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LVBP 2013 - 2014

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Greg Maddux es una opción obvia para el Salón de la Fama

Maddux brilló como abridor en grandes ligas | FOTO ARCHIVO/AP

Maddux fue el as de una rotación brillante en Atlanta | FOTO ARCHIVO/AP

El otrora lanzador tiene las mejores credenciales de los 19 candidatos del año que viene

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De los 19 candidatos debutantes en la papeleta de votación para el Salón de la Fama, quizás la única opción segura para entrar a Cooperstown sea Greg Maddux, reportó MLB.com.

Hay pocos pitchers tan consistentes como Maddux, y el derecho se encontraba en la misma rotación de los Bravos que Tom Glavine, quien también integra la papeleta de votación este año, y el futuro integrante del Salón John Smoltz. Maddux lanzaba a un nivel mucho mayor que sus compañeros y el resto de sus colegas. Era un tipo introvertido que dejaba que su pitcheo hablara por él. Su físico no era para nada imponente.

Nadie espera que un individuo de estas características se convierta en todo un maestro a la hora de subir a la loma, pero Maddux era justo eso. De hecho, era el Picasso del béisbol, porque pintaba obras maestras con su brazo derecho. A menudo lograba su objetivo de dos maneras: colocaba sus pitcheos con extrema precisión, y era un maestro a la hora de preparar a los bateadores con lanzamientos que más tarde utilizaría en el juego para destrozar sus mentes -y sus promedios de bateo- aun más.

Maddux también era el Sigmund Freud del béisbol. También era el Usain Bolt del llamado Rey de los Deportes, porque era extremadamente rápido entre lanxzamientos. Si cualquiera de sus innings duró lo suficiente como para que alguien se acabara de comer un perro caliente, era muy largo para los estándares de Maddux. El ex coach de pitcheo de los Bravos Leo Mazzone dijo una vez: “La razón por la que trabaja tan rápido en la loma es porque no está preocupado por nada más que por hacer un buen lanzamiento en ese preciso momento. Una vez que ha hecho ese lanzamiento, es historia para él, y ahora está pensando en cómo hará el siguiente”.

Tiene sentido, razón por la que Mazzone trató de inculcar la filosofía de Maddux de apresurar el ritmo en la loma a otros serpentineros. Algunos la adoptaron, pero muchos otros no pudieron, y el experimentado coach de pitcheo descubrió algo rápidamente: no puedes enseñar a nadie a convertirse en un Picasso, Freud o Bolt del béisbol.

Sus logros son tan brillantes y extraordinarios que es difícil saber por dónde empezar, pero se puede resaltar lo siguiente: ganó cuatro trofeos Cy Young de manera consecutiva (1992-95). Realmente sorprendente. Ningún pitcher había podido lograr esta hazaña hasta que Maddux lo hizo, y sólo Randy Johnson ha podido emularla desde entonces.

Tan sólo ese logro es suficiente para convertir a Maddux en una elección obvia a Cooperstown en su primer año en la papeleta de votación. También debería tenerlo por sus 355 victorias. Ese es el total de juegos ganados en la carrera de Maddux, y esa cifra también es sorprendente. Sólo siete lanzadores han ganado más juegos que Maddux en la historia de Grandes Ligas, y todos ellos están en el Salón de la Fama

Piazza es otra opción

Las credenciales de Mike Piazza aparentemente no fueron lo suficientemente convincentes como para que el ex receptor fuera exaltado al Salón de la Fama en su primer año en la papeleta. Piazza recibió 57,8 por ciento de los votos en el 2013, año en el cual nadie ingresó al pabellón de Cooperstown.

Pero en 2014, Piazza tiene esperanzas. Para ingresar al Salón, un candidato debe recibir al menos 75% de los votos. Piazza señaló que el hecho de que Yogi Berra y Joe DiMaggio demoraron en reunir los votos suficientes lo motiva a sentirse optimista. El receptor terminó su carrera con un promedio de .308, 427 jonrones y 1,335 remolcadas. Dichos números son aun más impresionantes si se toma en cuenta que durante toda su carrera, Piazza fungió mayormente como receptor, la posición defensiva más desgastante en el béisbol. Piazza conectó 396 de sus bambinazos como receptor, el mayor total por un catcher en la historia de Grandes Ligas.