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LVBP 2013 - 2014

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Anderson ahora se enfrenta con jugadores que veía en Playstation

Leslie Anderson se fue de 3-1 con par de impulsadas y anotadas | AVS Photo Report

Leslie Anderson | AVS Photo Report

El primera base y jardinero quiere volver a representar a su nación en una cita internacional

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Previo a un encuentro entre los Caribes y los Leones en Caracas, como suele ocurrir en dichos momentos, los jugadores y coaches de ambos elencos aprovecharon para conversar y saludarse. Por un lapso de un mes, en cada compromiso contra los melenudos, el ahora coach Omar Vizquel es el más buscado por los rivales y la prensa.

En esta ocasión, “manos de seda” fue abordado por un aficionado de toda la vida y quien hoy en día empuña uno de los maderos más temibles de la LVBP: Leslie Anderson Stephen, un cubano con todas las de la ley, por más que sus apellidos denoten ser un oriundo de la tierra del Tío Sam.

“Óyeme, ese que está ahí es el mejor de todos”, soltó el toletero de 1,83 metros de estatura en referencia a Vizquel.

Al concluir la entrevista, el antillano -con dos dientes de oro visibles al hablar- no dudó en acercarse, y sin pena alguna, solicitó tomarse una foto con el 11 veces Guante de Oro como campocorto en las grandes ligas.

Y es que para el primera base y jardinero isleño, estar en acción en Venezuela -ya en su segunda temporada- aún le resulta un sueño del cual cree que no ha despertado estando allá en Camagüey, el pueblo donde se crió.

“Ver esos peloteros ahí frente a mí, esos mismos que sólo en Cuba los veía en Playstation, y luego ver a esos que han hecho historia, yo pensaba que estaba soñando. Imagínate, ver a Miguel Cabrera, Bobby Abreu, Carlos Zambrano, a todos esos grandes que yo manejaba en el ‘play’, para mí fue un sueño”, soltó con emoción el pelotero nacido en Oriente.


Su historia. Antes de su participación en la LVBP, el antillano ya se había medido a varios jugadores venezolanos, ya que formó parte de la selección cubana en las dos primeras ediciones del Clásico Mundial de Beisbol.

Anderson decidió desertar de su tierra natal en septiembre de 2009, aunque meses antes estuvo preso porque fue descubierto en un intento de escapar. Él forma parte de una extensa la lista de peloteros cubanos que son sacados ilegalmente -por busca-talentos- vía marítima hacia México y luego trasladados a la frontera de Estados Unidos para ser beneficiados por la Ley de Ajuste Cubano. De dicha manera, entre otras conocidas, muchos beisbolistas de la isla han desertado para brillar en el beisbol de las grandes ligas.

En 2010, el toletero de 31 años de edad firmó un contrato de cuatro campañas por 1,72 millones de dólares con las Rayas de Tampa Bay. Aún no ha ascendido a las mayores; tiene promedio de .295 entre 2010 y 2013 en ligas menores con Tampa Bay.

Le entusiasma la idea de volver a representar a Cuba en una cita internacional, en caso que el régimen de los Castro acceda: “Ojalá se dé. El sueño mío es volver a mi país y por más que yo viva en Estados Unidos, soy 100% cubano. Ya son 5 años que no entro a mi país. Es necesario que el beisbol cubano de entrada a los profesionales que estamos afuera, la pelota ya no es la misma”.


Nivel. El paleador zurdo fue traído la temporada pasada por los Navegantes del Magallanes. Comenzó bateando ante diestros y siniestros, pero a pesar de ello fue relegado al banco por la llegada de las figuras nativas. Terminó siendo cesanteado.

Esta zafra vino con los Caribes de Anzoátegui. El viernes disparó de 4-3 y subió su promedio a un astronómico .423. Se ha mantenido en la cima entre los principales lideratos ofensivos de la presente campaña.

“Quiero darle las gracias a Venezuela por abrirme las puertas, primero el Magallanes y ahora Caribes”, expresó. “Respeto la idea del Magallanes de no haberme traído, pero ahora te hablo de Caribes, porque Magallanes pasó a una historia. Quiero seguir viniendo”.