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La carrera de Martino para dirigir la Albiceleste

“Cambio de mando”, tituló en su portada el diario deportivo Olé para informar que “Martino pica en punta para remplazar a Sabella” / Foto Archivo

Martino reemplaza a Alejandro Sabella, que llevó a Argentina al subcampeonato en Brasil 2014 / Foto Archivo

El "Tata", exjugador y ahora técnico, aprendió la táctica cuando Marcelo Bielsa fue su entrenador

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Al nuevo entrenador de la selección argentina, Gerardo Martino le dicen "Tata", es decir padre en la jerga campestre argentina, desde la época en que fue jugador y caudillo de Newell's Old Boys y el director técnico era Marcelo 'Loco' Bielsa, de quien asimiló tácticas y un estilo de conducción.

Este martes fue confirmado como sucesor de Alejandro Sabella como seleccionador de Argentina, la segunda selección que dirige después de la de Paraguay. Discípulo de Bielsa, ganó con los rojinegros de La Lepra, el club de sus amores, el título de campeón argentino en 2013. Y de aquella Rosario natal, 300 Kilómetros al norte de Buenos Aires, también comparte origen y preferencias de colores futboleros con el estelar Lionel Messi.

El entrenador, de 51 años, es un símbolo de una institución rosarina de estrellas como Gabriel Batistuta, goleador histórico de la selección argentina, mientras que Diego Maradona tuvo un fugaz paso en 1993. Con notable reputación en Sudamérica como seleccionador de Paraguay y entrenador de Newell's, Martino no logró recuperar la excelencia del Barça que terminó la temporada sin conseguir ningún título mayor por primera vez desde 2008. En mayo selló su alejamiento del club azulgrana tras la derrota en la final de la liga española ante Atlético de Madrid que dio la vuelta en el mismísimo Camp Nou luego de un épico empate 1-1 que dejó a los catalanes con las manos vacías tras lograr siete títulos en diez años.

"Quiero agradecer profundamente al club por haber confiado en mi. Lamento no haber podido ayudar a los muchachos a conseguir los objetivos", dijo al anunciar su salida con los desilusionados catalanes aún en el estadio. La derrota había sido el corolario de varias frustraciones de un irregular 2014. Antes, el Barcelona del "Tata" había sido eliminado en Europa por los "colchoneros" y batido en la final de la Copa del Rey por el Real Madrid.

Martino había llegado al Barcelona en julio de 2013 tras la repentina renuncia de Tito Vilanova, que murió de cáncer en abril. "El Tata" es un hijo dilecto de Bielsa, otra gloria rojinegra, cuyo estadio lleva su nombre y una de sus tribunas el del flamante seleccionador argentino. De Bielsa, actual director técnico del Marsella francés, adoptó una impronta táctica que se trasluce incluso en sus gestos y también en su estilo de juego frontal, ofensivo y vertiginoso. "Discrepo totalmente en que los entrenadores sean más importantes que los jugadores, de ninguna manera", dijo Martino alguna vez para dejar en claro que para él lo fundamental de un técnico es la relación con el futbolista.

"Hace mucho tiempo nos han instalado a los técnicos en un lugar de demasiado privilegio", agregó entonces. Como futbolista atesora el honor de ser el jugador de Newell's que más partidos oficiales disputó (472) para el club rosarino. Fue allí "patrón" excluyente del mediocampo durante una década (1980-1990), además de pasar por el Tenerife (España), Lanús de Argentina, O'Higgins (Chile) y el Barcelona ecuatoriano.

Como director técnico, empezó su carrera en el modesto Almirante Brown de Arrecifes (segunda división). Pero el éxito empezaría a sonreírle del otro lado de la frontera, cuando emigró a Paraguay y conquistó tres campeonatos al frente de Libertad, otros dos en Cerro Porteño y, tras un breve paso por el argentino Colón, le dio dos nuevos títulos al Libertad guaraní. Su notable gestión en suelo paraguayo derivó en la designación como entrenador de su selección, con la que logró clasificar al Mundial Sudáfrica 2010 y llegó a cuartos de final al caer ajustadamente 1-0 ante España, que sería finalmente el campeón. Martino finalizó su ciclo en la selección paraguaya tras perder 3-0 ante Uruguay en la final de la Copa América Argentina 2011.

A finales de 2011 se convirtió en entrenador de su amado Newell's y, pese a que se encontraba en una grave crisis económica y en peligro de descender, lo sacó campeón en 2013. "El fútbol argentino es histérico, tramposo y ventajero, se desprecia la estética y el resultado disimula todo, es muy difícil convivir con eso", criticó. Según Martino, "quien dirige en Argentina estaría preparado para dirigir en cualquier parte, no por lo competitivo, sino por todas las cosas de las que tenés que ocuparte acá", apuntó.