• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

el emergente

Basta de comparaciones con el Mundial de Fútbol. La FIFA del beisbol no es la federación, sino la MLB. Hay enormes diferencias, pero he aquí la mayor: el salario mínimo de un pelotero en las mayores es medio millón de dólares

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Tres puntos de vista sobre el Clásico Mundial y Félix Hernández. El primero, sobre el equipo. Venezuela, obviamente, deja de ser el gran favorito que era hace seis meses o menos. No se trata de perder al carabobeño, se trata de ir al torneo sin las mejores herramientas disponibles, porque tampoco debe estar Johan Santana, Jhoulys Chacín y ya formalizaron su salida Franklin Morales y Félix Doubront. Una rotación que sólo necesita tres brazos podía contar con Santana, el Rey Félix y Aníbal Sánchez, en ese orden, para las dos primeras rondas eliminatorias, disponer del Gocho para la semifinal y de Hernández para un eventual juego decisivo. Ahora será Sánchez, seguido de Henderson Álvarez y posiblemente Carlos Zambrano o Freddy García. Ya no estarán dos pitchers que por algo tienen previsto lanzar el choque inaugural de los Mets y los Marineros. Hay opción ganadora, pero ya no aquel rotundo favoritismo.

El segundo: basta de comparaciones con el Mundial de Fútbol. La FIFA del beisbol no es la federación, sino la MLB. Hay enormes diferencias, pero he aquí la mayor: el salario mínimo de un pelotero en las mayores es medio millón de dólares. El salario promedio supera los 2 millones anuales. Eso es imposible en otro deporte, incluyendo el fútbol. No hay modo de que un recién llegado a la liga española o inglesa, un jugador recién ascendido de la filial, cobre 500.000 dólares para empezar. Y son contratos garantizados. No hay lesión que impida pagarlo, a menos que ocurra fuera del terreno y en violación expresa a lo firmado. Por ejemplo, jugando baloncesto con los hijos o viendo acción en la LVBP sin autorización. Este punto merece un desarrollo mayor y lo tendrá en otra entrega. Pero que nadie pierda de vista que, triste o no, el verdadero mundial de beisbol son las grandes ligas.

El último aspecto tiene que ver con la decisión personal del jugador. Imagínese, por un momento, que usted es un deportista de alta competencia y le ofrecen un contrato por 175 millones de dólares. Usted sabe que alrededor de los 40 años de edad deberá abandonar para siempre la profesión de sus amores. La perspectiva de firmar un contrato así significa que, a su retiro, podrá dedicar los próximos 40 años de su vida a viajar, a gozar a sus hijos y sus nietos, a emprender (ojalá) proyectos de beneficencia y cumplir todos los sueños y deseos materiales que tenga. Cualquier trabajo a partir de los 40 será opcional. No será una obligación para ganarse el pan, sino una actividad elegida con el objeto de estar entretenido en algo. Es el sueño de todo hombre y de toda mujer. Ahora volvamos al punto original: la conversación entre la gerencia de Seattle y los agentes del venezolano. Esta fue, posiblemente, la propuesta de los Marineros: "Félix quiere continuar en el equipo y nosotros queremos que así sea. Estamos dispuestos a darle los 175 millones de dólares durante los próximos siete campeonatos, 25 millones anuales, y hacer de él el monticulista mejor pagado de la historia. Bien. Firmaremos el contrato cuando termine el Clásico Mundial, si todo está bien con su salud". Ni siquiera es necesario que la organización haya mencionado su profundo deseo. Basta el condicional: "si todo está bien con su salud". ¿Qué hace usted? ¿Se arriesga a una lesión y a perder los 175 millones de dólares? ¿O se va por el camino seguro, opta por cuidarse en marzo y garantizar el resto de su vida, y el resto de la vida de sus hijos y sus nietos, al abstenerse de ir al torneo? Hernández hizo lo que haría cualquier ser humano: pensó en él. El Clásico no es la Batalla de Carabobo. Es una cita deportiva y nada más.

@IgnacioSerrano

www.elemergente.com