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Asdrúbal Oliveros: Devaluación cubrirá una tercera parte del déficit fiscal

El economista Asdrúbal Oliveros, especializado en estadística y presidente de Ecoanalítica | Foto: Juan Camacho

El economista Asdrúbal Oliveros, especializado en estadística y presidente de Ecoanalítica | Foto: Juan Camacho

El director de Econoanalítica advierte el riesgo de que los costos de producción de bienes controlados aumenten más rápida que la capacidad de la Superintendencia Nacional de Costos y Pre cios de autorizar nuevos ajustes

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El cambio de 4,30 a 6,30 bolívares por dólar y la eliminación del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera, anunciados la semana pasada por el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani y el presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, ponen en riesgo la meta del Gobierno de reducir la escasez, afirmó el economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica.

En los sectores considerados como prioritarios: alimentos, medicinas y productos de cuidado personal, cuyos precios están regulados por la Superintendencia Nacional de Costos y Precios, Oliveros advierte que el riesgo de que se acentúe la falta en los anaqueles es alta. Precisa que es probable que los costos de producción se eleven antes de que la Sundecop permita subir los precios de los artículos, congelados desde finales de 2011.

—¿Qué impacto tendrá la devaluación en los precios finales?

El impacto será alto porque toda la estructura de subsidios está montada a 4,3 bolívares y ahora sufrió un ajuste de más de 46%. Sin embargo, este efecto no será inmediato, sobre todo en los sectores prioritarios como alimentos, medicinas y cuidado personal porque tienen precios congelados por la Superintendencia Nacional de Costos y Precios, y es este organismo quien debe autorizar los incrementos de precios para que los empresarios hagan los ajustes. En este punto hay un tema peligroso de escasez, porque se subió significativamente la tasa cambiaria y dependerá de la velocidad con que la Sundecop haga el ajuste para que las empresas puedan modificar los precios.

Esto da un nivel diferenciador a esta devaluación con respecto a otras en las que no existía la Sundecop. El temor en este punto es que los costos de producción se eleven más rápido que la capacidad de Sundecop para autorizar los incrementos, lo que puede comprometer la meta del Gobierno de reducción de escasez. El hecho de que las solicitudes de importaciones antes de la medida serán reconocidas a 4,3 bolívares, hará que el impacto de la medida se sienta con fuerza en el segundo semestre.

¿Cree que la medida contribuirá a reducir el déficit fiscal del Gobierno?

Esta medida le genera ingresos adicionales al Gobierno por el orden de 3,9 puntos del producto interno bruto, lo que se traduce en un poco más de 84 millardos de bolívares. Para este año calculamos que el déficit se ubique en aproximadamente 13 puntos del PIB, por lo que la devaluación sólo permitirá cubrir una tercera parte del déficit fiscal. El ajuste cambiario es insuficiente, pero ayuda. Sin embargo, debe venir acompañado de otras medidas como la colocación de deuda interna a través del Banco Central de Venezuela o con financiamiento externo con China, Brasil y multilaterales.

Por considerar que 2013 es un año electoral, muchos analistas creían que no habría devaluación. ¿Por qué cree que el Gobierno lo hizo?

El Gobierno tenía un problema bastante grave en el flujo de caja de divisas. Esta devaluación está más explicada por el tema de escasez que por temas fiscales. Fiscalmente hablando, el Gobierno pudo haber emitido una alta cantidad de deuda interna, recortar un poco el gasto y haber postergado la medida; pero eso no iba a resolver el problema de fondo que es la falta de bienes y servicios.

En el tercer trimestre de 2012 el Gobierno entregaba al sector privado, a través de Cadivi y Sitme, alrededor 190 millones de dólares diarios, pero hoy día eso cayó a niveles de 95 millones de dólares diarios. Se trata de una reducción bien significativa, y con la devaluación pretenden paliarla.

Otra lectura que se le da a este anuncio es que no convocarán a elecciones presidenciales en corto plazo. Pareciera que ese llamado quedará postergado para después del primer semestre. 

¿Con la eliminación del Sitme, Cadivi se dará abasto?

En mi opinión esto es lo que genera más preocupación de todos los anuncios de Giordani, porque se eliminó el Sitme y no se presentó ningún mecanismo alternativo. Pese a sus debilidades, el Sitme financiaba alrededor de 20% de las importaciones del sector privado. La pregunta ahora es ¿qué va a pasar con eser grupo? Quedaron en una especie de limbo porque muchos de esos sectores dejaron de ir a Cadivi y no se sabe cómo serán atendidos ahora. Esto puede afectar la provisión de bienes y servicios de sectores como electrónica, electrodomésticos, informática, textiles y papelería.

En lo que se refiere a la repatriación de capitales, ¿cree que con esta medida las empresas podrán hacerlo con más facilidad?

En este punto soy pesimista. La devaluación no te resuelve el tema de dividendos. Nosotros en Ecoanalítica hemos calculado que a nivel de dividendos decretados ante Cadivi la deuda está alrededor de 2,6 millardos de dólares; pero si a eso le sumas los dividendos no decretados, la cifra llega a casi 13 millardos de dólares. Es un monto muy elevado que no creo que el Gobierno tenga el flujo de divisas para atenderlo. Probablemente se paguen montos simbólicos, pero no veo cancelaciones masivas. Distinto hubiese sido si el Gobierno hubiera legalizado el mercado permuta, y que por esa vía las empresas cubrieran el pago de dividendos.

¿La apertura de cuentas en dólares permitirá mejorar el flujo de divisas?

No, creo que eso es simplemente para minimizar el impacto de anuncios muy duros. El problema base, que es dónde están los dólares, sigue estando sin resolverse. Lo veo bastante intrascendente tal como ocurrió con el anuncio de creación de estas cuentas, que pasó sin pena ni gloria.   

¿Con esta devaluación, cómo va a quedar el salario mínimo?

Tiene una caída de poder adquisitivo importante. Creemos que este año la caída del poder adquisitivo del salario sea de 7,2%, lo que habla del efecto de la devaluación como una medida claramente confiscatoria. Permite al Gobierno mejorar sus cuentas fiscales, pero al ciudadano de a pie le tumba su capacidad de compra. No es la caída más elevada, pero con ella se detiene la leve tendencia positiva de recuperación de 2011 y 2012.

A su juicio ¿qué hay detrás de este anuncio?

Sin lugar a dudas continúa imponiéndose el modelo del ministro Giordanni, y tiene 3 elementos básicos. Primero que se fortalece el peso del Estado como importador, que actualmente está comprando en el exterior 40% del total de las importaciones. Segundo la asignación de divisas a sectores estratégicos clave como medicinas, alimentos o maquinarias. Y el tercero la confirmación de que en Venezuela hay cada vez más restricciones para que los agentes económicos realicen transacciones cambiarias. La falta de los mecanismos de mercado permuta legal que existieron en 2010 profundiza las distorsiones y que hace que el anuncio luzca insuficiente, con efectos bastante recesivos, y adicionalmente genere presiones inflacionarias, como la de la Sundecop, que son factores bastante peligrosos.

Medidas adicionales

El director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, señala que en el gabinete económico se maneja una información extraoficial que apunta que en las próximas semanas se darán nuevas medidas.

“Al parecer el regreso del mecanismo alternativo de divisas a través de la bolsa pública no ha sido descartado”, dice.

Explica que si esto ocurre se podrá aliviar significativamente el flujo de dólares. “Junto a la devaluación, se convertiría en un mecanismo mucho más poderoso para aliviar las presiones en materia cambiaria”.

Perfil

Asdrúbal Oliveros es director de Ecoanalítica. Se desempeñó como Economista Senior en Santander Investment. Cursó estudios de MBA en el Tecnológico de Monterrey, México; estudió en el Programa Avanzado de Gerencia en el Instituto de Estudios Superiores de Administración. Obtuvo el título de economista en la Universidad Central de Venezuela con la mención suma cum laude.