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LVBP 2013 - 2014

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"El que no lo disfrutó debe dedicarse a otra cosa"

Alfredo Pedrique, manager de los Caribes de Anzoátegui / AVS Photo Report

Pedrique disfrutó la jornada de ayer, pese a la derrota / AVS Photo Report

El manager de Caribes de Anzoátegui fue testigo de excepción de las hazañas del Samurái y Baudilio Díaz

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Alfredo Pedrique apenas tenía 19 años de edad cuando Baudilio Díaz le sacó la bola al derecho Aurelio Monteagudo para establecer el récord de 20 jonrones de la LVBP, en la campaña 1979-1980. Pedrique apenas estaba en su segunda campaña en la LVBP y era el campocorto de los Tiburones de La Guaira.

Poco más de tres décadas después, tuvo la oportunidad de ver a Alex Cabrera, figura de los litoralenses, empatar y romper la mítica marca de Díaz, como manager de Caribes de Anzoátegui.

“Así es el beisbol”, dijo minutos después de que la tribu fuera derrotada 4-3, en el Universitario. “Es el destino llevó a que ocurriera todo esto. Pero estoy contento, porque el equipo se esforzó por ganar. Después del grand slam en el primer inning, nuestro abridor no permitió más carreras y el bullpen mantuvo el marcador en la línea”.

Hace tres días, en Puerto La Cruz, Cabrera se molestó porque consideró que no le estaban lanzando y apuntó al dugout de Caribes con un gesto obsceno. Pedrique consideró la reacción como una falta de respeto y poco profesional, viniendo de una figura de la talla del Samurái.

“En ningún momento hubo problemas de parte nuestra. Se dijo lo que se tenía que decir y la página se pasó. Con toda sinceridad lo felicito a él y su familia, así como a la organización de La Guaira. No es fácil alcanzar ese récord en una temporada corta”, enfatizó el estratega.

Daryl Thompson enfrentó a Cabrera con las bases llenas sin outs y cometió un error que le costó el encuentro.

“Con las bases llenas no lo íbamos a pasar. Thompson hizo un pitcheo equivocado. Se lo dejó en una zona cómoda para batear, sobre todo cuando estás en cuanta de 1-2. El plan era lanzarle afuera y bajito. Le repitió la curva. La primera vez se la habían cantado buena, pero se le quedó alta, en el medio del home plate, y Cabrera no desperdició la oportunidad para llevarla bien lejos”, analizó el piloto, que aseguró sentirse honrado por dirigir el encuentro.

“Vi a Baudilio establecer el récord como jugador y ahora me tocó como manager. Es un orgullo como venezolano. El ambiente fue insuperable. La emoción del partido, los fanáticos y la cobertura de los medios le dieron más sabor al asunto. El que no lo disfrutó debe dedicarse a otra cosa”.  

Ahora Pedrique aspira a que su equipo asegure la primera posición en la tabla para tener ventaja en la escogencia de las sustituciones. En enero será otra la historia.