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Derwick ha edificado 11 plantas termoeléctricas que generan 1.386 MW

Planificación estatal consiste en instalar maquinas a ciclo simple e incorporar el combinado a las plantas ya ejecutadas

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A principios de la crisis eléctrica, el Gobierno contrató a la empresa Derwick para levantar 11 plantas termoeléctricas que generan un total de 1.386 megavatios, informaron los directores de proyectos de la compañía, Iker Candina y Edgar Romero.

Las Morochas, Picure, La Raisa I y II, Guarenas I y II, Adecuación Dual de las Unidades de la Planta Juan Bautista Arismendi,  La planta A de Sidor, El Furrial, Barinas y Morichal son las 11 plantas asignadas a Derwick. Las últimas 3 aún no se han entregado, pero tienen una ejecución por encima de 97%. Cabe agregar que  El Furrial ya genera 116 MW ISO (2 de las 4 unidades).

En los últimos meses, el ingeniero José Aguilar ha denunciado el sobreprecio de estas plantas. Sin embargo, los 11 proyectos a ciclo simple y demás equipos fueron contratados por un precio menor a 1,9 millardos de dólares, ajustado a los precios de los mercados internacionales, según los cuales cada megavatio cuesta alrededor de 1 millón de dólares. Dependiendo de donde es instalado.

Los costos de los proyectos IPC –ingeniería, procura y construcción- son aproximadamente 50% en dólares y 50% en bolívares, cuestión que los hace vulnerables a la inflación y otros factores que afectan la moneda nacional.

Las denuncias de sobreprecio, afirmó Romero, forman parte de una campaña de difamación. “Nos remitimos a las pruebas: todos los contratos aparecen en el Registro Nacional de Contratistas”. Además, las plantas asignadas en conjunto generan 1.386 MW, lejos de los 3.080 que se les adjudican en la tabla de Aguilar, que rechazamos.

Romero aclaró que las plantas Termoisla II, San Timoteo, EDC Sur, La Raisa III, Juan Bautista Arismendi y gran parte del proyecto Pdvsa Auto Suficiencia pertenecen a otras contratistas y fueron erróneamente nombradas en la tabla de Aguilar a Derwick.

En la planta Juan Bautista Arismendi, Derwick únicamente modificó las turbinas para que funcionaran con gas y diesel, pero el proyecto lo ejecuta la empresa GTME. La planta Sidor de la CVG generaría 880 MW, pero a Derwick sólo le tocaba instalar 181 MW, correspondientes a la planta A.

En lo que va de 2013 no ha habido nuevos contratos, por lo que han trabajado en el mantenimiento periódico de las maquinas, su reparación y ejecución de los proyectos restantes.

Candina recordó que al principio de la crisis energética, el Estado intentó trabajar directamente con empresas norteamericanas e inglesas en la adquisición de las unidades, pero las condiciones impuestas por éstas no cumplían con las necesidades del Ejecutivo y buscaron en otros mercados.

“Los tiempos de entrega de las maquinarias superan los dos años, y había una emergencia cuyas condiciones siguen vigentes, por lo que se necesitaban lo antes posibles”, aseguró Candina.

Fase II. Algunas de las denuncias de sobreprecio versan sobre los ciclos simples y combinados. "Sin embargo, aclaramos que todas las unidades que ha instalado Derwick son de ciclo simple".

“Con el vapor que emite la planta en ciclo simple se le añade una turbina adicional para lograr mayor generación, alrededor de 30%. Por ejemplo, subir de 150 a 190 MW, pero eso es una inversión adicional”, explicó.

La planificación del Estado es instalar las maquinas en ciclo simple e incorporar el combinado a las plantas ya ejecutadas. De hecho, en  algunos casos uno de los requerimientos de ingeniería era dejar suficiente espacio para el futuro cierre de los ciclos.

El único inconveniente con los equipos necesarios para construir un ciclo combinado, agregó, es que su fabricación demora hasta año y medio y son considerablemente costosos.

Mirada al futuro

Iker Candina, director de proyectos de Derwick, informó que han trabajado en la creación de un taller de turbinas industriales y aeroderivadas en Guacara, Carabobo, un negocio inédito en Venezuela.

“Hasta ahora, cuando se quiere reparar cualquier turbina debe enviarse al exterior y luego volverla a traer. Las exportaciones de estos equipos son realmente complicadas y la idea es aprovechar las herramientas e inventario de máquinas adquiridas para hacer las reparaciones en Venezuela”, dijo. “La idea es ofrecer una solución técnica donde no se tenga ningún megavatio fuera de línea por más de un par de días”.

Así, cuando una turbina cumpla con su ciclo de horas de uso, la compañía llegaría, saca la máquina que debe entrar en mantenimiento, la sustituye por una provisional mientras la turbina del cliente es reparada. “De ese modo no hay ninguna parada por mantenimiento”.