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Altos precios de los trajes limitan el cumplimiento de promesas al Nazareno

El precio de las estampas es de 50 y 100 bolívares la unidad / William Dumont

El precio de las estampas es de 50 y 100 bolívares la unidad / ARCHIVO

Mientras los feligreses compran estampitas por ser lo más barato, los comerciantes señalan que las ventas están flojas para Semana Santa  

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Vestirse de Nazareno es una de las tradiciones más arraigadas de la Semana Santa en Venezuela, especialmente Caracas, donde la imagen de Jesús cargando la cruz tiene miles de devotos que cada año cumplen promesas por el favor recibido. Sin embargo, en 2016 no será  fácil. “Los trajes están carísimos”, expresó Carmen Marcano.

En la puerta de la Basílica de Santa Teresa en el centro de la ciudad, contó que el Nazareno la curó hace diez años y desde entonces se ciñe la saya morada con su familia para cumplir la promesa. “Sé que es un sacrificio, pero primero está la devoción: pagué 9.000 bolívares por el traje, más el cordón dorado”, dijo.

En los laterales del templo, Hyria Salazar vende franelas con la imagen del Nazareno a 3.500 bolívares cada una. El año pasado estaban en 1.500 y 1.800 bolívares. Es devota del Nazareno y se viste de morado toda la Semana Santa porque la curó hace 15 años de unas úlceras en los pies.

Salazar explicó que el rollo de tela subió de 15.000 a 80.000 bolívares entre el año pasado y este. Por eso vende el traje para bebé a 2.000 bolívares, las tallas medianas a 7.000 y 8.000 bolívares y la X y XL a 12.000 y 15.000 bolívares. José Ribera indicó que pagó 4.000 bolívares por un traje para su sobrino que vendrá con sus padres de Trujillo a Caracas el Miércoles Santo.

En una tienda aledaña a Santa Teresa, la encargada informó que la medida del Ejecutivo de decretar no laborables lunes, martes y miércoles santos empeorará las ventas, pues en esos días vende más trajes. Allí las batas están a 2.000 bolívares la talla pequeña y 9.000 bolívares la L y XL.

“Hemos tenido problemas para la confección, pues no se consigue zigzag dorado ni hilo de coser morado”, señaló la encargada. Recordó que en la crisis eléctrica de 2010 también anunciaron asueto en los tres primeros días de la Semana Mayor y varias tiendas fueron multadas por abrir las puertas.

“No nos queda casi mercancía”, manifestó la administradora de una tienda de artículos religiosos. Los consumidores se quejan del aumento de los precios. “En esta fecha suelo regalar a mis conocidos una medalla o una novena. Este año solo estampitas que es lo más barato”, indicó Gladis Contreras.

El precio de las estampas es de 50 y 100 bolívares la unidad. Las medallas pequeñas cuestan 200 bolívares, los rosarios grandes de mecatillo y plástico se consiguen en 1.000 y 1.500 bolívares, cada uno, y los de pulsera a 400 y 5.000 bolívares. “Los precios se dispararon 300% este año, nunca habían subido tanto. Un rosario grande lo ofrecía el año pasado a 500 bolívares y el pequeño a 100 bolívares”, indicó Haydee Torres, que vende en un puesto fijo en la iglesia La Candelaria.

300 bolívares cuesta, en una distribuidora, la cucharada (15 gramos) de incienso, mirra y estoraque que los buhoneros venden en bolsitas a 500 bolívares
 
750 y 1.000 bolívares es el precio de los velones pequeño y grande; el año pasado costaban 150 y 300 bolívares, respectivamente. Las velas están a 35 y 70 bolívares
 
1.250 bolívares es el valor de una imagen barroca religiosa pequeña. Un Nazareno de yeso de 25 centímetros cuesta 975 bolívares

Las hostias escasean

La falta de harina de trigo que han padecido las panaderías durante este año alcanzó a los conventos que elaboran las hostias para la consagración y comunión en las misas. “Con el Jubileo de la Misericordia y ahora con la Semana Santa hay más demanda de la sagrada forma en los templos”, informó un acólito en Santa Teresa que pidió no mencionar su nombre.
Agregó que con el incremento de los oficios religiosos, en la basílica capitalina se reparten alrededor de 10.000 hostias entre el Domingo de Ramos y de Resurrección, siendo el Miércoles, Jueves y Viernes Santo los de mayor afluencia de público.

En el convento de las adoratrices del Santísimo Sacramento del Altar en Caracas una empleada explicó que las dificultades para elaborar las hostias se deben a que no se consigue la harina de trigo, mientras atendía a un empleado de una iglesia de Cumaná, que solicitaba 2.500 hostias de comunión y 200 de consagración.

“Esta escasez de hostias la estamos viviendo desde 2014 y cada vez se profundiza más”, manifestó el padre Marcos Sánchez de la capilla del Colegio Tirso de Molina en San Bernardino. Por ello, la existencia de hostias, que conservan en la nevera, la trajeron los religiosos de la comunidad desde España y Colombia.

Sobre el vino de consagrar, el padre Marcos precisó que se consigue el que se hace en Venezuela, pero “cada botella cuesta nada menos que 12.000 bolívares”.