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Consecomercio advierte que no podrán adaptar márgenes de ganancia

Logo del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) | Archivo

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El organismo sostiene que los inventarios están en una situación precaria y que muchos comerciantes no pueden atender la demanda de sus consumidores y clientes

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El gremio, a través de un comunicado tipo cuestionario, señala que la inflación es una consecuencia de la equivocada política económica. Sostiene que los inventarios están en una situación precaria y que muchos comerciantes no pueden atender la demanda de sus consumidores y clientes.

Indican que la Ley Orgánica de Precios Justos impone nuevas limitaciones a la economía y hasta que no se conozcan los criterios para calcular los costos los comerciantes no podrán adaptar sus márgenes de ganancia como señala este instrumento legal.

Lea el comunicado a continuación

1. ¿Cómo afecta la Ley Orgánica de Precios Justos al sector del comercio y los servicios?

Lo hace de la misma manera que al resto de los sectores de la economía venezolana, pero teniendo en cuenta que la ley surge en momentos en que el crecimiento porcentual de la inflación luce incontenible, y el gobierno considera que la manera de enfrentarlo es restringiendo la libertad económica, y atribuyéndole al sector terciario responsabilidades superiores por su directa relación con los consumidores. La inflación es un marcador propio de una economía enferma, mal conducida y peor administrada, y cuyas más dramáticas repercusiones siempre las registrarán los ciudadanos con menor capacidad adquisitiva. Los asalariados, los pensionados y los desempleados constituyen los tres grupos más afectados por una economía inflacionaria. El sector del comercio y los servicios es parte de un todo económico cuya conducción depende del gobierno; no de los ciudadanos que emprenden e invierten en el país confiando en las garantías consagradas en la Constitución. La inflación es una consecuencia de la equivocada política económica que ha impuesto el gobierno, bajo el argumento de que conduce una revolución socialista en la que no tienen cabida la libertad económica, la empresa privada y el derecho de propiedad.

2. ¿Cómo se encuentran los inventarios en febrero?

En peores condiciones que el resto de los sectores, principalmente por dos causas: por no haber recibido oportunamente las divisas necesarias para importar las cantidades de bienes que no puede producir la industria nacional. Y, desde luego, por los efectos de los procedimientos autorizados por el gobierno en el ámbito sectorial durante los últimos meses de 2013, en cuanto a la reducción forzosa de precios que provocaron una demanda irracional convertida en lo que las autoridades denominaron "consumismo". Por cierto, ante esta situación de demanda desordenada e impulsada por la seguridad de bajos precios, se provocó una reacción gubernamental basada en la garantía de que 2014 se iniciaría con una reposición de inventarios en las condiciones y volúmenes que demandaría el mercado para los primeros meses del año. A la fecha eso no ha sucedido y hoy son incuantificables las empresas que no han podido organizarse para atender a sus consumidores, por carecer de los bienes que se necesitan.

3. ¿Cuál es su punto de vista sobre el margen de ganancia del 30% para todos los productos?

Consecomercio considera que hasta tanto se produzca una descripción de detalles relacionados con la manera como cree el gobierno que se debe construir ese margen de ganancia de 30%, el comercio y los servicios no podrán cumplir fielmente con lo que establece la disposición. Hasta que eso suceda, el gobierno, el sector terciario y los consumidores, principalmente, estarán inmersos en una definición subjetiva, pues si bien es cierto que en el mercado se comercializan bienes cuya ganancia depende de niveles porcentuales por debajo de un 10%, en otros no es posible que eso suceda ni aun con un 30%.

4. ¿El Sicad le sirve al sector del comercio y los servicios? ¿Han tenido acceso a las divisas?

Teóricamente el Sicad les sirve a todos los sectores de la economía, como a una parte importante de la ciudadanía ajena a la actividad productiva del país. Pero, en la práctica, configura una modalidad funcional que se define de acuerdo con los criterios propios de un país en el que hay escasez de divisas, y no con base en los requerimientos de una economía que debe crecer en atención al crecimiento vegetativo de su población. Venezuela depende de una economía de puertos, porque así lo decidió el Estado, que ha considerado necesario liderar una distribución de la riqueza petrolera, convirtiéndose en dependiente extremo de un rentismo cuyo crecimiento está atado al comportamiento de la producción petrolera y de los precios en el mercado internacional.

En cuanto al acceso sectorial al Sicad, no existe una cuantificación objetiva de lo que ha sucedido hasta la fecha. Hay sectores a los que se les ha llamado a participar, y luego parte importante de las empresas que han sido beneficiadas no son las conocidas tradicionalmente como importadoras. La eficiencia del Sicad en su relación con el sector, definitivamente, siempre va a estar asociada al comportamiento creciente de los inventarios. El Sicad debe ser un mecanismo complementario a otro de mayores alcances, de carácter diario y que les otorgue a los comerciantes la posibilidad de colocar los productos en los anaqueles de manera flexible y rápida.

5. ¿Están el comercio y los servicios preparados para las fiscalizaciones? ¿Ya tienen estructurados sus costos?

El comercio y los servicios en Venezuela, mayoritariamente, están integrados por pequeñas y medianas empresas. Y si bien las autoridades han expuesto que su principal desempeño fiscalizador estará dirigido a las grandes empresas comerciales, también han sido acusadas de encabezar acciones delictivas en la estructura comercial del país por su necesario y justificado papel distribuidor. A Consecomercio no le cabe ninguna duda de que una parte importante de la red comercial venezolana no está preparada para ese tipo de procedimiento, especialmente los pequeños negocios que, en muchos casos, son unidades comerciales familiares. Por supuesto, les corresponderá a las autoridades decidir si su accionar fiscalizador también incluye la posibilidad de provocar la desaparición de esa modesta red comercial venezolana. Porque, en el caso de las empresas con mayor músculo financiero, sin duda alguna podrán atender fiscalizaciones y cumplir con la estructuración de sus costos. No así las pequeñas y posiblemente parte importante de las medianas. El sector se encuentra a la espera de mayores luces acerca del reglamento para la estructuración de los costos, puesto que viene defendiendo la necesidad de incluir todos los impuestos, tributos, gastos fijos y variables dentro de esa estructura para darles así las mayores posibilidades de crecimiento a las empresas y sus trabajadores.

5. ¿Cuáles son las propuestas del sector para el momento/país?

Al sector, reflejado principalmente en la funcionalidad de Consecomercio y de sus cámaras afiliadas, se le ha cuestionado severa e injustamente por haber perseverado en su planteamiento institucional de que el país clama por diálogos, entendimientos, consensos y acuerdos constructivos entre los diferentes agentes económicos activos. Incluso, eso ha provocado la decisión gremial de concurrir a las citas que han formulado los despachos públicos. Asimismo, desde los propios gremios se han planteado encuentros, reuniones con funcionarios. Y esa, desde luego, sigue siendo la primera propuesta gremial a las autoridades y al país, a sabiendas, incluso, de que a Consecomercio se le insiste en ubicar en el epicentro de cuestionamientos y hasta de ataques políticos. De tales encuentros es de donde deben surgir los planteamientos que se transformen en decisiones, políticas sectoriales y en acuerdos que se traduzcan en hechos concretos, en respuestas reales ante lo que demandan y necesitan los consumidores venezolanos. A ellos, a los consumidores, las autoridades y la empresa privada les deben acciones que se traduzcan en soluciones a sus problemas de vida, en bienestar permanente. Y Consecomercio y sus cámaras afiliadas están decididas a trabajar en eso, es decir, en la promoción y construcción de soluciones a los problemas ciudadanos, al menos los que le corresponde atender al sector terciario. Entre las propuestas concretas se encuentran:

- La flexibilización de la Ley de Ilicitos Cambiarios.

- La revisión de la Lottt en términos de los días continuos de descanso y la inamovilidad laboral.

- La revisión y actualización de los precios de los productos congelados.

- La promoción y el incentivo a la producción nacional por encima de las importaciones, el retorno a lo "Hecho en casa" como política necesaria para el control de la inflación.

6. ¿Cuáles son las expectativas del sector para el primer trimestre de 2014?

Las principales inquietudes que se reflejan en el sector giran alrededor del acceso a las divisas que requieren las empresas importadoras para garantizar el abastecimiento de los bienes que no se pueden producir en el país. Consecomercio considera que el Sicad es una alternativa insuficiente para atender tales requerimientos. Y es por eso que la reforma de la Ley contra Ilícitos Cambiarios tiene que acelerarse, para que la propuesta del retorno de la permuta se convierta en una realidad y se sepa si en efecto será una alternativa dinamizadora de la oferta de divisas en el país.

A partir de esa alternativa, como de la voluntad manifiesta de las autoridades para que de la rígida alcabalización del acceso a las divisas se pase a una fluida y transparente modalidad dinamizadora de este procedimiento, es como los consumidores van a poder ser atendidos en la satisfacción de sus necesidades.

Desde luego, hay que hacer lo que corresponda para evitar que el desempleo sectorial siga incrementándose. Pero, además, para hacer posible que las empresas aún operativas puedan multiplicar las fuentes de trabajo y no verse sometidas a fiscalizaciones forzosas que en muchos casos terminan por convertirse en obstáculos para su funcionamiento normal, organizado.