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LVBP 2013 - 2014

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“Ya saben quién soy”

Tiene el segundo mejor average ofensivo de la liga, en lo que va de campaña | Foto AP

Tiene el segundo mejor average ofensivo de la liga, en lo que va de campaña | Foto AP

Yangervis Solarte vive días de ensueño con los Yanquis de Nueva York

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Yangervis Solarte es un tipo humilde que prefiere pasar inadvertido. Para él, la fuerza mental es la clave del éxito. Es un hombre de pocas palabras; lo primero que piensa, lo expresa sin extenderse. Pero, su bate se ha encargado de hablar por él, hasta convertirse en ídolo en una ciudad tan mediática como Nueva York.

“Al menos, ya saben quién soy yo”, suelta el carabobeño, quien admite que le resulta cómico que cuando los aficionados de los Yanquis intentan corear su nombre lo pronuncian incorrectamente. “Se escucha Yongervis o Yonkervis; pero lo intentan. Es lindo llegar al estadio y que te pidan autógrafos”.

El nativo ha vivido un estreno envidiable como pelotero en las grandes ligas. Es el primer jugador en las mayores que dispara seis dobletes en sus primeros siete encuentros, además de igualar una marca de los Yanquis que data desde hace 78 años, cuando el mítico Joe DiMaggio sonó par de imparables en sus tres primeros compromisos como titular en las mayores.

“Estoy contento con todo esto. Pareciera que es el debut tal como lo soñé en algún momento, bueno todos lo habrán soñado así”, indicó el actual tercera base titular de la organización con la nómina más alta de la Liga Americana. Claro, el valenciano gana 26 veces menos de lo que devenga el jardinero Carlos Beltrán y casi 50 veces menos de lo que gana el abridor C.C. Sabathia.

“Es nuestro mejor hombre, ahora. Me preguntan si es una sorpresa, no lo sé. Ha bateado y mientras lo haga, ese muchacho tiene que estar en el lineup”, declaró recientemente el estratega de los Mulos, Joe Girardi.

Con calma. Solarte, de 26 años de edad, fue paso a paso para adueñarse de la posición diseñada para Alex Rodríguez, antes de que fuera suspendido por el caso Biogénesis.

El nativo firmó con los Yanquis, en 2013, con invitación a los campos de entrenamiento. La organización quería un seguro de vida para el infield y pensaron en él. El average de .429 conseguido en los spring training hizo que en vez de enviarlo a las menores el alto mando lo incluyera en el roster de 40 y se quedara en el equipo grande.

“Cuando llegué prácticamente nadie me conocía”, rememora. “Sólo me dije que debía aprovechar las oportunidades y que debía enfocarme en el trabajo. Llegaba tranquilito, bajo perfil. Iba temprano al estadio, llegaba a las 6:30 am, era el primero en llegar. Tomaba práctica extra a esa hora y luego de la práctica cotidiana. Fíjate, dio resultado”.

Ese trabajo al que se refiere Solarte le ha permitido amanecer como líder en bateo, porcentaje de embasado, extrabases y remolcadas entre la plantilla de los Yanquis, en lo que va de campaña. Incluso, el viernes fue subido del noveno al sexto puesto del lineup.

“Nada es imposible en la vida, lo importante es luchar por lo que tú quieres, sabía que esto era para mí, me lo merecía. Lo que es para uno, será para uno”, puntualizó el ambidiestro, quien pasó sus primeros seis años en las menores con los Mellizos de Minnesota y los dos últimos con los Rangers de Texas. “Lástima que no creyeron en mí. Ahora estoy en el mejor equipo del mundo, me dieron la oportunidad y la estoy aprovechando. Mi consejo a todos es que nunca se rindan”.



eespinoza@el-nacional.com