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“Nunca me rendí”

Junior Guerra pasó momentos complicados pero nunca bajó los brazos

Junior Guerra pasó momentos complicados pero nunca bajó los brazos

A los 30 años de edad Junior Guerra disfruta cada instante de su estancia en el equipo grande de los Medias Blancas, luego de pasar momentos difíciles en su carrera

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Ni en la cuesta más empinada Junior Guerra pensó en retroceder.  Nunca fue un prospecto del pitcheo. Incluso los Bravos le dieron la oportunidad de entrar al beisbol profesional a los 21 años de edad.

Su primera temporada en ligas menores fue en 2006. Tan solo dos años después, Guerra tuvo que emigrar a las ligas independientes de Estados Unidos. También pasó por México y luego se fue a Europa.

Probó suerte en España y consiguió estabilidad en Italia, donde logró escuchar los mejores consejos de su carrera. Tanto así que hoy pertenece al roster del equipo grande los Medias Blancas de Chicago.

“En Italia tuve de coach de pitcheo a Jesús Hernández, quien me ayudó mucho con la mecánica. Antes me costaba lanzar strike. Tenía las habilidades pero era descontrolado”, recordó Guerra por teléfono desde Chicago, donde anoche esperaba hacer su estreno para convertirse en el criollo número 12 que actúa por primera vez en las Grandes Ligas con 30 o más años.

La lista está encabezada por Clemente Álvarez y le siguen Güilder Rodríguez, Ubaldo Heredia, Edgar Cáceres, Alejandro Freire, J.C. Boscán, Jean Machí, Damaso Blanco, Yohan Pino, José Escobar y Luis Jiménez.

La reinvención de Guerra tomó más fuerza con los Tiburones. “Llegué con la mentalidad de ser abridor y La Guaira me dio la oportunidad”, reconoció quien terminó la pasada ronda regular del beisbol venezolano con la cantidad más alta de ponches (82) y efectividad de 3.46 en 15 aperturas.

Esa demostración motivó a los patiblancos a darle un contrato de ligas menores. “La madurez fue vital. Ya no tengo 20 años, el tiempo, el cambio de ligas y los altibajos me ayudaron a crecer. Pasé por momentos difíciles, pero nunca baje la cabeza”.

Guerra no lo piensa dos veces para afirmar que en otra vida también elegiría al beisbol como profesión. “Esto es lo que más amo, además de mi familia. Y creo que ese amor y fue lo que me ayudó a seguir adelante”.

Guerra inició su ascenso con los Medias Blancas en doble A. Después de lucir efectividad de 2.29 y registra 26 ponches en 19.2 innigs en la Liga Sureña, fue promovido a triple A, donde llegó a acumular 40 abanicados en 30 entradas antes de recibir el tan esperado llamado a las Grandes Ligas.

“El sábado llegue temprano al estadio. Hice todo mi rutina y cuando estaba en el club house escuchando música antes del juego, el manager me llamó a la oficina. Pensé que era para decir que volvía a la rotación porque en los últimos días había estaba como relevista. Pero no, la noticia era que iba a las Grandes Ligas. Yo me quede frío, sin palabras”, describió Guerra.

“Lo primero que hice fue llamar a mi familia en Venezuela. Mi hija casualmente estaba cumpliendo años y cuando hablé con ellos estaban picándole la torta. La fiesta se prendió más (risas)”.


Un sueño

Junior Guerra admite que se quedó impresionado cuando llegó al US Cellular Field, casa de los Medias Blancas. “Uno se imagina cosas, pero uno se queda corto. Todo es de primer nivel, es lo máximo. Son detalles que me faltan palabras para describir”, dijo.