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Industrias producen a 48% de su capacidad por falta de divisas e insumos

Cientos de multinacionales aún operan en Venezuela, incluyendo Procter & Gamble, Chevron y Telefónica | BBC

Cientos de multinacionales aún operan en Venezuela, incluyendo Procter & Gamble, Chevron y Telefónica | BBC

El aparato productivo opera por primera vez en 10 años a menos de la mitad de sus posibilidades, afirma Conindustria. Advierten que el gobierno insiste en imponer el modelo económico socialista

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El prolongado retraso en la liquidación de divisas al sector privado, que ha generado una deuda de aproximadamente 13 millardos de dólares de acuerdo con cifras de Fedecámaras, tiene al sector manufacturero semiparalizado. Estadísticas de Conindustria muestran que en el primer trimestre de 2014 la capacidad utilizada de las empresas se situó en 48,02%, menos de la mitad por primera vez en más de 10 años, indican cifras del gremio.

El Centro Nacional de Comercio Exterior confirmó el fuerte descenso en las entregas de divisas. Anunció que en los primeros 4 meses de este año liquidaron 2,8 millardos de dólares. Sin embargo, no es posible medir cómo fue el desembolso con respecto a 2013 en vista de que el gobierno aún no ha informado cuántas divisas entregó el año pasado. El monto apenas supera en 100 millones de dólares la deuda que el Ejecutivo mantiene solamente con el sector alimentos, que era de 2,7 millardos de dólares hasta abril pasado, según datos del gremio.

Ismael Pérez Vigil, director de Conindustria, calcula que de las más o menos 7.000 empresas que hay en el país alrededor de 1.500 están paralizadas. “No están cerradas, pero sí paradas por falta de insumos y otro grupo numeroso de compañías está a media máquina por fallas en los inventarios”.

El presidente Nicolás Maduro, aseguró Pérez Vigil, reconoció que había empresas paradas. “La semana pasada dijo que de las 2.911 compañías que han asistido a las mesas de trabajo con motivo de la Conferencia Económica para la Paz, 20% están sin operar”.

Pese a la crítica situación que afronta la industria, a juicio del director ejecutivo, no hay compañías en riesgo de quiebra. Afirmó que las empresas evitan el cierre a toda costa: reducen los turnos de trabajo, adelantan vacaciones, mandan a parte del personal a la casa y destinan las inversiones del año a mantener las operaciones, en lugar de dejarlas para innovaciones.

Pérez Vigil, no obstante, refirió que el anuncio que hizo hace unas semanas Alimentos Polar sobre la paralización de su planta de pasta por falta de materia prima es un alarma. “Si eso ya le ocurre a las grandes empresas, qué quedará para las pequeñas”. Después de pasar un poco más de una semana detenida, el 9 de mayo la empresa informó sobre la reanudación de operaciones. Durante la paralización, dijo una fuente de manera extraoficial, se dejaron de elaborar más de 4.000 toneladas métricas de pasta.

El sector productivo, aseveró el directivo, está afectado por un problema coyuntural y otro de fondo. Con el primero se refiere a la falta de liquidación de divisas y con el segundo al modelo económico que está instaurando el Ejecutivo, y que acaba con el aparato productivo.

“Si se reanudan las liquidaciones las empresas podrán reactivar pedidos de mercancía y al cabo de unos 90 días –desde que introducen las órdenes de materiales hasta que el producto se distribuye– los artículos comenzarán a exhibirse en los anaqueles. Pero deben ser liquidaciones periódicas y suficientes porque si no al cabo de unos meses la escasez volverá”, indicó.

Aseguró que el inconveniente más grave es el de fondo. “No creo que las dificultades que atraviesa la industria manufacturera sea algo planificado por el gobierno. Lo que pasa es que sus funcionarios están convencidos de que es exitoso”, afirmó.

Transformación económica. La contracción de la economía, la inflación y la escasez inciden seriamente en la productividad de los distintos sectores del país y, en opinión del economista José Guerra, el Ejecutivo no da indicios de que vaya a cambiar la situación. “Por el contrario, las señales que manda es que este año se agudizará la escasez”, dijo.

El gobierno insiste en imponer el modelo socialista fracasado a pesar del balance negativo que ha generado en la economía del país.

El segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación, 2013-2019, que viene ejecutando el presidente Nicolás Maduro, tiene como uno de los objetivos para seguir construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI “propulsar la transformación del sistema económico en función de la transición al socialismo bolivariano, trascendiendo el modelo rentista petrolero capitalista hacia el modelo económico productivo socialista, basado en el desarrollo de las fuerzas productivas”, dice el documento.

El economista aseguró que el país, al contrario, continúa dependiendo de la renta petrolera. “De cada 100 dólares que genera el barril de petróleo 70 entran a la caja de la nación, pero no son suficientes para financiar el funcionamiento del país”. Consideró que no se puede incentivar la producción nacional si al sector privado le asignan 40% menos divisas que el año anterior. “No se puede pensar que se va a producir más con menos cantidad de divisas liquidadas”.

Otro de los objetivos del plan de la patria es “desarrollar modelos incluyentes de gestión de las unidades productivas, participativos con los trabajadores y trabajadoras, alineados con las políticas nacionales, así como con una cultura del trabajo que se contraponga al rentismo petrolero, desmontando la estructura oligopólica y monopólica existente”.

Guerra refirió que este proceso comenzó con las expropiaciones y estatizaciones de empresas y fincas, lo que trajo la casi paralización de los sectores agrícola y pecuario. Destacan las mermas en la producción de Agropatria, Lácteos Los Andes, Industrias Diana y Fama de América, entre otras.

La otra meta del gobierno, según el plan, es “desarrollar un sistema de fijación de precios justos para los bienes y servicios, combatiendo las prácticas de ataque a la moneda, acaparamiento, especulación, usura y otros falsos mecanismos de fijación de precios”.

El economista agregó que con las fiscalizaciones y el control de precios no impulsarán la producción, que contrario al objetivo planteado, se está acentuando la escasez de bienes prioritarios. “Para sanear la economía deben producirse cambios de fondo en las políticas del Banco Central de Venezuela y bajar el déficit fiscal”.

Automotrices cerraron líneas de producción

Desde el segundo semestre de 2013 las ensambladoras de vehículos que operan el país advirtieron que la interrupción de liquidaciones de divisas comprometería la producción de este año. No obstante, no sirvió de mucho, la entrega de dólares por parte del gobierno no se ha reanudado, lo que ocasionó que Toyota esté paralizada desde febrero, y Chrysler, Ford e Iveco hicieran público la gravedad de su situación, que les obligó cerrar líneas de producción por falta de insumos.

El último reporte de la Cámara Automotriz de Venezuela revela que entre enero y abril de 2014 apenas se fabricaron 3.990 vehículos, lo representa una caída de 82,65% con respecto a las 23.001 unidades que se armaron en el mismo periodo de 2013.  

Esto sí encendió la alarma en el gobierno, y en las dos últimas subastas del Sistema Complementario de Administración de Divisas, Sicad I, convocó a las ensambladoras. En la primera el Centro Nacional de Comercio Exterior otorgó 217 millones de dólares a 6 de las 7 automotrices instaladas en el país.

Esta asignación, según una fuente de la industria, permitirá reactivar la importación de materiales para producir aproximadamente 2.000 unidades por empresa, en el caso de las plantas de vehículos. 

MMC Automotriz (fabricante de las marcas Mitsubishi y Fuso) fue la única que no recibió divisas en esa puja. En un comunicado dirigido a sus empleados, la empresa reconoció que la situación económica de la compañía “es verdaderamente delicada por la gravísima caída de la producción”. 

Señala que en 2013 fabricaron, en promedio, 48 vehículos diarios, y que por la falta de insumos las proyecciones para mayo de este año es que la manufactura apenas llegará a 14 carros al día. 

Químicos  se declararon  en emergencia

La Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica en marzo se declaró en emergencia y la situación persiste. “Las empresas afiliadas al gremio se encuentran operando parcialmente y en algunos casos con riesgo de paralización total”, señaló Asoquim en un comunicado.

De acuerdo con el gremio, las condiciones críticas de la industria se deben “a los problemas de suministro de materias primas importadas y la falta de innumerables repuestos que ha afectado la operación de las maquinarias”.

Advirtió que los inventarios se agotan, mientras que los proveedores internacionales suspenden las líneas de crédito y los despachos, por lo que es urgente la liquidación de la deuda de 682 millones de dólares aprobados por Comisión de Administración de Divisas en 2013.

Juan Pablo Olalquiaga, presidente de Asoquim, hizo un llamado al gobierno para solventar la liquidación de las divisas, de las cuales 50%  tiene en promedio un retraso en el pago de  más de 310 días, las otras hasta de 600 días. 

Cuando el gobierno empiece a honrar la deuda se requiere al menos de dos meses para reponer inventario, esto en caso de estar disponible el insumo, pero si lo tienen que buscar el tiempo estimado de entrega será de tres meses.

“La mayoría de las empresas tiene dificultades para elaborar productos e insumos que necesitan otras industrias para la fabricación de detergentes, gases refrigerantes para la conservación de alimentos, insecticidas, tintas y barnices para imprimir, pegamentos y adhesivos, resinas para envases, pigmentos y pinturas, gases para uso en hospitales y clínicas; aceites y grasas lubricantes. También productos de aseo y cuidado personal”, indicó.

Textiles piden cronograma de pago

Las empresas agrupadas en la Cámara Venezolana de la Industria del Vestido tienen, en promedio, un año de retraso con las liquidaciones de divisas, lo que ha frenado los despachos de materia prima desde el extranjero y ha comprometido los inventarios.

Como agravante, está el hecho de que el Centro Nacional de Comercio Exterior ha bloqueado a un grupo de empresas y estas no pueden realizar nuevas solicitudes de adquisición de divisas, reveló Mariela Osorio, directora ejecutiva de la cámara. “Estamos con mucha incertidumbre, esperando ver si van a reconocer la deuda y de ser así queremos contar con un cronograma de pago para poder renegociar el compromiso de pago con los proveedores”, añadió.

Indicó que los distribuidores internacionales piden que se les cancele la totalidad de la deuda para reanudar los despachos. La capacidad de producción de las fabricas esta a 50% de la capacidad instalada y hay muchas empresas con líneas de producción paralizadas por falta de insumos. “Las líneas de ropa para damas y caballeros son las más afectadas”, señaló.

“Los afiliados que tienen más inventario cuentan con insumos hasta julio. Aunque hemos tratado de abastecernos con proveedores nacionales ellos se encuentran en la misma situación de retrasos en liquidaciones de divisas e inventarios escasos y tampoco cuentan con materiales. Los insumos que les queda para ofrecer no son de calidad”, afirmó.

Osorio pidió al gobierno  que, además de escuchar la problemática del sector, tomen medidas concretas que contribuyan con la reactivación de la producción. “Van dos meses de diálogo, han sido muy receptivos, pero no plantean soluciones”.

Metalúrgicas se quedan sin inventario 

El inventario de materias primas de las empresas metalúrgicas y metalmecánicas es crítico. Algunas en el mejor de los casos, cuentan con acero y aluminio hasta para dos meses. Esta situación ha generado que produzcan a 50% de su capacidad instalada. Además 20% de las fábricas tienen líneas de producción paralizadas y otras han tenido que cerrar sus puertas, afirmó Miguel Eseverri, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Minería.

“Estamos muy preocupados. Se están consumiendo los inventarios de acero a una velocidad mucho más rápida que la de reposición. Se avizora que no recibiremos insumos en el corto plazo”, advirtió.

Señaló que el Centro Nacional de Comercio Exterior, antiguo Cadivi, le adeuda a las empresas del sector 450 millones de dólares y algunas facturas tienen hasta 12 meses en mora. 

A esto se le suma que desde octubre del año pasado no les han convocado a una subasta del Sistema Complementario de Administración de Divisas  para que puedan importar el acero que Sidor, su proveedor local, no ha podido suministrarles por la merma en su producción y los conflictos laborales.

Eseverri dijo que le han solicitado al gobierno en las mesas de diálogo que creen un mecanismo rápido de importación de materia prima para cubrir la demanda de los próximos seos meses mientras se supera la coyuntura operativa del proveedor local. Expresó que también pidieron un cronograma de pago de la deuda para poder planificar  las compras.

El sector genera productos intermedios para la construcción y la industria petrolera. La falta de acero compromete la producción de vigas para estructurales metálicas, tuberías estructurales para pozos petroleros, tuberías y mayas.

La Cifra

13% es el aporte al PIB de la industria manufacturera. Es el sector que más contribuye, pero por su deterioro ha bajado 5 puntos con respecto a 1998