• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Gobierno no logró corregir el déficit y venezolanos lo pagan

Alejandro Grisanti | Foto: Leonardo Noguera

Alejandro Grisanti | Foto: Leonardo Noguera

El economista Alejandro Grisanti afirma que las consecuencias de la devaluación se verán mes a mes

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La devaluación del tipo de cambio de 4,30 bolívares a 6,30 bolívares por dólar implicará una caída en el poder adquisitivo de 32% en promedio en el ingreso de los venezolanos, según cálculos de economistas. Es decir, que por cada bolívar que un venezolano tiene en su bolsillo, 0,32 céntimos de su valor se perdió debido a la medida. Adicionalmente, significará un aumento de 30% en promedio en el índice de precios, lo que se traducirá en un mayor empobrecimiento en las personas de menos recursos.
Dentro del presupuesto de los venezolanos más pobres el mayor peso lo tienen los egresos por alimentos y transporte (aproximadamente 60% de los ingresos), que son los dos rubros que más se ven afectados con la inflación a pesar del control de precios, dijo el economista Ricardo Villasmil.
En un estudio de Datanálisis se refleja que 79% de los hogares que integran los estratos D y E de la población destina 42% del total de sus ingresos a la adquisición de alimentos; esta proporción es mucho menor en los estratos altos. Del total de familias pobres, a 43% no le alcanza los ingresos para cubrir la canasta normativa del Instituto Nacional de Estadísticas que está en 2.085,22 bolívares.
“Entre diciembre de 2012 y enero de 2013 los venezolanos con pocos recursos tuvieron que afrontar un alza de precios promedio de 7%. Ahora se multiplicará y alcanzará 30% por el efecto de la devaluación sobre los bienes y servicios”, indicó el economista Alejandro Grisanti.
Los indicadores oficiales muestran que el año pasado el estrato I de la población –que es el de menos recursos- enfrentó un alza de precios promedio de 20,5%, cifra superior a la registrada para el estrato IV que es el de mayores recursos, la cual medió 18,5% en los últimos 12 meses.
En enero los venezolanos más pobres pagaron 3,3% más por los bienes y servicios; mientras que 5% del sector más privilegiado pagó 3,1% en promedio. Sólo en alimentos en enero los precios subieran 5,3%, en el rubro al que los estratos de pocos recursos destinan la mayor parte de sus ingresos.
“La devaluación le va robando el poder adquisitivo a la gente. Sus consecuencias no se ven solamente cuando se decreta sino mes a mes porque el Gobierno no ha logrado resolver el problema principal que tiene el bolívar: el alza de los precios. Lo peor de todo es que como no se pudo corregir el déficit entre ingresos y egresos es muy seguro que en 2014 haya otra devaluación”, aseguró Grisanti.

Gobierno rico, país pobre. La rectificación del anclaje cambiario en 46,5% implicará que el Gobierno recibirá dinero adicional por el orden de 13,4 millardos de dólares (84,5 millardos de bolívares), según proyecciones oficiales. “Quiere decir que mientras el Gobierno se enriquece los pobres se hacen aún más pobres, pues su ingreso en bolívares se depreció 32% y los precios de los bienes y servicios aumentarán en promedio 30%”, indicó Grisanti.
Acerca de las razones que motivaron al Ejecutivo a tomar la decisión de devaluar, Villasmil dijo que obedeció a “los excesos del Gobierno”. Ese exceso, agregó, se evidencia en el incremento del gasto público –impulsado por un aumento de 20% en las importaciones que alcanzaron un récord al sumar 56,3 millardos de dólares–, que se calcula está alrededor de 43,8% del producto interno bruto. Cuando se incluye el gasto de los fondos paralelos, la proyección es que el Gobierno gastó 52,8% del PIB.
Tal gasto generó un déficit fiscal de 9% que sin la devaluación significaba una necesidad de financiamiento de 65 millardos de dólares, según cifras de Bank of America Merrill Lynch. Con la corrección del tipo de cambio la brecha se cierra a 5% del PIB, lo que indica que aún la devaluación no es suficiente para equilibrar las cuentas de la nación.
“El Gobierno despilfarró todo lo que había. Ahora llegó la cuenta y no tiene con qué pagarla. Esa se la está cobrando a los venezolanos más pobres porque, a fin de cuentas, a los más ricos las devaluaciones no los afectan”, afirmó Villasmil.

La cifra
46,5% es el porcentaje en que se devaluó el tipo de cambio al pasar de 4,30 bolívares a 6,30 bolívares por dólar. Esta es la quinta vez que se corrige el anclaje cambiario durante el gobierno del presidente Hugo Chávez.

Datos
*A través del endeudamiento el Ejecutivo no sólo ha conseguido una vía de financiamiento, sino también una válvula de escape para que el sector importador pueda recibir las divisas ante el control de cambio y la desaparición del mercado de valores. Al cierre de 2012 la deuda externa del Gobierno sumó 102,5 millardos de dólares. De estos, la República acumula deberes por 42,3 millardos de dólares, Pdvsa por 40,2 millardos de dólares y el Fondo Chino por 20 millardos de dólares, aproximadamente.

*Cifras del ministro de Agricultura y Tierra, Juan Carlos Loyo, indican que en Venezuela se han expropiado más de 3 millones de hectáreas, lo que ha conducido a que las importaciones se hayan disparado 288,2% desde 1999 y que sumen un total de 56,3 millardos de dólares al cierre del año pasado.

Los actores de la tasa a Bs 6,30

Jorge Giordani
Ministro de Planificación y Finanzas
El jefe del Gabinete Económico fue fundamental para que se decretara la devaluación. Fue quien aprobó el porcentaje de la nueva tasa cambiaria y se negó a que fuera mayor. También ordenó la eliminación del Sitme y está renuente a que se permita la apertura de cualquier otro mecanismo que canalice las solicitudes de divisas. Su decisión de acabar con el mercado de las notas estructuradas en octubre de 2012 fue lo que impulsó el alza de la tasa del mercado no oficial.

Rafael Ramírez
Ministro de Petróleo y Minería
Petróleos de Venezuela es el gran beneficiado con la devaluación del bolívar, pues a partir de ahora podrá vender los dólares que percibe por la exportación de crudo a un precio más alto, es decir a la tasa de 6,30 bolívares por dólar. De esa manera, la empresa, que preside Ramírez, obtendrá más bolívares para poder cumplir con sus compromisos de pagos con contratistas. Se calcula que Pdvsa tiene en este momento cuentas por pagar por el orden de 15 millardos de dólares.

Nelson Merentes
Presidente del BCV
El funcionario era de la tesis de impulsar una devaluación del bolívar acompañada de una mesa de cambio que sustituyera al Sitme. Pero la propuesta fue vetada por el Ministerio de Finanzas. Fue la cara visible del Gabinete Económico que durante todo el año pasado aseguró que en 2013 no se devaluaría. La medida reduce el peso de las ayudas que el instituto emisor ha dado a Pdvsa y otros organismos del Estado y que suman 180,9 millardos de bolívares.

Claves del control cambiario

—¿Por qué se elimina el Sitme?
—El Sitme nace como una alternativa al cierre del mercado de valores en 2010. Sin embargo, el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, advirtió que el sistema no podía continuar porque se alimentaba de endeudamiento para suplir de recursos al sector privado a través de la banca. “Era una alimentación indebida”, dijo.
—¿Habrá algún mecanismo alternativo?
—En el Sitme se transaban 12% de las divisas del sector privado, especialmente de medianas y pequeñas empresas. El mecanismo no será sustituido, se supo extraoficialmente. No obstante, el presidente del BCV, Nelson Merentes, declaró hace unos días que todas las opciones se pueden estudiar y que aún no se descarta ni se aprueba ninguna.
—¿Qué sucederá con las importaciones que se alimentaban del Sitme?
—El Gabinete Económico informó que a partir de ahora Cadivi será el organismo encargado de la aprobación de las divisas para el sector privado, previa autorización del nuevo Órgano Superior para la Optimización en la entrega de moneda extranjera.
—¿Qué facultades tiene el Órgano Superior para la Optimización de Divisas?
—Estará presidido por el Ministerio de Planificación y Finanzas, Pdvsa y el BCV, y velará por el cumplimento de las importaciones para las que se hayan aprobado los dólares, y revisará las peticiones de divisas que se realicen a través de Cadivi.
—¿Cadivi seguirá aprobando la misma cantidad de divisas?
—Este punto no ha sido aclarado, pero en una reciente entrevista el ministro Giordani señaló que la economía venezolana requiere entre 30 millardos y 40 millardos de dólares para cubrir importaciones. La cifra contrasta con los 55,3 millardos de dólares aprobados en 2012.
—¿Por qué el Gobierno dijo que no devaluaría en 2013 y luego sí lo hizo?
—El presidente del BCV, Nelson Merentes, dijo que este tipo de medidas no puede darse a conocer con antelación para evitar que algunos agentes económicos se aprovechen y hagan especulación cambiaria.
—¿Qué quiso decir el ministro Jorge Giordani cuando se refirió a las sobrefacturaciones de divisas?
—Hizo alusión a las importaciones ficticias aprobadas por Cadivi, que según un estudio de la firma Ecoanalitica promedia 28% del total. Este monto equivale a 15,6 millardos de dólares, lo que significa 55,5% de las reservas internacionales actuales. Cuando las cantidades se desagregan se obtiene que 40% del total de importaciones del sector público presenta sobrefacturación, mientras que 18% de las compras externas realizadas por el sector privado son ficticias.