• Caracas (Venezuela)

Deportes

Al instante

La banda de la juventud 

Otero espera que su buena actualidad con el Caracas lo lleve a la selección / Henry Delgado/El Nacional

Otero espera que su buena actualidad con el Caracas lo lleve a la selección / Henry Delgado/El Nacional

Eduardo Saragó depositó su confianza en dos jugadores de corta edad para llevar el mando del equipo en la cancha 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Leonardo González, Gabriel Miranda, Stalin Rivas, Javier Toyo, Luis “Pájaro” Vera, José Manuel Rey, Renny Vega y Edgar Jiménez. Todos ellos representan una parte importante del crecimiento del fútbol en la historia del país; y todos ellos tienen algo en común. Fueron en algún momento capitanes del Caracas.

Rómulo Otero tiene 22 años de edad, y Alain Baroja 24. Ambos reaccionan de la misma manera cuando se pone frente a ellos esa lista de nombres. Sus ojos se agrandan, se esboza una sonrisa nerviosa, y el gesto de impresión es el de aquel que aún no cree que desde la semana que viene, su nombre quedará inscrito al lado de cualquiera de aquellos pesos pesados de la historia del cuadro de la Cota 905.

“Estar en esta institución ya es un orgullo, imagínate ser capitán”, explicó Baroja, aún incrédulo. “Varios de ellos llegaron a ser capitanes de la selección, inclusive, y poder pertenecer a esa lista es un orgullo. Para mí es un lindo reto, pero más allá de eso lo importante es tratar de comenzar bien el torneo y ganar”, contó.

La reacción de Otero ante su presencia en esa lista, también está cargada de un halo de incredulidad juvenil. “Esto me agarró de sorpresa”, aseguró. “Ahora toca estar un poco más serio, porque el papel es distinto, ahora toca dar el ejemplo a los muchachos que vienen de la cantera, pero, no pesa estar con esos nombres. Esto lo hay que disfrutarlo, y manejarlo con madurez”, explicó.


Un proceso inesperado. Esta era una decisión que Eduardo Saragó meditó fríamente, y que trató de resolver durante la convivencia del equipo en la pretemporada en Maturín.

“Una tarde, estando allá, Eduardo me llamó aparte y me dijo que quería que fuera uno de los capitanes de su grupo”, explicó Otero. Lo propio ocurrió con Baroja.

“A mí me sorprendió cuando me llamó aparte, pero era para comentarme su idea, que quería que fuera uno de los capitanes. Inmediatamente le dije que sí”, explicó el guardameta. “Le dije que iba a asumir esa responsabilidad, que era algo que me tomaba por sorpresa, pero es algo que me llena de orgullo”, agregó Otero.

“Más allá de la salida de jugadores de experiencia, que antes tenían la responsabilidad, el cuerpo técnico lo decidió así”, señaló Baroja. “Soy el mismo, a pesar de que ahora desempeño el papel de capitán. El equipo tiene muchos jugadores de experiencia, que seguramente nos echarán una mano, y tendremos que dar lo mejor de nosotros para darle el ejemplo a la plantilla”, explicó el cancerbero.

“En ese mismo entrenamiento, al final, Eduardo nombró a los tres capitanes, a mí, a (Rafael) Lobo y a Alain, sin ningún orden. El grupo nos aplaudió, y les cayó bien. Desde ahí los muchachos la agarraron por decirme “capi”, y yo me aguanto mi chalequeo”, contó Otero.  


Sin cambios aparentes. Una de las características que le imprimieron Edgar Jiménez y Renny Vega al Caracas como líderes de grupo, era que permanentemente estaban bromeando con sus compañeros. Para Otero y Baroja, el ser capitanes no modificará su trato con el resto de la plantilla.

“Igual seguimos jodien..”, expresó sin desparpajo Otero. “Sabemos diferenciar, eso sí, cuando son los momentos de seriedad y cuando se puede echar broma. Al pisar la cancha, la rochela queda de lado y toca comenzar a poner el máximo esfuerzo. Ahora hay que dar el ejemplo, hay que cambiar el papel y saber ser capitán”

“Seguimos iguales”, replicó Baroja. “Ahora hay un respeto, pero seguimos siendo los mismos. Es cosa de saberse ganar al equipo, y es importante esa parte, estar chalequeando, echando broma, eso ayuda a hacer el grupo, y eso tiene que existir. Es la mejor manera de liberar el estrés”, apuntó.

“Ahora nosotros somos los que organizamos la diversión”, aseguró Otero entre risas. “En los autobuses, en el vestuario, ahora nos toca a nosotros ser los que chalequeamos a los otros”, remató.


Premio a la madurez. Para Baroja, el hecho de que Caracas tenga dos capitanes de menos de 25 años de edad, tiene mucho que ver con el proceso propio del club. “El formar jugadores jóvenes produce estas cosas. Tenemos mucho futuro y tenemos que seguir creciendo, y esta oportunidad es parte de ese proceso. Por aquí pasaron grandes capitanes, de los cuales aprendí mucho, por lo que ahora nos toca compartir lo aprendido en el pasado con el resto del plantel”.

También, de acuerdo con Otero, es premio a la madurez de los dos. “Nunca me imaginé que iba a ser el capitán del Caracas, al menos no tan rápido. Creo que fue algo de madurez. No me tocó pasar tanto como Alain, pero me tuve que comer las verdes, jugando en segunda división, sentado, para luego esperar una oportunidad. Esas cosas ayudan a madurar”

“Esta profesión tiene estas cosas”, replicó Baroja. “En Venezuela hay arqueros de mucha experiencia, y en Caracas me tocó en su momento aprender de dos muy buenos, como Javier Toyo y Renny Vega. Poder estar con ellos, ayudó, y gracias a eso maduré mucho. Luego tuve un año en Guanare que aproveché. Superar la lesión al final del torneo pasado, también influyó. Me ayudó a ganar fortaleza mental. Estoy listo para este reto”, resaltó.


(RECUADRO)

¿Qué es ser capitán?

De acuerdo a lo que contó hace un par de meses Luis “Pájaro” Vera, ser capitán de una institución como Caracas, te llena de varias sensaciones. “Sabes que tienes un peso importante. Es un equipo grande, y ser su líder tiene una carga de responsabilidad que hay que saber asumir. Eres como los ojos del técnico en la cancha, al menos así lo veía yo, y eso además te abre un canal de comunicación con tu DT muy importante. Y claro, hay que saber pegar un grito, hay que saber ayudar a los muchachos. Tiene muchas cosas. Es un papel que se disfruta”, destacó. 





@PabloAGarciaE

pgarcia@el-nacional.com