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Peñaranda: “Sólo soy un muchacho con buena suerte”

Adalberto Peñaranda, volante ofensivo del Granada y la selección venezolana Sub 20 / Archivo

Adalberto Peñaranda, volante ofensivo del Granada y la selección venezolana Sub 20 / Archivo

El juvenil sensación de la Liga contó como un incidente violento en Caracas le cambió la vida para convertirse en una pieza clave del Granada

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La vida de Adalberto Peñaranda cambió, literalmente, durante 2015. Una experiencia cercana a la muerte le ayudó a ver las cosas desde otra perspectiva.

“El día que me dieron el tiro en la pierna izquierda fue uno de los más duros de mi vida”, contó el joven de 18 años de edad desde Granada, España, con el mismo desparpajo con el que hace una semana anotó dos goles para que el conjunto rojiblanco venciera al Levante a domicilio.

Un incidente con unos desconocidos en un local caraqueño, en una reunión post partido de los jugadores del Deportivo La Guaira, desencadenó el episodio que marcó la vida del oriundo de El Vigía.

“Reconozco que en ese momento no sentí nada. Creo que fue la adrenalina, porque de hecho, salí trotando del lugar donde pasó todo. Entré a la clínica caminando”, recordó.

“Cuando me vi la pierna, me asusté, creí que no volvería a jugar al fútbol”, confesó. “Cuando me dijeron que el disparo no tocó el hueso, me sentí aliviado. Aunque me imaginaba que sólo había dado en el músculo, porque podía caminar”.

Irónicamente, el muslo izquierdo, donde recibió el impacto, le sirvió para realizar sus dos primeras conquistas en suelo ibérico: El control orientado del primer gol fue con esa zona, y su segunda diana fue un zurdazo que se le escurrió al guardameta levantino entre las manos.

“Nunca me imaginé que iba a anotar dos goles de una vez en España. Es algo que uno visualiza, que se lo imagina, pero nunca creí que esto me iba a pasar así. La verdad es que cuando veo lo que me ha pasado, me considero un trabajador, pero también un chamo con suerte”, apuntó entre risas.

Trabajador

Peñaranda salió de El Vigía con 14 años de edad para buscar en Caracas la posibilidad de hacer carrera en el fútbol profesional.

“Dejé mi casa, mi familia y me fui a la capital. Quizás por eso es que no me ha pegado tanto la adaptación a España, porque vivo solo desde hace cuatro años, y ya sé como es esto”, expuso.

“Pero no puedo negar que lo más duro ha sido estar lejos de mamá y papá. Ahorita, gracias a Dios, los tengo conmigo aquí en España, porque están de visita para las fiestas. Pero pega no estar con las amistades, estar lejos de casa. Acá lo que he hecho es trabajar duro para demostrar lo que soy capaz de hacer”, contó.

El técnico del Granada, José Ramón Sandoval, aseguró que Peñaranda  se ganó su lugar en la primera división española, al “derrumbar la puerta” con su buen trabajo. Sólo le costó cuatro meses.

“Desde pequeño siempre quise llegar a jugar en España, y todo es con trabajo.  Atender mucho a la exigencia del técnico, que trabaja duro los espacios reducidos y la circulación rápida de la pelota. Esto me ayuda a mejorar.  Soy un chamo, y apenas estoy aprendiendo. Sé que puedo dar más”, argumentó el merideño.

“No sabía que había batido un récord de Messi, es un orgullo”, aseguró entre risas mientras atrás se escucha la algarabía de su familia en la casa. “Ahora lo que más deseo es que me llegue una oportunidad con la selección. No me apuro tampoco, sé que si trabajo duro llegará”.

El mejor concepto

José Ramón Sandoval, DT del Granada, aseguró en una rueda de prensa la semana pasada que Adalberto Peñaranda se ganó su lugar a pulso en el equipo. “Se ganó el puesto él solo con los partidos que hacía en el filial. Lleva un mes con nosotros y no miro el DNI de nadie. Se lo ha ganado y hay que tener paciencia con él, que no tenga muchos cohetes. Le he dado la enhorabuena pero le he dicho que en el fútbol lo bueno de hoy se olvida mañana”, remató.


@PabloAGarciaE

pgarcia@el-nacional.com