• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

Mi padrino Juan Arango

Abache (izquierda) y Cardoza recibieron la ayuda el capitán de la selección | NW News

Abache (izquierda) y Cardoza recibieron la ayuda el capitán de la selección | NW News

Irwin Abache, un delantero guayanés, cuenta como el capitán de la selección le dio hospedaje y le ayudó con el idioma mientras intentaba hacerse con un hueco en el fútbol europeo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

-¿Cómo te fue?

-Bien, pero me pegó el frío.

-¿Estás cansado?

-Es normal cuando hace frío, lo que tienes que hacer es estar tranquilo, no ponerte nervioso, yo también me puse así en mi primera práctica afuera. Tienes que estar tranquilo y concentrado solo en el fútbol.

El guayanés Irwin Abache recuerda ese diálogo con claridad. Él salía de entrenar con el segundo equipo del Borussia Moenchengladbach y en uno de los pasillos se cruzó con Juan Arango, quien le dio aquel consejo. Era diciembre de 2012 y el delantero guayanés tenía 18 años de edad cuando fue a buscar un puesto en el Gladbach.

Él aún se ríe cuando recuerda aquel consejo del jugador más exitoso que ha dado hasta ahora el fútbol venezolano.

Un par de días antes de aquel diálogo, Arango había cenado con Abache, un amigo de ambos y un directivo del Gladbach. “Juan me ayudó mucho para conseguir esa prueba”, recordó el atacante, quien llegó a alojarse en casa del capitán de la Vinotinto. “Primero estuve con el equipo Sub 18, todos eran muy buenos pero me fue bien –relató-. Luego entrené con el segundo equipo, también me fue bien pero por un problema con la visa tuve que regresarme”.

Larga historia

Abache había entrado a Alemania en ese 2012 con visa de turista, lo que le permitía estar solo unas pocas semanas en el país. El año siguiente regresó pero los papeles le volvieron a obligar a regresar. Lo intentó por tercera vez, siempre con Arango como apoyo. En su último viaje, el atacante viajó a junto a un volante también venezolano, José Ángel Cardoza.

“Juan me ayudó bastante, siempre me trató muy bien, me quedé en su casa, me atendió como si fuera un familiar”, afirmó el delantero.

En junio de 2013, Cardoza y Abache aterrizaron en Verl, un pueblito al sur de Bielefeld, donde no viven más de 25 mil personas y que queda en el corazón de Westfalia, la zona industrial de Alemania. Ahí juega un equipo también pequeño, el Kaunitz, que participa en la séptima división del circuito teutón. Pese a volar por debajo del radar, la ciudad se revolucionó a mediados de septiembre pasado, cuando Arango manejó las casi dos horas que hay desde Moenchengladbach para visitar a sus dos ahijados.

La visita fue reseñada por los dos diarios más importantes del lugar como un gran acontecimiento. Arango firmó autógrafos y se tomó fotografías con niños y adultos, entre ellos Paul Hermreck, el alcalde de la ciudad.

Ambos fueron los dos principales auspiciadores de la aventura de Abache y Cardoza. Mientras el Alcalde los alojó en su casa, Arango los apoyaba con consejos y pagando las clases de alemán de ambos. En sus planes no está volver a probar suerte en Alemania pero tampoco descarta esa posibilidad. Allá sabe que tiene un padrino que le va a dar una mano si lo necesita.