• Caracas (Venezuela)

Diego E. Arria

Al instante

Así sí vale la pena votar el 6-D

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No solo por ejercer un derecho cívico de elegir a diputados que tengan un espacio de poder para cada uno de ellos, como si se tratara de una votación legislativa más, sino que estamos frente a una elección en la que logrando el control de la Asamblea Nacional se pueda provocar el cambio indispensable en la conducción del Estado, fundamental para salvar la República.

Propongo como plataforma política para las elecciones legislativas del 6-D que se le plantee al país que el control de la Asamblea que se busca tiene el propósito central de desmantelar el régimen tiránico, centralizado, militarizado y corrupto entregado al régimen cubano.

Se trata, por tanto, de una elección que permitiría la refundación de la República y así rescatar los poderes públicos; para que como paso inicial la Asamblea Nacional, que es la única que tiene el poder de hacerlo conforme a la Constitución, desaloje del poder a los siguientes funcionarios venales y prevaricadores, que vienen jugando un papel infame y determinante, conspirando con el Ejecutivo para acabar con nuestros derechos y libertades, y que además son los causantes de la ruina de Venezuela:

- Gladys Gutiérrez, presidente del Tribunal Supremo de Justicia  y demás miembros del TSJ.

 - Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional.

 -Tibisay Lucena, presidente del Consejo Nacional Electoral y demás directivos.

 - Luisa Ortega Díaz, fiscal general de la República.

 - Manuel Galindo, contralor general de la República.

 - Tarek William Saab, defensor del pueblo.

(De conformidad con la práctica adoptada por el régimen, con 50% de los votos se pueden adoptar todas estas medidas).

La comunidad internacional debe estar informada que esto representa una iniciativa institucional ciudadana que utiliza los mecanismos disponibles en la Constitución de Venezuela, que no son otros que los de la democracia mediante la elección popular de los diputados.

No se trata de una simple elección más. El mundo debe conocer que los jerarcas del régimen nos amenazan permanentemente, no solo con liquidarnos en este proceso electoral, sino de no admitir nuestra victoria. En este despropósito lo secunda la infame y corrupta cúpula militar.”Prepárense para un tiempo de masacre y muerte si fracasara la revolución bolivariana. Prepárense”, declaró Maduro en VTV el 9 de agosto  (https://www.youtube.com/watch?v=BQ57WJ53SlA).

Al mismo tiempo, el control de la Asamblea Nacional contribuirá a derogar tantas leyes nocivas para el desarrollo del país, como la Ley Orgánica de Planificación Pública y Popular y la Ley Orgánica de Precios Justos, que han contribuido a la destrucción de la economía, así como la Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias y la Ley Orgánica de Regionalización Integral, que han contribuido a la destrucción de la descentralización política; es decir, de la Federación y de los estados y municipios del país.

Igualmente contribuirá a la reforma radical de muchas otras leyes como las leyes orgánicas del poder popular, con el objeto de democratizar a las Comunas y los Consejos Comunales, para que sus voceros sean elegidos directamente por el pueblo mediante sufragio, y no directamente por el Poder Ejecutivo nacional como ha ocurrido hasta ahora.

Se efectuaría una revisión a fondo de todos los convenios internacionales suscritos por este régimen entreguista, que ha vendido y repartido a Venezuela a unos imperialismos groseros. También se exhortará el regreso de Venezuela al sistema de protección interamericano de los derechos humanos.

Finalmente, creo que un llamado de esta naturaleza puede ser la fuente de la inspiración colectiva indispensable para votar masivamente que nos está haciendo mucha falta. Para activarnos y organizarnos en la defensa masiva de los resultados, que como nunca antes serán tan importantes.

Para que la propuesta tenga credibilidad, todos los candidatos a diputados presentados por la MUD y otros grupos opositores –al igual que los partidos de la MUD– deben suscribir un documento público de su compromiso para proceder a las destituciones indicadas.

Los candidatos y los partidos políticos tendrían así la oportunidad de demostrar a los electores su compromiso real de rescatar la libertad; de rescatar a Venezuela y no la de simplemente seguir participando en una cohabitación con el régimen.

No soy tan ingenuo para no imaginar que ganar la elección no es suficiente. Hacerla respetar de un régimen dictatorial, corrupto y fraudulento es el gran desafío que demandará una votación masiva. Por eso cobra extraordinaria importancia realizar todos los esfuerzos para lograr un monitoreo electoral internacional calificado como el de la OEA, la ONU o la Unión Europea, que el régimen rechaza.

El régimen no puede aceptar “que el país tenga elecciones equitativas, confiables y transparentes”, como señala el secretario general de la OEA. 

El hecho de querer impedir testigos independientes es admitir que sin apelar al fraude no pueden resistir el embate electoral de un pueblo abusado y humillado por 16 largos y penosos años.

Si realmente queremos rescatar a Venezuela, creo que el 6-D es la mejor oportunidad que tenemos de lograrlo si la enfrentamos con decisión, carácter y compromiso.

Mi propósito es que la MUD, sus partidos y sus candidatos puedan considerar esta propuesta como el eje central de la campaña de votar  para desmontar el aberrante modelo político vigente. No simplemente elegir diputados.

Pretende ser el programa político que los candidatos unitarios propongan al país. Plantear la plataforma electoral así, en definitiva sería convertir la elección en una especie de plebiscito a favor o en contra del régimen y dejar de pensar menos en las candidaturas individualizadas.

Sería un voto más por la causa de transformar a nuestra Venezuela que por individuos o partidos. ¡Nada más importante!