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Exigen no renovar plan eléctrico con Cuba

Dos electrocutados por manipulación indebida de cables de electricidad

Informe sobre irregularidades eléctricas será llevado a plenaria del Parlamento la próxima semana | Archivo

Denuncian que el gobierno pagó 4,3 veces más a la compañía cubana que sirvió de intermediaria con las fábricas de las plantas 

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La Comisión Especial de la Asamblea Nacional, que investigó la crisis eléctrica, descubrió un sobreprecio en las plantas vendidas por Cuba a Venezuela en el convenio suscrito en 2000. El presidente de la instancia parlamentaria, Jorge Millán, afirmó que el gobierno pagó 4,3 veces más el valor referencial, por lo que le exigió no renovar el acuerdo con la Unión Eléctrica de Cuba por considerarlo dañino al patrimonio nacional. 

“Fue un convenio lesivo al país porque entre 2006 y 2015 se invirtieron 6,32 millardos de dólares sin que haya mejorado la capacidad generadora de electricidad. Al contrario, se perdió y hoy no se sabe el estado de las plantas que trajeron los cubanos. El sobreprecio es de 4,31 millardos de dólares si se calcula con el valor de los equipos y la generación eléctrica a nivel internacional”, explicó Millán en la reunión de la comisión.

Los diputados tienen previsto culminar el informe de la investigación sobre el problema eléctrico la próxima semana, de manera que sea presentado a la plenaria legislativa y se establezcan las sanciones penales, administrativas y políticas contra los responsables. Por ahora, no se descarta una medida legislativa contra el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, porque ayer no asistió a la tercera citación que establece el reglamento. 

En el documento se incluyen otras irregularidades: la compra de equipos usó como intermediario a la Unión Eléctrica de Cuba, en lugar de que Petróleos de Venezuela contratara de manera directa a los productores; de los 1.300 megavatios que aportarían las plantas cubanas solo hay 300 mw; la disponibilidad de los equipos cayó de 74% en 2010 a 23% en 2015, que el Parlamento atribuye a dificultades en el acceso a combustible, falta de mantenimiento, sobreuso o obsolescencia de los equipos.