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Deterioro de las empresas básicas pone en riesgo a los trabajadores

Las áreas en las que los trabajadores de Sidor laboran se inundan cuando llueve / Saúl Rondón

Las áreas en las que los trabajadores de Sidor laboran se inundan cuando llueve / Saúl Rondón

"Es un milagro que aquí no haya ocurrido una catástrofe", dijo Henry Arias, sindicalista de Alcasa

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Los techos de Sidor y Venalum no resisten las lluvias. Las áreas donde los trabajadores laboran se inundan y el agua se mezcla con el aceite. En Bauxilum el licor cáustico, necesario en el proceso de producción, forma lagunas entre los módulos, lo que pone en riesgo la salud de los empleados.

En Alcasa no hay mascarillas, no hay guantes ni nariceras. Incluso, los obreros han sido asaltados durante las jornadas de trabajo, denunció el sindicato. En otras plantas, como Carbonorca y Venalum, las casas de humo no funcionan. El alquitrán, un alto contaminante, pasa libremente al aire sin ningún control.

Gran parte de las fallas y deficiencias en seguridad industrial los trabajadores la atribuyen a la falta de inversión y mantenimiento. "Dios tiene su morada en las empresas básicas. Es un milagro que aquí no haya ocurrido una catástrofe", afirmó Henry Arias, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Alcasa.

La reciente explosión en el Centro de Refinación de Paraguaná ha vuelto a encender las alarmas sobre la seguridad industrial en las empresas básicas. Los delegados laborales desempolvaron el estudio Agenda Guayana, realizado en 2009 por el Instituto de Prevención, Salud y Seguridad Laborales, en el que se indica que, para ese año, las industrias del hierro, acero y aluminio requerían por lo menos 1,7 millardos bolívares para subsanar los problemas. Estos costos, calculan representantes sindicales, se han triplicado.

En los últimos 4 años 18 trabajadores han muerto como consecuencia de esas fallas, y muchas no han sido aclaradas ni corregidas. Otras atribuidas a sabotajes políticos tampoco han sido demostradas.

Tras la tragedia ocurrida en Falcón, el delegado de prevención de Ferrominera Orinoco, Hugo Perdomo, expresó la necesidad de que exista conciencia. "Más allá de un análisis de los números fríos, queremos que haya voluntad política para resolver las condiciones de inseguridad de las industrias de Guayana", dijo.

Perdomo, que participa en el Plan Guayana Socialista 2009-2019, agregó que ha estado trabajando, junto con delegados de otras empresas, en un diagnostico actualizado de la industria en la región.

Menos es más. Las fallas no sólo han mermado la capacidad operativa de las fábricas, sino que también han puesto en riesgo la vida de los trabajadores. De acuerdo con la Memoria y Cuenta 2011 del Ministerio de Industria, varios de los proyectos de mantenimiento de las empresas básicas no pudieron concretarse por el débil flujo de caja. En el caso de Carbonorca se incluyó el mantenimiento de 48 equipos, que "no pudo atenderse en su totalidad debido al déficit de caja por la disminución de los ingresos".

Las operaciones en Ferrominera Orinoco están severamente afectadas por la carencia de recursos para ejecutar las paradas programadas, advirtieron trabajadores. Por falta de mantenimiento continuo de las dos líneas de decapado de Sidor, éstas se encuentran en "una condición crítica desde el punto de vista de la seguridad", destaca el documento.

Impunidad laboral

El 22 de marzo de 2012 la Coordinadora Nacional de Salud de los Trabajadores Pedro Abarca entregó un informe en el Fiscalía General y en la Vicepresidencia Ejecutiva de la República sobre el problema nacional en materia de seguridad y salud.

En el documento destacaron los altos índices de accidentes. Señalaron que 2.000 trabajadores han muerto en accidentes laborales entre 2006 y 2011 en todo el país.

También se refirieron al "terrorismo" que han ejercido los patrones en empresas privadas y públicas contra los delegados de prevención. Rona Figueredo, ex director de Inpasel en Guyana y delegado de prevención de Orinoco Iron, fue despedido por denunciar condiciones inseguras. La institución determinó que hay una débil política fiscalizadora y sancionatoria del Inpsasel, el Instituto de Seguridad Social y el Ministerio del Trabajo, lo que se traduce en un "alto grado de impunidad". Sobre el tema, se solicitó un derecho de palabra que, hasta la fecha, no tiene respuesta.

Las cifras

595 ordenamientos emitió el Inpsasel en 2009 para la industria del hierro, acero y aluminio. Sólo se cumplió 28 % de los mandatos

151 accidentes han ocurrido en CVG Venalum según las estadísticas de la estatal, indicó el director laboral, Luis Vásquez

50% es el porcentaje de operatividad máximo alcanzado en la industria del acero y aluminio en lo que va de 2012