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El idioma del balón es el favorito de Pedro Ramírez

Ramírez apuntó que el técnico de su equipo desea que tenga más sacrificio defensivo / Cortesía Sion FC

Ramírez apuntó que el técnico de su equipo desea que tenga más sacrificio defensivo / Cortesía Sion FC

El volante describió cómo se dio su proceso de adaptación a Suiza y al Sion, su nuevo equipo

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A Pedro Ramírez le tocó madurar de repente. Su menuda y casi juvenil estampa, de 1.71 metros de estatura y apenas 21 años de edad, tenía que mudarse solo a otro país, a miles de kilómetros de Barrancas, su ciudad natal en el estado Barinas.

Sin embargo, entre la llegada del verano, el arribo de sus padres y algunos amigos cercanos y la inminencia de su estreno en la primera división de Suiza, su ánimo cambió. Este miércoles en la tarde a la 1:30 pm, hora venezolana, podría llegar su gran día, cuando el Sion rete al Aarau por la segunda fecha de la Súper Liga helvética.

“Los primeros días fueron muy duros”, dijo vía telefónica desde Matigny, donde el equipo le dio un apartamento en el que se estableció desde hace dos semanas con sus seres queridos.

“Pero la experiencia de vivir ese primer mes solo, me ayudó a fortalecerme en lo mental. Uno tiene que estar listo para afrontar los retos, y esto no me iba a detener. Claro que ahora que tengo a mi gente aquí, estoy más feliz”, expuso.

Ramírez apuntó que además de adaptarse a la soledad, a un clima y a una ciudad distinta a Barinas, lo que más le costó fue el idioma. “No entendía casi nada. Poco a poco he ido aprendiendo palabras. Para comunicarme con el técnico del equipo, lo hago con un intérprete. Pero hasta ahora, todos me han tratado muy bien”, resaltó.

 

Sacrificios. El barinés apuntó que en la cancha no necesita hablar el mismo idioma de sus compañeros. “El fútbol es universal, y el balón te permite hablar con los pies. La pelota es como mi segunda mujer, mi segunda madre, me lo ha dado todo. Y por eso, hay que tratarlo bien. Y si esto se hace así, a uno como futbolista se le abren más rápido las cosas, se entiende mejor con los compañeros”, confesó.

En la cancha, el técnico italiano Claudio Gentille —ganador del Mundial de 1982 con la “scuadra azzurra”— le pide a Ramírez mucho sacrificio. “Quiere que baje a defender, a pesar de que juego de 10, como a mí me gusta. Defender no es algo que haya hecho muchas veces en mi carrera, pero es cuestión de adaptarse”, apuntó.

Sobre el proceso de adaptación, el llanero apuntó que aún no le dio tiempo de aprender a cocinar. “Afortunadamente, no me tocó todavía, Gracias a Dios. Poco a poco, cuando mis viejos se vayan, me tocará aprender algunas cosas”, comentó, esperando que su debut llegue este miércoles, y que este gran viaje de enseñanzas que apenas comienza para él, dure mucho tiempo.