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Citgo sólo garantiza 22% de los despachos de Pdvsa a EE UU

 La filial petrolera en el mercado estadounidense recibe 50% de crudo venezolano para la refinación

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En menos de 10 años Estados Unidos será el primer productor de petróleo y desplazará a Arabia Saudita y Rusia, por lo que reducirá la compra de crudo a otros países, señala la Agencia Internacional de Energía en su más reciente informe.

“Si bien la dependencia del petróleo importado y gas se eleva en muchos países, Estados Unidos está nadando contra la corriente”, reseña la AIE en su resumen de perspectivas 2012.

El señalamiento empieza a generar preocupación en países productores, sobre todo aquellos que prácticamente sustentan su supervivencia en la industria de hidrocarburos y donde sus empresas estatales han tenido a Estados Unidos como su principal mercado. Por ejemplo, Petróleos de Venezuela está despachando, en promedio, 1 millón de barriles diarios a ese país y figura como el cuarto proveedor internacional de esa nación.

“Las importaciones de Estados Unidos se reducirán y ello significa que tenderá a preferir fuentes de suministro más cercanas como Canadá y México, cuyas economías son complementarias con la estadounidense y existe una transferencia de petróleo interfronteras”, explicó Gustavo Coronel, ex director de Pdvsa. “La relación con Venezuela seguirá en posición subordinada y muy frágil por razones conocidas, a menos que ocurra un cambio de gobierno”, acotó.

Frente a esta coyuntura, las miradas se dirigen hacia el papel que desempeñará Citgo, la filial de Pdvsa en Estados Unidos. Las cifras del Departamento de Energía indican que del promedio de crudo que Venezuela envía a ese país, cerca de 22% es procesado en las refinerías que pertenecen a Citgo.

Las estadísticas de este organismo, para mediados de 2012, señalaban que no todo el crudo importado que Citgo compra proviene de Venezuela, sólo 50%. La otra mitad se le compra a diversas naciones, entre las que se cuentan Argelia, Colombia, Egipto, Gabón, Libia y México.

Los datos de esta dependencia del Gobierno estadounidense también indican que un promedio de 6% de los despachos que envía Venezuela se dirige a la refinería de Chalmette, una asociación en partes iguales entre Pdvsa y la transnacional Exxon Mobil, con la que se sostiene una disputa por la expropiación de activos que esta petrolera tuvo en Venezuela hasta 2007.
De esta manera, Pdvsa tiene garantizada la colocación de 280.000 barriles, de acuerdo con los despachos acordados este año, pero podrían elevarse si se toma en cuenta que la capacidad de refinación de Pdvsa en Estados Unidos está por encima de 1 millón de barriles por día.
 
El golfo y el shale oil. A finales de 1970, Estados Unidos se anotó su pico de producción por encima de 10 millones de barriles diarios y a partir de entonces ha marcado una tendencia al declive, al punto que para 2005 se había reducido a más de la mitad, cuando se ubicó en 4,5 millones de barriles al día, Hoy debe importar cerca de 60% del petróleo que consume y que a mediados de este año rozó los 19 millones de barriles diarios.

Sin embargo, la explotación que se agiliza desde 2009 da muestras de un rápido crecimiento, principalmente en los llamados yacimientos de shale oil o petróleo en lutitas que se encuentra en varias regiones del territorio estadounidense, y de allí que exista la expectativa de que reduzca sus compras al exterior.
El pronóstico más conservador de la Agencia Internacional de Energía da cuenta de que la dependencia pudiera bajar a 20% del volumen de consumo, mientras que la más optimista habla de un verdadero “renacimiento energético de Estados Unidos”, al extremo de vaticinar que sea un exportador neto de petróleo como ya empieza a percibirse en el caso del gas natural.

Otra mirada
No sólo es el shale oil

Hay opiniones divergentes en torno a la probabilidad de que Estados Unidos pueda abastecerse a sí mismo. “No veo que en Estados Unidos pueda lograrse un autoabastecimiento de petróleo como sí está por darse en el caso del gas, porque eso implicaría un crecimiento en la producción en más de 10 millones de barriles diarios que no es viable que pueda conseguirse”, comentó Ramón Espinasa, docente y experto venezolano en el área de hidrocarburos de la Universidad de Georgetown, en Washington. “La producción en Estados Unidos ha crecido más de 1 millón de barriles en el último año, pero no es sólo por el shale oil sino también por las explotaciones que se agilizan en el golfo de México”, señaló.

Espinasa no es del criterio que por eficiencia energética se logre una significativa reducción en el consumo de petróleo, principalmente en el sector transporte donde se dirigen básicamente los despachos de hidrocarburos líquidos, pero sí considera que los programas energéticos disminuyan aún más el ritmo de crecimiento en la demanda petrolera.