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Caída de producción impidió adquirir un cero kilómetro

Por falta de material de ensamblaje hasta noviembre de 2014 las empresas armaron 15.012 carros, 31.872 menos que en 2003, año del paro  .

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Entre enero y noviembre de 2014 el descenso en la producción de automóviles se situó en 78,54%, según la Cámara Automotriz de Venezuela. La drástica caída mantuvo las salas de exhibición de los concesionarios vacíos durante el año, y a los interesados en comprar un cero kilómetro a la caza de que en algún establecimiento llegara un lote de carros.

Carolina Adrián trató, sin éxito, de cambiar de carro. Dijo que desde más o menos finales de marzo comenzó a visitar concesionarios. “En ese momento fui directo a un local de la marca que quería comprar. El modelo que me interesaba no había en existencia (ni de ningún otro), por lo que me anoté en una lista de espera”.

Agregó que después de casi tres meses los representantes del local aún no le daban respuesta, por lo que decidió apuntarse en la lista de espera de otra marca. “Ya terminó el año y no pude comprar un carro nuevo. En los dos concesionarios donde hice la diligencia me explicaron que prácticamente no recibieron unidades y que las pocas que lograron las asignaron a personas que tenían esperando más tiempo que yo”, contó.

Entre enero y noviembre de este año se ensamblaron 15.012 carros, mientras que en el mismo periodo del año pasado se armaron 69.966 unidades. El nivel de producción que alcanzó la industria en 2014 es significativamente inferior incluso al que obtuvo en 2003, cunado empezó un paro de actividades. Ese año se ensamblaron 46.884 automóviles, 31.872 más que los producidos este año.

Representantes de las ensambladoras y de las demás empresas del sector automotor afirmaron varias veces que las prolongadas demoras del Centro Nacional de Comercio Exterior en la asignación de divisas a la industria originó que los inventarios de las automotrices se agotaran.

Ante esta situación a las empresas no les quedó otra opción que paralizar el ensamblaje, lo acentuó severamente la oferta de vehículos. Hay compañías que no reciben divisas del Cencoex desde finales de 2013. 

Este descenso llevó a los concesionarios a hacer ajustes en sus operaciones: a falta de carros que exhibir, alquilan sus salas para vender carros usados, no reemplazan las vacantes, reducen o eliminan bonos y becas estudiantiles a los empleados, y organizan celebraciones más sencillas.