• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Daniel Espig innova con materiales nacionales

El diseñador empezó a confeccionar bolsos y carteras con la máquina de coser que le regaló su abuela

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Daniel Espig Briceño siempre tuvo la inquietud de diseñar y montar su propio negocio. De padre comerciante y madre gerente, desde sus comienzos contó con el apoyo familiar. Fueron precisamente ellos quienes lo impulsaron a crear su propia marca.

"Mi abuela me dio una máquina de coser y así fue como comencé. Veía tutoriales por Internet y poco a poco fui confeccionando los bolsos y los promocionaba por Facebook y Twitter. Los empecé a mostrar a mis amigas en la universidad y todas me compraban y corrían la voz", recuerda el joven valenciano de 22 años de edad.

En 2010 participó en el Fashion Week Valencia. Allí lanzó su primera línea de bolsos y carteras con éxito. "Entre mi papá y yo armamos un stand, fuera del desfile, que parecía prácticamente una tienda. Al ver la recepción de la gente me di cuenta de que era el momento de evolucionar".

Luego del lanzamiento ahorró dinero, mandó sus muestras a la capital e invirtió en una fábrica para trabajar las pieles y obtener un trabajo de alta calidad. Fue así como decidió mudarse a Caracas, donde se encuentra el taller que subcontrata, con la idea de expandirse por todo el país.

Cursa el noveno semestre de Publicidad en la Universidad Alejandro Humboldt de Caracas, carrera que resolvió estudiar para complementar e impulsar su negocio. "Mientras más te instruyas profesionalmente, más próspero va a ser tu emprendimiento", aconseja.

Mercado de oportunidad. Espig decidió emprender en el país, antes que en el extranjero, porque percibió un mercado que estaba desatendido. Además, considera que a pesar de las limitaciones del control cambiario y las dificultades para importar y exportar "siempre hay dinero circulando".

El joven emprendedor cuenta: "Aquí encontré una oportunidad enorme. El mercado nacional no está abarrotado o saturado de diseñadores y emprendimientos de este tipo. No es un mercado de alta competencia como lo puede ser Colombia o Nueva York. En momentos de necesidad y crisis siempre puede surgir un negocio. La idea es ofrecer algo que puedes encontrar en otro país, pero lo tienes acá y con elaboración venezolana".

Cree que el fracaso de muchos emprendimientos se debe a la falta de conocimiento del negocio en el que se pretende invertir, falta de estudio y de conocimiento general. No es necesario contar con un título universitario, pero sí nociones básicas de publicidad, comercio y gerencia.

"Debes ser un líder en tu empresa", afirma.

Espig trabaja con 60% de material nacional y emplea mano de obra venezolana. Lo considera una gran ventaja porque representa reducción de costos sin sacrificar la calidad del producto. "Mucha gente no lo cree, pero acá hay materiales y una manufactura excelente. Uno de mis proveedores de materia prima exporta a Colombia, porque tienen un nivel de calidad impresionante". Para sus carteras y sobres utiliza principalmente las pieles, combinadas con textiles de alta calidad.

Expansión internacional. Ha vendido sus trabajos en Panamá y Colombia. Actualmente sus productos se encuentran en la tienda de Deaquí y Deallá, en San José de Costa Rica. Próximamente sus diseños se podrán adquirir en Miami, donde un grupo de diseñadoras venezolanas trabaja en la apertura de una tienda en Dolphin Mall, pautada para inicios de abril.

Pioneer Girl, Wild Handbags and Clutches, Lulu de la 0, Reloaded y I Love your Love son los nombres de las colecciones del joven emprendedor.