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Trago amargo

Roberto Rosales impotente luego de la derrota | EFE

Roberto Rosales impotente luego de la derrota | EFE

Brasil jugó su mejor partido de la Copa América para vencer 2-1 y eliminar a una gris Vinotinto, que a pesar de que intentó empatar al final, no le bastó con la diana anotada por Miku

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Se rompió el sueño. Venezuela hizo su peor presentación de la Copa América Chile 2015 en el momento menos adecuado. Enfrente, además, se encontró con un rival crecido. Una Brasil que se benefició de la ausencia de su mejor jugador, Neymar, para reencontrarse con el juego colectivo, para hacer la tarea cuando la tenía que hacer.

Dunga, quien en su país recibe el mote de “burro” por sus detractores, demostró una enorme inteligencia táctica para entender y disponer a su equipo en el momento en el que debían jugarse todo para tratar de darle el golpe a la mesa.

Ocupó todos los espacios posibles de la cancha, impidió que Salomón Rondón pudiera jugar de cara al arco, anulándolo con la pesada marca de Thiago Silva y Miranda y forzando a Venezuela a jugar en una zona que dejó de ser cómoda para su juego. El pelotazo.

Con los balones al aire, el cuadro canarinho siempre recuperó los rebotes. La Vinotinto fue ineficaz en su trabajo de retomar la bola y lograr profundidad ofensiva, con Ronald Vargas y Alejandro Guerra siempre ocupados en atender las subidas de Dani Alves y Filipe Luis.

Mención aparte merece William. El moreno del afro que juega en Chelsea asumió el protagonismo de su equipo junto al sempiterno Robinho, y entre los dos, armaron un lío en una zaga venezolana que hasta ayer fue sólida. En Santiago el muro infranqueable de Noel Sanvicente se desmoronó.

Con ese panorama adverso, llegó el gol de Thiago Silva, apenas a los nueve minutos, para cambiar el plan de Chita y de todos en la selección nacional. Venezuela no pudo recuperarse de ese mazazo.

Cuando parecía que mejoraba el rostro nacional con el ingreso en el segundo tiempo de Josef Martínez y sobre todo de un movedizo César “Maestrico” González, cayó el lapidario segundo tanto canarinho, obra de Roberto Firmino.

En los dos tantos hubo alguna responsabilidad de Andrés Túñez. En el primero perdió la marca de Silva en un córner, en el segundo el escurridizo atacante se le fue para rematar solo ante Alain Baroja. El mejor central venezolano del torneo había sucumbido. Como el equipo, el zaguero naufragó.

Venezuela vendió cara su derrota, dando una demostración de garra y entereza. Sanvicente hizo ingresar al partido a Miku, buscando algo más de presencia en el área brasileña e intentando sumar efectivos a una zona donde no llegaron balones por el gran trabajo táctico del cuadro de Dunga.

El criticado Fedor fue el hombre que casi tuerce la historia. Fue sobre él la falta de Thiago Silva que forzó un tiro libre de Juan Arango a falta de ocho minutos para el final del partido, que provocó un rebote de Jefferson para un cabezazo suyo con un gol que ilusionó a 30 millones de venezolanos.

Pero no fue posible. Venezuela dio su peor demostración del torneo, en el peor momento posible. La garra, la entrega y la lucha de la Vinotinto quedarán como un bálsamo de la gris imagen del equipo ayer en Santiago. Fue un trago muy amargo para Chita y su tropa. Ahora Sanvicente tiene mucho que revisar, el premundial comienza en octubre y está a la vuelta de la esquina.


Ficha técnica:

BRASIL (2): Jefferson; Alves, Miranda, Thiago Silva, Filipe Luis; Fernandinho, Elías; Willian, Robinho (Marquinhos, 75’), Coutinho (Tardelli, 67'); Firmino (David Luiz,67’). DT: Dunga.

VENEZUELA (1): Baroja; Rosales, Vizcarrondo, Túñez, Cichero; Rincón, Seijas (González, 46’), Vargas (Martínez, 46’), Arango, Guerra (Miku, 76’); Rondón. DT: Noel Sanvicente.

Goles: 1-0, Thiago Silva, 9': Remató con su pierna derecha un balón flotado desde un tirno de esquina en un error defensivo venezolano. 2-0, Firmino, 51': Centró William, y el atacante anotó a placer con el arco vacío. 2-1, Miku, 83': Remató de cabeza un balón rebotado después de un tiro libre de Arango.


Árbitro. Enrique Cáceres (Paraguay).

Estadio: Monumental (Santiago, Chile).