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Hacer mercado en un solo comercio quedó en el pasado

Aumercados | Foto Raúl Romero

Aumercados | Foto Raúl Romero

Consumidores se quejan de que tienen que visitar varios establecimientos para conseguir los alimentos y artículos de higiene que requieren. Además del desabastecimiento, el alto precio dificulta las compras  

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Sentada sobre un muro en las afueras de un supermercado en El Marqués, en el este de Caracas, y rodeada de bolsas de mercado, Emiliana de Guevara descansaba antes de seguir su recorrido. El jueves salió a las 6:30 am de su casa en el barrio 5 de Julio, en Petare, y a las 12:00 del mediodía ya había visitado tres supermercados privados. Sus compras, sin embargo, no estaban listas.

“En el primer mercado compré detergente que desde hace varios días no encontraba. En el segundo hallé papel higiénico, en el tercero había aceite de maíz, margarina y azúcar. Ahora me toca seguir a ver si consigo carne y pollo. Pero soy operada de la rodilla y de tanto caminar ya se me hinchó”, contó Guevara.

Desde enero pasado, cuando empezaron a restringir las compras según el terminal de la cédula de identidad en redes de distribución de alimentos del gobierno y en supermercados y pequeños comercios privados,  Guevara —cuya cédula termina en 7— destina los jueves para hacer las compras de comida y artículos de higiene personal.

Recordó que hasta hace dos años para hacer mercado iba máximo a dos establecimientos cada quince días. Ahora debe ir cada semana a más comercios a ver qué encuentra, pero ni así sabe si conseguirá todo lo que requiere. “La falta de productos no es nueva, pero en los últimos años todo está peor. Yo puedo ahora porque estoy de vacaciones, pero cuando me reintegre al trabajo me costará hacer las compras. Además, no sabes si el día que te toca consigues lo que necesitas”, dijo.

La situación que atraviesa Guevara es igual a la que viven millones de venezolanos que deben dedicar buena parte de su día a día para surtir la nevera y gabinetes de la casa, a propósito de las fallas de abastecimiento.

Aunque las cifras oficiales del índice de escasez, que mide el BCV, no se publican desde hace un año cuando se situó en 26,9%, el reporte mensual  del Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros indica que solo en febrero pasado, de los 58 productos que integran la cesta alimentaria, 17 (29,3%) presentaron fallas en los supermercados públicos y privados.

Los productos regulados por la Superintendencia de Precios Justos son los más difíciles de encontrar. Leche en polvo, azúcar, harina y aceite de maíz, café, carne, pollo y detergente en polvo, jabón de tocador, desodorante, champú, papel higiénico y pañales para niños y adultos engrosan la lista de los más buscados.

“Antes de que empezara el desastre que estamos viviendo yo compraba en dos lugares. Además del supermercado iba a una mini feria de frutas y hortalizas porque los precios son más económicos. Ahora nos ha tocado ir hasta a mercados del gobierno para poder comprar”, contó Antonia Ballesteros, una de las clientas que el jueves recorría un supermercado en La Urbina.

Consumidores coinciden en que en los comercios gubernamentales se consiguen más productos con precios subsidiados, pero añaden que las colas son muy largas. “No nos gusta esperar, pero en los Bicentenario suele haber más cosas. Mi esposo y yo salimos a las 4:00 am de Santa Lucía en los Valles del Tuy y nos venimos a Terrazas del Ávila a comprar. Nos toca regresar cargados porque allá abajo no hay prácticamente nada”, agregó Yuleidy Donado.

La migración de consumidores es percibida por clientes, propietarios y encargados de negocios. “Sabemos que no es gente de la zona, pero atendemos a todo el público. Lo malo es que muchos no compran por necesidad, sino para revender”, señaló el gerente de un establecimiento en La Castellana.

Precios sin techo. Además de toda la travesía que deben hacer los consumidores para completar el mercado, el alto precio de los alimentos ha reducido significativamente la capacidad adquisitiva, por lo que las compras son más reducidas. Data del BCV refleja que en 2014 la inflación de alimentos y bebidas no alcohólicas pasó de dos dígitos: fue de 102,2%.

La Sundde autorizó aumentos de precios regulados el año pasado y los que no están congelados no han dejado de subir. Además, los consumidores que por diversos motivos deben acudir a los puestos de vendedores informales tienen que pagar hasta cinco veces más por un producto. “A mí me molesta tener que comprarle a un buhonero, a uno le cuesta ganarse el dinero para  dárselo a ellos, pero a veces no nos toca de otra. Puede que hagas la cola en el Mercal, pero resulta que llegas y se acabó lo que necesitabas comprar”, detalló Luz Reyna, consumidora que esperaba para comprar el jueves en el Pdval de Los Cortijos.

A pesar de que el decreto N° 1348, publicado en Gaceta Oficial en octubre pasado, dice que los vendedores informales tienen prohibido expender productos controlados, la comercialización no ha dejado de hacerse.

“Ya no ponen los productos a la vista de todos, pero igual siguen vendiendo. Nadie le para a las medidas del gobierno. Un día les quitan la mercancía y al día siguiente tienen más”, señaló Reyna.

Consumidores consideran que con la medida de regulación por terminal de cédula las colas han disminuido un poco, pero rechazan que tengan solo dos días por semana para comprar en algunos comercios. “Lo del terminal de cédula es un simple paliativo de un desorden de país. Trata de organizar a los que compramos para nuestro consumo y a los revendedores. Ojalá funcione,  pero es lamentable ver hasta donde hemos llegado”, expresó Ballesteros.

CIFRAS
188% es la inflación que el banco de inversión Barclays Capital prevé para Venezuela en 2015. El año pasado cerró en 68,5%
3,5 salarios mínimos necesitó una familia para cubrir la cesta alimentaria en febrero, según el reporte del Cendas
48% subió el precio del azúcar en febrero. La Sundde autorizó que el kilo se vendiera en 26,5 bolívares.


EL DATO
-En febrero entró en vigencia el aumento de 15% del sueldo mínimo decretado por el presidente Nicolás Maduro en enero. El mandatario afirmó que el incremento era para proteger el salario de la inflación “inducida”. El mes que entró en vigor subieron el precio de la carne, el pollo, la azúcar y la harina de maíz. 

-Hace 2 semanas debía comenzar la instalación de 20.000 captahuellas que llegaron al país para controlar las ventas. Maduro aseguró que se distribuirían en comercios públicos y en 8 privados. Las máquinas se entregaron a dueños de negocios, pero aun no han comenzado a funcionar en la red privada, a excepción de Makro.