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El Inter de Milán combate la violencia en el barrio San Isidro

Silvio Guareschi es uno de los tres entrenadores del Inter que supervisan el programa | Foto: William Doumont

Silvio Guareschi es uno de los tres entrenadores del Inter que supervisan el programa | Foto: William Doumont

Gracias al programa Inter Campus, la escuadra negriazul en conjunto con entrenadores de la localidad inculcan valores a través del fútbol

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Dimitri José Puro Pérez murió el pasado viernes. El transportista, de 29 años de edad, recibió un disparo en el barrio San Isidro de Petare al quedar atrapado en un enfrentamiento entre bandas. Es una muestra más de la violencia que impera en las calles. Es otra estadística negra para el país.

¿Hay maneras de evitar más tragedias como la de Puro Pérez? Tal vez una de ellas se gesta justamente en el barrio en donde cayó y ni siquiera es de una organización venezolana: El Inter de Milán, conocido equipo del fútbol italiano.

La escuadra negriazul, a través del programa internacional Inter Campus, trata de apoyar a niños de sectores populares. La herramienta es el balompié que, más allá de fortalecer los músculos, es utilizado para educar e inculcar valores.

“Hay que tener claro que no estamos aquí para buscar talentos”, dice Alberto Giacomini, director técnico del programa en el ámbito global. “Esta es una forma para que los niños desarrollen habilidades cognitivas. Para que consoliden la moralidad”.

Hablar y formular frases en español no distrae a Giacomini. Observa atento a los niños ataviados con las camisetas del Inter que patean balones en la cancha de fútbol de salón de San Isidro, la cual fue recientemente remozada y acondicionada con grama artificial por la alcaldía del municipio Sucre.


Técnicos cercanos.

Son casi las once de la mañana y los colores azul marino y negro resultan naturales en el espacio. Muy cerca de Giacomini, quien estaba en Venezuela por primera vez, se encuentra el entrenador Silvio Guareschi. Él ha visitado el barrio un par de veces antes.

“El programa es valorado por la organización. Tenemos entendido que hay varios problemas sociales aquí, uno de ellos es el índice delictivo. Frente a eso tenemos la responsabilidad de educar mediante el fútbol. Esa es nuestra razón”, comenta Guareschi.

El canal que une la labor del Inter Campus con la comunidad San Isidro es la Fundación Magallanes que tiene como representantes y entrenadores a Francisco Javier Mesa y Mario Berdugo, quien también reside en el sector. Ambos están encargados de aproximadamente 210 niños, cuyas edades oscilan entre 4 y 14 años.

“Esto no era así. Ha cambiado”, cuenta Berdugo, mientras los infantes lo buscan para celebrar los goles. “Los niños se entusiasman, así como sus padres y madres, eso hace que los problemas estén lejos”.

El programa ha calado tanto en la comunidad de San Isidro que según diversas voces relatan como las bandas delictivas del sector cuidan de las canchas recuperadas.

“Aquí las bandas no se meten con los muchachos deportistas. Hasta están pendiente del cuidado de los espacios”, coinciden varias de las personas en los alrededores.

Ya son seis años de presencia del Inter de Milán en Venezuela, uno de los 29 países tocados por el programa Inter Campus. Ninguno de los representantes de los niños involucrados paga dinero. Es solo una forma de utilizar el fútbol como guía para los mejores senderos de la vida.