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Gobierno se aventura en la construcción de casas de madera

Ricardo Molina, Ministro para la Vivienda | Foto: Alveiro Bolívas

Ricardo Molina, Ministro para la Vivienda | Foto: Alveiro Bolívas

Esperan incorporar 7.000 unidades a la meta de la Gran Misión Vivienda Venezuela el próximo año

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En Venezuela no existe la tradición de casas de madera, como en otros países de Europa y América. Sin embargo, para el año próximo el ministro de Vivienda y Hábitat, Ricardo Molina, espera incorporar 7.000 de estas unidades a la meta de la Gran Misión Vivienda Venezuela, anunció a finales del mes de noviembre.

El material que será utilizado para la construcción de estas viviendas tiene una durabilidad de 60 años y proviene del pino caribe, sembrado por la empresa estatal Maderas del Orinoco en el sur del estado Monagas, informó el ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, durante una visita al complejo industrial.

Allá se hicieron los primeros ensayos a través de un proyecto propuesto por la comunidad. La empresa prometió construir 300 casas en mayo de este año. Dos meses después, la prensa regional publicó la edificación de las primeras cuatro casas de madera construidas a través del convenio con la empresa en la población de Chaguaramal, del municipio Libertador del estado Monagas.

La principal ventaja de las viviendas, de acuerdo con el ministro Molina, es que se levantan en 12 días y no requieren insumos tradicionales, como las cabillas, cuyo suministro es irregular para el sector construcción.

Sin embargo, la tecnología no es nada novedosa, pues tiene en el país más de 30 años. Enzo Bentancourt, presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, explicó que en el país existe la percepción de que las casas de madera –o cualquier otro material no tradicional– son pocos resistentes y debido a ello la población se ha inclinado a viviendas con paredes de bloque y concreto. Por eso es que no son tan populares.

Aun así, algunas de las viviendas han aparecido tímidamente en el interior, mientras que en otros países como Canadá, Estados Unidos y Argentina su presencia es mucho más común, dijo el ingeniero.

“Son una buena solución”, expresó. Indicó que las casas de madera se adaptan a cualquier tipo de clima, incluso los más cálidos, pues el material es capaz de disminuir un par de grados la temperatura externa en el interior de la vivienda.

La estructura, además, se edifica a través de un kit que agiliza el proceso de construcción. No duda que las casas elaboradas por Maderas del Orinoco puedan levantarse en un lapso corto.

“Esta tecnología se ha ido desarrollando con el tiempo”, señaló. El principal problema es que la producción de madera en el país no es suficiente para masificar este sistema constructivo, ya que la mayoría se destina a la producción de papel.

El gerente técnico del aserradero, Jorge Galíndez, anunció que este año calculaban sembrar 20.000 hectáreas de pino y otras especies. Posteriormente, Menéndez indicó que en 2012 sembraron 21 millones de árboles y que para 2013 esta cifra debería multiplicarse, porque la demanda será mayor. También expresó la necesidad de la optimización de la maquinaria.

Maderas del Orinoco se dio a la tarea este año de ampliar su capacidad de planta. “Con el complejo industrial que actualmente se edifica y algunos convenios que se firmarán, se van a fabricar componentes de madera para la construcción de viviendas”, declaró Galíndez.

El ministro Molina ya lo ve como una realidad. La meta para el año 2015 es que se incorporen 27.000 de estas unidades a la lista de la Gran Misión Vivienda.

Preocupaciones

El urbanista Miguel Méndez Rodulfo opinó que la idea de popularizar este sistema constructivo en Venezuela no es mala, siempre y cuando se haga con la planificación y experticia necesarias. Al especialista le preocupa, por ejemplo, que la madera utilizada no reciba tratamiento contra el fuego.

La inquietud proviene de las declaraciones del propio Molina, reproducidas a través de una nota de prensa del despacho de la Vivienda, en las que señala que la madera, luego de tratada, “resiste agua, sol y viento, sin ningún problema”. No menciona el elemento fuego.

Además, destacó que al incorporar cualquier sistema constructivo es necesaria la asistencia técnica de especialistas foráneos con experiencia en el método. “No pareciera que se asesoraron sino que elaboraron su propio kit en el aserradero”, añadió.

Betancourt destacó que, a pesar de que las casas de madera pueden adaptarse a cualquier clima, no son aptas para todas las zonas del país. Como se trata de viviendas más livianas y menos resistentes, hay que tomar en cuenta el terreno donde se construyen porque en el caso de algún desastre natural serán más vulnerables.

Señaló que estas casas, las de PVC y otros sistemas constructivos como el plycem, también conocido como fibrocemento, no son aptas para zonas populares donde existen mayores índices de violencia, debido a que el grosor de las paredes es menor.

Hasta ahora, estas casas piloto se han construido en las comunidades aledañas a la empresa, como Chaguaramal y Uverito, pero Molina indicó que las viviendas también se incorporarían en el proyecto de reordenamiento urbano de Mamera-El Junquito, que incluye la construcción de 8.700 unidades.

Sin embargo, Rodulfo añadió que la meta planteada para los próximos 3 años resulta modesta: 27.000 viviendas de madera, lo cual representa menos de 10% de las casas construidas por la Misión Vivienda hasta la fecha, según cifras oficiales.

Posible solución

Los especialistas consultados no descartan que las casas de madera se perfilen como una alternativa positiva ante la crisis de vivienda. “Es una solución económica, sobre todo cuando existen problemas con la materia prima”, dijo Rodulfo.

Todo depende del procesamiento de la madera. Betancourt señaló que el pino no es un material tan idóneo para la construcción, como lo pueden ser otras especies, ya que es más fibroso y susceptible de partirse. No obstante, la tecnología que se ha venido desarrollando permite utilizarlo sin arriesgar la calidad ni la durabilidad de la casa.

Los listones de madera pasan por un proceso de curado, secado y moldeado para poder ser utilizados sin necesidad de maquinaria pesada. Betancourt agregó que son procesados con insecticidas para evitar la invasión de animales que puedan comprometer la estructura.

Otro factor beneficioso es el tiempo de construcción. Betancourt dijo que comúnmente estas viviendas vienen con un kit que permite ensamblarlas de manera sencilla y en un lapso bastante corto. Rodulfo señaló que son seguras y absorben bien las ondas sísmicas.

Adicionalmente, existe disponibilidad de materia prima que será provista por Maderas del Orinoco, antigua Proforca, empresa propiedad de la CVG. Betancourt insiste en que hacia allá apunta la solución del problema de vivienda: al aporte industrial.

Explicó que el proceso avanza con mayor lentitud cuando la construcción de viviendas se hace de manera aislada, a través de los consejos comunales o iniciativas locales. “Hay que industrializar el problema de la vivienda”, dijo. Las grandes industrias nacionales proporcionarían la materia prima y la experticia para la construcción masiva de viviendas, como se pretendió hacer con las polémicas petrocasas.

Sin embargo, un factor fundamental es la promoción del uso materiales alternativos, que permita cambiar la manera de concebir la vivienda en Venezuela. Betancourt insistió en la necesidad de realizar estudios exhaustivos de los materiales y de las regiones en las que sería más conveniente utilizarlos, analizando factores como clima, terreno y situación social.

El temor de una promesa repetida

Las petrocasas fueron muy criticadas porque el material utilizado es una mezcla polimérica a base de policloruro de vinilo, también conocido como PVC. Existe la posibilidad de que sometido a altas temperaturas el PVC emita toxinas que pueden ser nocivas para la salud de las personas.

Enzo Betancourt, presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, indicó que antes de incorporar cualquier material constructivo nuevo es necesario contar con los análisis pertinentes. En su momento, el ingeniero defendió las petrocasas por tratarse de una solución industrial, sin embargo, advierte que tal vez no sean aptas para todo tipo de clima.

En el caso de las casas de madera, el cuestionamiento no es sobre el material utilizado sino sobre la ejecución. El urbanista Miguel Méndez Rodulfo teme que, tal como ocurrió con las petrocasas, no se cumpla la meta establecida por el Gobierno. Además, como no se conoce el detalle sobre el sistema, le preocupa que no resulten de buena calidad.

El dato

El ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, informó que las casas tendrán entre 70 y 80 metros cuadrados, y estarán dotadas de sala, cocina, comedor, baños y servicios. De acuerdo con Enzo Betancourt, presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, las unidades de madera que se han construido en Monagas son unifamiliares y no tienen más de dos pisos.