informal, es decir, en los 2 años previos desaparecieron 660.000 empleos.

Eljuri también aseguró que el empleo formal ha crecido 58,7%, pero existen 3,3 millones de venezolanos que reciben el salario mínimo de 2.047 bolívares. No obstante, el Centro de Documentación y Análisis reportó que el costo de la canasta alimentaria familiar de agosto cerró en 3.283,55 y la escolar en 7.570 bolívares: se necesitan 3,6 salarios mínimos para poder adquirirla.

Si se toman los datos del INE para esta canasta básica el total se sitúa en 1.835 bolívares y sólo quedan disponibles 212 bolívares para el resto de los pagos mensuales.

Al cierre del año pasado, 5,4 millones de venezolanos trabajaban en el mercado informal según cifras oficiales. Sin embargo, este tipo de empleo no puede considerarse de calidad porque no es estable, carece de oportunidades de ascender y no tiene beneficios como seguro social, paro forzoso, aumento de salario mínimo, seguro y política habitacional, enumera el economista Richard Obuchi.

"La otra derivación de este neoliberalismo chavista es que no importa que no se produzcan bienes dentro del país porque se pueden importar, de esa manera acabas con la producción nacional para favorecer la importada", puntualiza Guerra.