• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

En estado crítico

Luis Manuel Seijas ha jugado como mediocentro y hasta lateral | FOTO REUTERS

Luis Manuel Seijas | FOTO REUTERS

Venezuela fue superada en Santiago y, tras la victoria de Uruguay, está cerca de despedirse del boleto al Mundial

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Venezuela dejó ayer casi el último aliento que le quedaba en Santiago. La situación en la tabla le exigía a la Vinotinto una hazaña ante una de las tres mejores selecciones del continente, sin embargo, sobre el césped del Estadio Nacional nunca se discutió la superioridad de un equipo chileno que aplastó a su rival tanto en la cancha como en el marcador final (3-0). 

En la confección de la alineación, César Farías ideó un equipo ofensivo, en el que Luisma Seijas debía conducir la salida de Venezuela y en el que los laterales debían apoyar por sus costados. La realidad fue muy distinta. El cuadro venezolano completó apenas 54 pases, por los 184 de Chile. 
Por el costado derecho, Roberto Rosales pudo contener a sus rivales pero entre Mauricio Isla y Alexis Sánchez hicieron inútil cualquier esfuerzo de Gabriel Cichero, que terminó roto en uno de sus tobillos antes del descanso. 

Inapelable. Con el monopolio de la pelota, los buenos pies de la selección local comenzaron a tejer con una precisión y una velocidad casi impecables. 
Después de reunir méritos por un buen rato, Eduardo Vargas cobró en la taquilla la ventaja merecida tras un muy buen pase de Jorge Valdivia. 
Venezuela tardaría casi 20 minutos para verle la camiseta a Claudio Bravo. Incapaz de elaborar en corto por la presión de los chilenos, César González ensayó un pase de 50 metros que Salomón Rondón controló pero no pudo definir. Fue lo único reseñable para el conjunto venezolano en un primer tiempo en el que fue superada en todos y cada uno de los aspectos del partido.

Incluso en el juego aéreo, un renglón que debía favorecer a la Vinotinto pero que le terminó rindiendo dividendos a Chile cuando Marcos González encontró el rebote de lo que había sido una gran parada de Dani Hernández tras ante un remate de Vidal en un córner. 

Leve mejoría. El segundo tiempo solo podía ser mejor para Venezuela, que aprovechó cuando su rival soltó el acelerador y llegó a disparar al arco hasta tres veces, todas desde fuera del área y casi todas afuera. Alcanzó a tocar el gol en un tiro libre de González que Rondón mandó a la red. Una morisqueta del destino, ya que tras un instante de ilusión, el árbitro lo anuló sin tener ningún argumento válido. 

A la memoria fueron llegando las derrotas contra Ecuador y Chile en Puerto La Cruz, la victoria de Uruguay en Puerto Ordaz, la ventaja que no lograron defender en La Paz y en Lima. Los puntos perdidos ante rivales directos que llevaron a Venezuela a jugarse la vida anoche en Santiago, en un partido que la teoría ya lo mostraba como muy difícil y que la realidad lo hizo imposible. 

El tercer gol de Vidal solo terminó de marcar la gran distancia entre un conjunto en el que muchos han alcanzado la élite y que funciona como un gran equipo. En uno y otro renglón la Vinotinto aún está lejos de eso. El martes, cuando reciba a Perú, tendrá su última oportunidad de reengancharse a la pelea por ir al Mundial aunque quizás ya sea demasiado tarde, especialmente luego que Uruguay pusiera tierra de por medio tras vencer al combinado peruano.