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"En Brasil el sector agrícola mejoró cuando eliminaron los controles de precios"

El investigador brasileño Samuel Ribeiro Giordano

El investigador brasileño Samuel Ribeiro Giordano

Samuel Ribeiro Giordano, investigador del Centro de Conocimientos en Agronegocios de la Universidad de Sao Paulo exhorta a los productores venezolanos a no temerle al Mercosur y aprovechar la oportunidad para hacer nuevos negocios

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La producción agrícola y de alimentos de Brasil no sólo abastece el mercado interno de ese país, sino que también genera un exceso que les permite exportar y generar ingresos en divisas. Pero la transformación del sector no se dio de la noche a la mañana.

Samuel Ribeiro Giordano, investigador y profesor del Centro de Conocimientos en Agronegocios Pensa, de la Universidad de Sao Paulo, recuerda que fue necesario invertir en tecnología, capacitación del recurso humano, políticas públicas acertadas, trabajo conjunto con el sector privado y garantizar el acceso al financiamiento.

Destaca que cuando se decidió liberar la economía y eliminar el control de precios y los subsidios, la agricultura comenzó a crecer y mejoró.

El profesor, que participará el 19 de septiembre en el foro Claves para el Desarrollo, el Caso Brasil, organizado por la Asociación Venezolana de Ejecutivos, exhorta a los agricultores venezolanos a no temerle al Mercosur y buscar oportunidades para expandirse.

--¿Cuál fue la clave para que Brasil pasara de ser un país importador a uno exportador de alimentos?

--Se logró gracias a varios puntos muy importantes y que fueron vitales. El primero, las ventajas comparativas que tiene el país en cuanto a los recursos como agua, clima y disponibilidad de tierras. El segundo, las inversiones públicas en tecnología e investigación.

También las que se han hecho en los últimos 30 años en ganadería bovina, avícola y de cerdo, como parte de una política de Estado, junto con la iniciativa privada.

Esto ha permitido aprovechar los suelos más ácidos y transformarlos en la mejor zona que tenemos hoy. Y el tercero corresponde a un ambiente institucional de desregulación de la agricultura que llevó a este sector a ser liberalizado económicamente, lo que permitió que se tornara competitivo.

--­¿Qué políticas agrícolas se aplicaron?

--Inversiones gubernamentales en áreas de las sabanas del Brasil central. Específicamente el Programa de Desarrollo de las Sabanas, de los años ochenta, que hizo viable la creación de tecnología adecuada al ecosistema agrícola.

También hubo una política de financiamiento de la producción, comercialización e inversiones en el campo. Se dio acceso al crédito rural a los micros, pequeños, medianos y grandes productores. Se otorgaron más recursos a quienes tenían menos, sin desamparar a los medianos y grandes con capital de inversiones.

Se contó con fondos para la modernización del parque de máquinas agrícolas. Se incentivó la industria nacional y se logró la mecanización del campo. Otro elemento fundamental fueron las inversiones en la capacitación del recurso humano, en el área de investigadores y científicos. En ciencias agrarias y veterinarias muchas personas fueron enviadas a hacer posgrados en universidades de renombre internacional. Otro elemento fue la desregulación y eliminación del control de precios de los productos básicos y acabados.

--En Venezuela hay una política que controla los precios de rubros agrícolas y de alimentos terminados. ¿Qué opina del control de precios?

--Cuanto más se controlaban los precios de los productos agrícolas en Brasil más problemas teníamos y más artificial se tornaba la competitividad del sector. Los subsidios siempre fueron mortales en mi país. Sólo eran justificables para los más pequeños.

Cuando se acabaron tuvieron que cambiar y transformarse en competitivos. Usaron sus propios recursos para ser más productivos.

Los subsidios se focalizan ­actualmente­ en micros y pequeños productores, así como para agricultores familiares que no tienen posibilidades de mantenerse por sí mismos. Al comienzo del gobierno de Fernando Collor de Mello se dio la liberalización de los precios y creó condiciones para que el mercado de los commodities o rubros agrícolas se transformará en competitivo, lo que permitió elevar las inversiones en tecnología en rubros como soya, maíz, ganadería, avicultura y porcicultura. Así, la agricultura brasileña se convirtió en exportadora. En otras palabras, la agricultura encontró pocas trabas, y a cambio hubo mucho diálogo entre las partes que hizo posible desarrollar el sector agrícola. El papel del Ejecutivo de Brasil siempre ha sido el de coordinar al sector, los productores privados y las cooperativas son los actores principales de este proceso. El Gobierno está para gobernar y coordinar, no para producir.

--En Venezuela los agricultores se quejan de que los precios son insuficientes, hay baja rentabilidad y se fijan a destiempo.

--En Brasil la situación del sector agrícola mejoró notablemente cuando se eliminaron los controles de precios.

El control de precios es muy malo para la salud de los agricultores y para los consumidores. Cuando se elimina hay un poco de impacto, pero en poco tiempo se logra equilibrar el mercado. Con la liberación de la oferta y la demanda se crea un ambiente más saludable para la sociedad y para todos porque se incentiva la producción y hay más disponibilidad de alimentos.

--¿Qué recomendaciones da a los agricultores frente a la entrada de Venezuela al Mercosur?

--Que cultiven y procesen los productos que los miembros de Mercosur no producen. Por ejemplo, Perú, que no es miembro del Mercosur, tiene una producción muy competitiva con pequeños agricultores de rubros como espárragos, pimientos verdes y rojos en conserva, también berenjenas y muchos más que se pueden comprar en supermercados brasileños a precios muy competitivos, y de muy buena calidad. Entonces mi recomendación es que estudien muy bien los productos que los demás socios del Mercosur no producen con eficiencia y aprovechen esa oportunidad. Se debe producir con competitividad y aprovechar el libre comercio para crear un ambiente económico saludable. No deben asustarse por el tamaño del mercado, sino lograr ser competitivos.

Considero que Venezuela puede transformarse de importador a productor para abastecer su propio mercado y luego de hacer una evaluación de la situación agrícola, cambiar su realidad como lo hizo Brasil, y ser exportadores.

--¿Cómo se puede lograr esa competitividad?

--Se debe invertir rápidamente en tecnología para mejorar la producción agrícola y pecuaria. Igualmente en infraestructura y garantizar el acceso a financiamiento para la producción y aplicar un plan de capacitación a los productores. Crear sistemas que les permitan cosechar sus rubros y presentarlos con tal calidad que puedan ser exportables.

Que se les oriente y se dé apoyo en todo el trayecto de la cadena de producción.

--¿Qué impacto tiene que un país sea tan dependiente de las importaciones de alimentos?

--Es un problema de inseguridad alimentaria que hace frágil la economía y la estrategia de un país.

--¿En Brasil aún hay un problema de tenencia de tierras? ¿Cómo lo resuelven?


--Se disminuyó mucho con un gran programa de distribución de tierras, sin amenazar las propiedades productivas. En Brasil hay 5 millones de fincas y la mitad sólo produce 7% del total de la producción agrícola y ganadera, y ganan menos de 200 dólares al mes, apenas producen para su propia supervivencia. Pero también hay 1,6 millones de fincas que producen 66% del producto total agrícola y ganadero, y son medianos y grandes productores.

Hay distintos tipos de productores: los grandes que producen arroz, soya y maíz; los familiares y micros que producen pollo, cerdo, uvas, frutas que tienen su lugar, un sustento garantizado y están integrados en el mercado. Entonces lo importante es revisar bien la situación de tenencia de la tierra, para que no haya un radicalismo o dominio de algunos terratenientes.