• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Carne regulada solo se puede comprar "en combo" en mercados municipales

El kilo de carne regulada pasó de 220 bs. a 250 bolívares

El kilo de carne regulada pasó de 220 bs. a 250 bolívares | Foto Jorgenis Hernández

Solo se puede comprar un combo de un kilo por persona, a un precio de más de 1.000 bolívares

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En los mercados municipales de Caracas, el abastecimiento de la carne de res no es fijo. La Alcaldía de Caracas despacha de forma intermitente los productos regulados.

El martes 11 de agosto llegó un cargamento a los mercados de Guaicaipuro y Quinta Crespo, después de dos meses sin recibir nada.

Los carniceros de ambos sitios tienen prohibido hablar con la prensa y opinar sobre la situación por miedo a ser sancionados por los funcionarios de la alcaldía.

Las veces que llega la carne de res regulada se vende con un sistema: un combo por persona. El combo, que cuesta 1.070 bolívares en Quinta Crespo y 1.100 bolívares en Guacaipuro, incluye cinco presentaciones de la carne: un kilo para moler, mechar, guisar, lagarto y bistec.

Aumento insuficiente

Uno de los carniceros de Quinta Crespo, quién pidió no ser identificado, señaló que el aumento que tuvo la carne nacional, de 220 a 250 bolívares, es insuficiente.

“Teníamos sin despacho un mes y tres semanas aproximadamente. El martes llegó y repartieron tres reses por carnicería, que son dos días de trabajo con la mercancía bien administrada. Antes han dado hasta una res. Las carnes importadas son una porquería si comparas el tamaño de una res nacional con esas que traen que parecen unos chivos”, dijo.

El trabajador indicó que no pueden comprar carne por su cuenta porque los fiscales los hacen venderla a precio regulado y dejaron de vender porque además representa una pérdida para ellos. Los carniceros optaron por diversificarse y también vender carne de cochino.

“Si compramos la carne al mayor, la podemos conseguir en 560 bolívares aproximadamente y la tenemos que vender en 1.080 para conseguir ganancia, pero te hacen vender a precio regulado y lo hacemos por miedo a sanciones”, expresó.

En el mercado Guaicaipuro la situación se asemeja. El martes y el sábado abastecieron después de dos meses. Antes de eso la escasez duró aproximadamente mes y medio.

Los carniceros duraron tres semanas asistiendo al mercado sin mercancía y después algunos optaron por no ir. Los negocios que venden solo carne de res mantienen sus santamarías abajo y las bandejas vacías.

“Aquí cuando llega la carne mandan a los fiscales de la alcaldía. Se hacen dos colas: una de carniceros porque ellos te dan un número y te despachan, la otra de personas porque los fiscales le dicen a cada quién en cuál carnicería comprar su combo, no es en dónde tú quieras”, detalló un trabajador que pidió no ser identificado.

“Los que venden pura carne de res dejaron de venir a trabajar ¿con qué?, ellos prefirieron no venir a perder el tiempo. Cuando llega, llega”, destacó.

Mala regulación

Los carniceros aseguran que el precio regulado representa una pérdida para ellos porque no pueden cubrir totalmente los costos operativos del negocio.

“Esto no es regulación porque todo cuesta el doble. Las bandejas y las bolsas han subido varias veces este año ¿Cómo trabajas así? Ganamos el costo de lo necesario. Ahora como dice el gobierno es “lo necesario”, nos conformamos”, indicó un trabajador del mercado de Quinta Crespo.

“Yo uso papel envoplast y empezando el año lo compré en 1.700, luego subió a 3.000 y ya va por 9.000”, afirmó otro carnicero.

Los comerciantes aseguran que la regulación está mal hecha no solo en el sentido de los precios sino también en la clasificación de los cortes de la carne, situación que afecta a los carniceros en todo el país.

“Hay tres cortes. Los que establecieron los precios no saben e hicieron una mala clasificación. Fue autoritario. Metieron todo en un mismo saco y lo regularon. ¿Cómo van a igualar el precio del lomito o el solomo que se consideran cortes de lujo? A los precios que ellos regulan no podemos vender. Deben liberar los precios y llamar a diálogo con el gremio carnicero y llegar a un acuerdo con los mataderos”, señalaron.

Los trabajadores se sienten indefensos ante la regulación y los propios funcionarios de la alcaldía. En Guaicaipuro denunciaron que algunos efectivos de la Guardia del Pueblo los extorsionan al pedirles “algo para el capitán” y ellos lo hacen por miedo.

“No tenemos ninguna defensa como carniceros ante esta mafia ¿qué podemos hacer? Los funcionarios de la alcaldía se la pasan fiscalizando, hostigando y amedrentando. Además son corruptos, si llegan y piden un pedazo de lomo hay que dárselos sin poder decir nada”, expresó uno de los carniceros de Quinta Crespo.

Se consigue pero es un lujo

En el mercado de Chacao sí se encuentra carne de res, no la regulada y pueden adquirirse todos los cortes pero cuesta seis veces más.

Un kilo de largarto puede conseguirse en 750 bolívares, el solomo en 1.280, el lomito en 1.650, la carne para mechar en 1.050 y la molida en 980.

“Uno tiene que hacer el sacrificio de gastar mucho más si quiere comer carne. Este es el único sitio donde hay con seguridad”, afirmó una de las clientes.