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Un tigre saludable

También busca pulir detalles en su mecánica | Foto AP

También busca pulir detalles en su mecánica | Foto AP

Aníbal Sánchez quiere ahuyentar las lesiones que mermaron su rendimiento en los dos años, luego que fuera campeón en efectividad de la Americana en 2013

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Una vez Aníbal Sánchez fue el serpentinero más dominante de la Liga Americana. Eso ocurrió en el 2013, cuando ostentó la mejor efectividad del circuito (2.57). Ese año, su segundo con Tigres de Detroit, ganó 14 juegos y ponchó a 202 rivales. Todo eso ocurrió gracias a una buena salud.

Solo una molestia en el hombro derecho y un leve bolazo en una pierna conformaron el historial médico del valenciano en aquel gran año. Todo cambió en 2014 y 2015. Las lesiones reaparecieron y, como es lógico, sus innings sobre el morrito fueron menos.

Sánchez está claro de lo que quiere este año: salud. Es eso lo que necesita para soñar con una temporada 2016 que se pueda equiparar con la de 2013.

“Mi principal enfoque es mantenerme sano y dejar a un lado las lesiones que tuve el año pasado”, le confesó el diestro al rotativo Detroit Free Press, el miércoles cuando se presentó en Lakeland (Florida), cuartel general primaveral de los bengalíes.

En a principios de septiembre del año pasado, Aníbal presentó molestias en el hombro de lanzar. Afortunadamente no requirió de cirugía, sin embargo la lesión lo alejó del morrito por el resto de la temporada.

Pero para esta primavera nórdica el serpentinero se siente bien. Lo demostró al realizar una sesión de bullpen de 50 lanzamientos que es bastante larga, si se toma en cuenta que fue su primer trabajo formal en los campos de entrenamiento.

“Tuve una buena terapia física (durante la temporada muerta) que me ayudó a ahuyentar cada molestia de mi cuerpo. Espero que eso me ayude esta campaña”, comentó el monticulista, quien comenzó a labrarse un gran nombre desde 2006 (su año de debut) cuando logró un no hitter con la casaca de los Marlins de Florida, hoy de Miami.

Añoranzas. La gesta de 2013 todavía está fresca. Sánchez, como protagonista de ella, es uno de los que más la recuerda y estudia. De hecho, admitió que observó videos de las actuaciones de aquel año y descubrió cosas en su mecánica.

“En 2013, el movimiento era uno solo, más fluido. Me gustaría mantener eso”, explicó. “Quiero trabajar en ello. Y no digo que quiero tener la misma temporada de ese entonces, me gustaría que fuera mejor este año”.

De materializarse el plan de Sánchez el Cy Young podría ser una opción, pues sus guarismos de hace dos temporadas le valieron para quedar en el cuarto puesto en las votaciones para el galardón monticular.

Las recurrentes lesiones han mermado la carrera de Sánchez de una manera considerable. Tanto, que en sus diez años en las mayores jamás ha superado los 200 innings lanzados, a pesar de ser considerado un abridor importante en las dos franquicias en las que ha estado.

“Los pítchers utilizamos mucho el brazo. Tratamos de mantenerlos alejado de las lesiones,pero son parte del juego”, concluyó.